Respuesta: Chistes buenos, malos y perversos... Una maestra les mandó de deberes a los niños de 11 años de su clase:
- Pídanle a sus padres les hagan un cuento que al final tenga una moraleja.
Al día siguiente, los alumnos volvieron y uno por uno comenzaron a contar sus cuentos.
Daniel dijo:
- Mi padre tiene un gallinero y tenemos un montón de gallinas ponedoras. Una vez llevábamos una canasta con los huevos en el asiento delantero del auto cuando nos metimos en un gran bache en el camino y todos los huevos se rompieron.
- ¿Cuál es la moraleja? -preguntó la maestra.
- No pongas todos tus huevos en una canasta!
- Muy bien-dijo la maestra
Sara levantó la mano y dijo:
- Nuestra familia es también de campesinos. Pero nosotros criamos pollos para vender. Un día teníamos una docena de huevos, pero sólo diez pollitos rompieron el cascarón, y la moraleja es, "No cuentes los pollos antes de que hayan nacido.
- Ese fue un lindo cuento Sara.
- Miguel, ¿tienes un cuento para compartir?
- Sí. Mi papá me contó esto acerca de mi tía Pepa.
- Tía Pepa era una ingeniera de vuelo durante la guerra en un avión de la Fuerza Aérea que fue derribado- Ella se tuvo que lanzar en paracaídas sobre territorio enemigo y todo lo que tenía era una botella de whisky, una metralleta y un machete.
Mi tía se tomó el whisky mientras bajaba, para que la botella no se rompiese al llegar al suelo, y luego aterrizó justo en el medio de 50 soldados del enemigo.
Mató a 45 de ellos con la metralleta hasta que se quedó sin balas.
Luego mató al resto con el machete hasta que la hoja se partió.
Después aparecieron otros dos y los ahorcó con sus propias manos.
- Dios mío-dijo la maestra horrorizada-, ¿qué clase de moraleja te dijo tu papá para este cuento tan horrible?
- Ni te acerques a la tía Pepa cuando está borracha. |