En medio del relato escueto, irónico, paranoico y sarcástico de la democracia colombiana, el día de hoy se materializó el archivo de la reforma laboral por medio de una jugadita tan cínica como desopilante: falta de quórum, o faltar sin excusa médica, o cobrar por trabajar pero sin trabajar.
Dicho lo anterior, el relato que brindaran los medios, haciendo uso de su independencia solapada, es que la democracia triunfó y el pueblo ganó, lo cual sería aceptable para el caso en que los debates consolidasen unas conclusiones que supuestamente demostrasen porqué la estabilidad laboral actual es dignificante y competitiva; no obstante, pasaran de que somos los peores calificados en cada estadística de la OCDE, mal llamado "club de países ricos", o que los Congresistas se aprovechan del erario para obtener un harem en su UTL (Unidad de Trabajo Legislativo) mediado por la verguenza de las empleadas para denunciarlos.
En fin, amanecerá y veremos... ¿amanecerá? tal vez lo primero sea despertar