Respuesta: Chistes buenos, malos y perversos... Un ladrón entró en una casa en la tarde pensando que estaba sola y encontró a una pareja haciendo el amor desenfrenadamente. Los amarró y le preguntó al esposo donde tenía dinero y bienes de valor. El tipo le dijo:
- A un lado de la biblioteca hay un cajón en donde tengo muchos miles de dólares, joyas y relojes carísimos. Todo eso es tuyo pero, por favor, desátala y déjala ir. No importa lo que hagas conmigo.
- Vaya -Dijo el asaltante- debes querer mucho a tu esposa.
- Qué esposa ni que diablos. Mi esposa está por llegar, ¡ella es la esposa de mi vecino! |