Respuesta: Primeras fantasías
Este es el final cuando lo pongo todo junto no coge o entra poco a poco lo pondré bien.
El eco del portazo de Javi al salir del estudio retumbó en las paredes, dejando tras de sí un silencio denso, cargado de los restos del olor a sudor, sexo y sumisión. Durante unos segundos, Luis permaneció inmóvil en el suelo, con las manos aún manchadas y las marcas de la fusta ardiendo en su espalda.
De pronto, la tensión cruel que emanaba de MC se evaporó. Sus hombros se relajaron y la máscara de desprecio infinito se transformó en una sonrisa de complicidad absoluta. Se levantó de la silla con elegancia, se acercó a su marido y, en lugar de una patada, le ofreció una mano suave para ayudarlo a levantarse.
—Ha sido perfecto, Luis —susurró ella, su voz ahora dulce y llena de una ternura genuina que no había mostrado en toda la noche.
Luis se puso en pie, y en lugar de la mirada rota de un hombre humillado, sus ojos brillaban con una satisfacción profunda, casi extasiada. Se fundieron en un abrazo largo, rompiendo la jerarquía que habían fingido con tanta precisión.
—Javi no tiene ni idea, ¿verdad? —preguntó Luis, mientras ella comenzaba a limpiar las marcas de la cara de su esposo con un paño húmedo—. Se cree el dueño de la situación, el macho dominante que nos ha conquistado.
—Es el actor perfecto para nuestro teatro —respondió MC, besando con devoción una de las marcas rojas en el hombro de su marido—. Cree que me posee, pero solo es el instrumento que usamos para encendernos. Verlo creerse superior mientras tú y yo compartimos este secreto... esa es la verdadera perversión.
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