Ver Mensaje Individual
Antiguo 18-07-2024 , 15:30:01   #3
Heráclito
Denunciante Épico
 
Avatar de Heráclito
Me Gusta
Estadisticas
Mensajes: 32.431
Me Gusta Recibidos: 24472
Me Gustas Dados: 16679
Ingreso: 19 jun 2011

Temas Nominados a TDM
Temas Nominados Temas Nominados 145
Nominated Temas Ganadores: 0
Reputacion Poder de Credibilidad: 639
Puntos: 1217330
Heráclito tiene reputación más allá de la reputaciónHeráclito tiene reputación más allá de la reputaciónHeráclito tiene reputación más allá de la reputaciónHeráclito tiene reputación más allá de la reputaciónHeráclito tiene reputación más allá de la reputaciónHeráclito tiene reputación más allá de la reputaciónHeráclito tiene reputación más allá de la reputaciónHeráclito tiene reputación más allá de la reputaciónHeráclito tiene reputación más allá de la reputaciónHeráclito tiene reputación más allá de la reputaciónHeráclito tiene reputación más allá de la reputación
Premios Recibidos
Medalla A La Colaboracion Mencion De Honor Denunciando Corazon Purpura Concurso General 
Total De Premios: 10

  
My Custom Emoticon Los olvidados de Luis Buñuel

Los olvidados

Versión restaurada HD: https://ok.ru/video/1511910017694

El Jaibo es un adolescente que escapa de un correccional y se reúne en el barrio con sus amigos. Unos días después, el Jaibo mata, en presencia de su amigo Pedro, al muchacho que supuestamente tuvo la culpa de que lo enviaran al reformatorio. A partir de entonces, los destinos de Pedro y el Jaibo estarán trágicamente unidos.

Ranking FA

1 - Mejores películas mexicanas de todos los tiempos
7 - Mejores películas de los años 50
26 - Mejores películas de drama
34 - Mejores películas de la historia del cine




Cita:
"Los Olvidados" es considerada la cinta culpable del declive de la época de oro. Estuvo sólo tres días en cartelera, la prensa y la clase alta estaban vueltas locas, querían quemar a Luis Buñuel y todo lo que oliera a él.

Era 1950 y el cine mexicano estaba en su esplendor, el cineasta español Luis Buñuel ya tenía éxito, pero estaba enamorado de nuestro país, grabada en Nonoalco, en lo que entonces eran los límites norteños de la Ciudad de México. Y tenía un propósito, una visión desgarradora de los niños de la calle en las grandes urbes; Aquellos de los que nadie habla, los que callan, los olvidados.

El poeta Octavio Paz escribió: “Pero Los Olvidados es algo´más que un filme realista. El sueño, el deseo, el horror, el delirio el azar, la porción nocturna de la vida, también tiene su parte. Y el peso de la realidad que nos muestra es de tal modo atroz, que acaba por parecernos imposible, insoportable. Y así es: la realidad es insoportable; y por eso, porque no la soporta, el hombre mata y muere, ama y crea”.

Su nombre original era "La Manzana Podrida" y en realidad, no tenía ningún nombre de peso, se tenía a Estela Inda, Miguel Inclán y Alfonso Mejía, además de un grupo de niños comandado por Roberto Cobo, un chico que había salido como extra en varias cintas y un día que audicionó para una película de Tin Tan se enteró que Buñuel estaba entrevistando para su nuevo filme, hizo la audición y se quedó con el rol de “El Jaibo”.

Sin embargo, desde su inicio, la cinta tenía problemas, dentro y fuera. El productor Oscar Dancingers se opuso a que se incluyeran muchos detalles que resultaban amorales; Jorge Negrete, líder del Sindicato de Actores, quería evitar su grabación e instó a técnicos y camarógrafos a abandonarla; una de las peinadoras renunció por la escena en que la madre de Pedrito, le niega la comida.

Pedro de Urdimalas, escritor de la cinta al lado de Buñuel, pidió que su nombre no apareciera en los créditos y en la primera función privada que se hizo, Lupe Marí, esposa de Diego Rivera, y Bertha, esposa de León Felipe, reclamaron al director que era un miserable y lo que mostraba no era México. David Alfaro Siqueiros por su parte aplaudió el trabajo asegurando que Luis era un genio nacido para el cine.

Los Olvidados era la primera producción sería de Luis Buñuel y quería hacerlo todo al máximo de sus posibilidades, la filmó en 21 días entre el 6 de febrero y el 9 de marzo de 1950, pero aunque la cinta es posiblemente una de las más galardonadas de su cine, él solo recibió dos mil dólares por ella y no pudo participar en las ganancias de la misma.

