Respuesta: ¡Llegó el lechero! Me hiciste recordar un examen de Medicina Legal en la universidad.
El profesor, un patólogo muy bueno, nos puso un ejemplo parecido y cada uno nos inventamos una teorías que Tolkien nos quedó en pañales tratando de explicar como era el cruce para que la criatura resulte hijo de ambos o de alguno de los dos. Un compañero hasta se inventó un árbol genealógico tratando de explicar la procedencia de una sangre diferente e incompatible del vástago... jajajajaj
Resultó que no era hijo por ninguna parte de ninguno de los dos y que lo cambiaron al nacer...
Todos partidos, por supuesto. |