Mi cuerpo es mi prisión.
No hay misterios detrás de esa oración.
Necesito liberación.
Y no hay llave sin traición.
Imploro el perdón... entonando una canción.
Mientras sus ojos, solo me traen desolación.
Muero por creer que es posible lo imposible.
Caigo en lo impensable por lo irrecuperable.
No parece reversible...
Las heridas no son visibles.
Pero, la muerte es inexorable.