¡Qué difícil es escribir!
Cuando ya no escucho ni mis propios pensamientos.
No sé si se apagó mi voz o se nublaron mis sentimientos...
Si esta es la primera forma de extinción o un mecanismo de auto preservación.
No puedo expresar lo que realmente siento, demasiado visceral.
Pero, si no lo hago, corre el riesgo de ser real...
No es muy complicado, es bastante simple: deseo conocer el otro lado, dónde el mal no existe.