Ante las críticas, Buñuel respondió durante una entrevista que estaba orgulloso de su filme “La libertad total no existe, yo jamás he sido libre, yo soy libre cuando cierro mis ojos y estoy conmigo mismo sin que sepa que ya estoy viejo; El sistema de inconformidad es esa tendencia a romperse la cabeza por recuperar la propia libertad, lo que es imposible, es por tanto una inconformidad permanente de la realidad exterior”.

En los albores de los 50, el presidente mexicano Miguel Alemán estaba planeando la industrialización en el país, para dejar atrás la agricultura como primera fuente de recursos de los nacionales, pero el cine estaba en su apogeo, por ello las reacciones ante la cinta eran tan violentas.

Se tiene registro de que algunos cines fueron destruidos por los asistentes al estreno en noviembre de ese 1950, los fanáticos salían furiosos, la llamada “Liga de la Decencia” intentó expulsar a Buñuel del país y aunque no lo lograron, el director si dejó el territorio.

A pesar de los múltiples problemas, Luis Buñuel estrenó su cinta en Europa y la crítica mexicana tuvo que aceptar la gran equivocación cuando el gran jurado del Festival de Cannes le dio el premio como Mejor Director en 1951.

La película tiene una trama dura, y a diferencia, por ejemplo de "Nosotros los pobres" no busca causar lástima sino presentar una realidad diferente a la que se creía que existía en el país.

La historia nos lleva por los barrios más pobres de la Ciudad de México, donde los niños de la calle son una plaga para las altas esferas de la sociedad. Jaibo (Roberto Cobo) es un adolescente que escapa de un correccional para reunirse con Pedro (Alfonso Mejía). En presencia de él, Jaibo mata a Julián, el muchacho que supuestamente le delató. También intenta robar a un ciego (Miguel Inclán) al que finalmente maltrata. Acompañados de Ojitos y Meche (Alma Delia Fuentes), el destino del Jaibo y Pedro están marcados por la muerte."

Para muchos expertos en cine de la época consideran que la película terminó con idiosincrasia qué se tenia de México en el extranjero, México había pasado de ser la nación rural donde el romanticismo ranchero era el emblema, las comedias rancheras pasaron a ser del pasado, para dar paso al verdadero país que se tenia olvidado, una sociedad muy corrompida.

Sin embargo, la nueva forma de hacer cine gracias al ojo del director Buñuel, con el paso de los años se fueron realizando producciones crudas sobre la sociedad mexicana.

Si bien el término de la era dorada del cine fueron más factores internos y externos, como la sobre explotación de comedias rancheras, la pobreza de recursos y el que Estados Unidos de alguna manera haya retomado la industria cinematográfica después del conflicto mundial.


Fuente: Aprendiendo Fácil (Facebook)


Otra opinión:

Cita:
«Los olvidados», de Luis Buñuel: La mitología del subdesarrollo en una infancia vulnerada



El estreno en 1950 de la obra del director español, supuso una revolución audiovisual en el cine latinoamericano de la época, y el advenimiento de una estética (a medio camino entre la exhibición de una pobreza al desnudo del neorrealismo italiano y el singular surrealismo del artista hispano), y la cual inspiraría a toda una generación de realizadores, a nivel mundial.

Por Pascual Matus Santa Cruz

Es 9 de noviembre de 1950 en ciudad de México, día del estreno de Los olvidados piedra angular en la fulminante filmografía de Luis Buñuel y una sucia joya en la historia del cine latinoamericano, extraída de un corazón marginado en las periferias de la capital mexicana, escondido entre escombros y muchedumbres. Un relato pesimista, según el propio autor, que recorre un fragmento en la vida de Pedro, un hijo de la calle que a pesar de tener familia se dedica a vivir con una pandilla de niños y realizar pequeños robos y aprovechamientos a sujetos más débiles que ellos.

Galardonada y reconocida ampliamente, un éxito en los teatros mexicanos e internacionales, le valió el premio de mejor director a Luis Buñuel en el Festival de Cannes (1951) y nombrada como memoria mundial por la UNESCO en 2003. Los olvidados llevó al cine mexicano, y, al mismo tiempo, latinoamericano, a los escenarios más prestigiosos del séptimo arte y más importante aún, configura una identidad fílmica «hispana». Quizás el más antiguo ejemplo de cine autoral en América Latina, en contraste con el resto de las potentes industrias en México, Argentina y Brasil, Los olvidados opta por romper con los códigos y cánones del momento.

