Cita:
Iniciado por Casanova33 .
Con el psico hablamos harto del foro y entre otras cosas me dijo esto: que yo era el peor del foro, que ustedes, todos ustedes la tienen clara: Tierra Santa es para ir a culear, punto. Pero yo no tengo claro eso. A veces siento que voy es a buscar novia, mujer, putinovia, esposa. Cuando hablo de Gema, Mariana y que las quiero de novias, a veces es como en serio. Yo sé que es ridículo pero me di cuenta de que no tengo claro que quiero culear con esta nena Anabel. La vieja me trató como n cliente y me habló claro y yo quiero es como 'levantármela' y ahí comienza el choque. En fin.
Haré el enésimo intento de no volver a Tierra Santa a ver si mejor hago la tarea de invitar a salir a las viejas de la bodega, las que les he contado.
Ese fue el informa cofradía. |
BODEGUERAS VERSUS FURCIAS
Bu AdictoMujeres
Casa, estás en una Y en el camino del Casanova. Espero
sinceramente que no leas estas letras convertidas en pensamaientos de la experiencia del pagano porque se por mi p experiencia es contrario al loquero.
Por un lado, son las bodegueras: esas "normales", también crecieron con Pocahontas y Fionas, y la psiquis la tienen tan tostada como cualquier furcia. Si están ahí, lindas, perras, observadas por el bajo mundo del bodeguero, es porque anhelan otro contexto. No han dado el paso de vender el cuerpo, pero cada relación que arman parte de la misma película de Disney: la princesa esperando al príncipe salvador. Y como vas a replicar tus comportamientos inconscientes van a ser relaciones de conflicto.
El otro lado estan las "Gemas" de la noche que si logras "enamorar" se convierte en Nataly Alarcón de día. Eso es putiromance puro: creer que detrás de la mamada con tarifa hay un amor que te pertenece. Y ahí te estrellas igualmente duro, porque terminas descubriendo que su cabeza está más rota que la tuya. Pagas con cama, trago, tiempo y terapia disfrazada de “noviazgo” para aprender que el amor, en la Santa, se alquila por hora y se rompe al primer bostezo.
En las bodegueras, el amor se rompe al igual que la furcia, aparecera la traición, o lo que sea.
La diferencia es mínima: la bodeguera todavía se disfraza de princesa y la furcia ya te cobra por jugar al papel. Tú decides: quedarte con la cerveza tibia de la bodega o meterte de cabeza en el veneno dulce del putiromance. En ambos casos, el final es el mismo: la ilusión rota. Solo cambia cuánto te cuesta y qué tan ridículo quedas.
Y el bolsillo del loquero LLENO....
PD. Si leíste, imagina mi mano este verano por central park en una tarde de romance pagano con ya sabes quien porque su jaula de oro se quedo abierta y salio a volar..así fuese un poco a recordar que la vida por mas que vivas en sedas siempre se vuelve al barrio al hedor de la calle.