Lástima como se llegó a sobrevalorar la virginidad, sobre todo en las mujeres, pero me parece peor subvalorarla al punto de llevar a los hijos a un putiadero (práctica bastante común en muchas poblaciones), o de buscar encarnizadamente alguien con quien hacerlo, sólo por no estar en esa "deleznable" población de los castos -llamados peyorativamente como cachuchos-
Parece que somos sensibles al blanco y al negro...
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