El cine mexicano se encontraba en plena época dorada, una frenética bonanza industrial y cultural en la cual destacaban nombres como Pedro Armendáris, Jorge Negrete o Mario Moreno Reyes, mejor conocido como Cantinflas. Sin embargo, la gran mayoría de las producciones se limitaban a imitar el modelo hollywoodense y adaptarlo a una estética local, obteniendo grandiosos resultados sin mayor originalidad formal. Fiel a su estilo, Luis Buñuel busco sacudir esa estabilidad y mostrar al público la cara más lamentable, la pobreza y el subdesarrollo, de ciudad de México. Los olvidados es la antítesis de la cómica y feliz pobreza de Cantinflas, es la inocencia y la niñez arrojadas a un mundo violento y hostil. Es aquí que encontramos la génesis de la mitología del subdesarrollo, y su más terrible y, paradójicamente, célebre tragedia: la vulneración de la infancia.

Pixote: La ley del más fuerte (1981), Ciudad de Dios (2002) o Machuca (2004) son algunos ejemplos del mito del subdesarrollo, películas que comparten una esencia latinoamericana inconfundible. Son niños los protagonistas que observan y que a través de sus ojos nos muestran una realidad injusta, desamparada y que los obliga a ser supervivientes en una selva adversa. Los niños y niñas de América Latina son convertidos en los héroes y heroínas de una tragedia de la cual no pueden escapar, es el duro pero necesario mensaje que entrega Los olvidados a la historia fílmica del continente. Parece irónico que el reclamo de Buñuel con esta cinta se haya convertido en memoria de la humanidad, y que sin embargo las manifestaciones del mito del subdesarrollo continúen proliferando a cada año, cual población callampa, favela o villa miseria.

¿Es Pedro, nuestro pequeño protagonista, la personificación de una historia común, una cultura dejada de lado, olvidada, americana y latina? Las similitudes pueden ser producto de la mera coincidencia, pero así funciona el surrealismo de Buñuel, a veces las asociaciones azarosas nos llevan a significados que muestran una verdad oculta. El nacimiento de la cultura latinoamericana tiene su origen en la violenta conquista y colonización de la región, y, sobre todo, en el sincretismo, el mestizaje y la opresión de la naciente cultura por parte de las clases aristocráticas y posteriormente oligárquicas.

Pedro, por su lado, es el fruto de la violación ejercida por su padre sobre su madre, detalle sutilmente evidenciado en la narración y por el cual su madre manifiesta una inclemente aversión hacia él. De la misma forma, las manifestaciones culturales propias han sido desmerecidas en favor de una hipnótica atracción hacia culturas ajenas, gringas y europeas. Hemos desechado, desde el nacimiento, a nuestros propios hijos por recordarnos el doloroso trauma de una violencia, todavía latente, en la historia de nuestra sangre.

Un patrón común se repite incansablemente, el intervencionismo de las potencias externas y la amenaza de la represalia han conducido la dirección política de los países de nuestro continente, desde el primer momento en que se introdujeron en la historia de América Latina. El Jaibo, es ya un adolescente, de figura alta, esbelta y rostro cincelado, con ojos que describen una personalidad despiadada y que reflejan un camino sin retorno hacia la crueldad y miseria que lo han criado. Este personaje significa para Pedro un futuro premonitorio, aunque todavía eludible, y una influencia que a través del miedo y la amenaza empuja a Pedro a su funesto destino. Tal es la intrusión de El Jaibo en la vida de Pedro, que logra estropear sus intentos por corregir su existencia, tomar posesión del sexo de su madre y hasta adueñarse de sus propios sueños.

Es una crítica aguda, indignante, pero reveladora y su impacto fue precisamente más que un simple escándalo, desde ese momento la autocomplacencia frente al espejo dejó de ser la norma y la cosecha de un nuevo cine latinoamericano comenzó a germinar. Es difícil expresar todo lo que llega a producir esta película, no todo es lamento, el lejano porvenir de un oasis a ratos se observa más cercano de lo habitual, la libertad aparente se presenta bajo su velo como la prisión más difícil de fugar y el encierro que protege del exterior parece ser el cobijo más liberador y calmo.

El amor por tanto tiempo anhelado aflora en el momento más inoportuno y el destino de nuestro protagonista se va escribiendo a mano, con cincel y combo en el mármol del tiempo. La mitología del subdesarrollo se refleja en los atormentados ojos de Pedro y con su muerte nace la leyenda del héroe.
Fuente: Cine y literatura
Imágenes Adjuntas
Tipo de Archivo: jpg 3.jpg (95,4 KB (Kilobytes), 245 visitas)

__________________

Última edición por Heráclito; 18-07-2024 a las 15:37:28
Heráclito no está en línea   Responder Citando
 
Page generated in 0,12213 seconds with 12 queries