Confieso que he soñado con finales felices dignos de cuentos de hadas.
Siento nostalgia y extraño la esperanza que sentí cuando creí...
Creí que todo era posible
Creí que la magia era increíble.
Creí que juntos éramos invencibles.
Creí que contábamos el uno con el otro para siempre.
Espero recordar siempre lo bueno, de aquel tiempo que hoy parece tan ajeno, donde creí que los sueños se hacen realidad.