Hoy se cumplen 16 años de una jornada muy especial para el Planeta Fútbol, y para Costa de Marfil en especial.
El país, en plena guerra civil. El norte, dominado por los rebeldes, y el sur, por el gobierno. Ese día, la Selección Nacional logró un hecho histórico: clasificarse por primera vez a un Mundial de Fútbol, de la mano de su capitán Didier Drogba. El 3-1 sobre Sudán quedó como algo anecdótico porque lo más importante sucedió después. Didier se arrodilló, junto a sus compañeros, en el campo de juego y mirando a cámara, comenzó su discurso: “Ciudadanos de Costa de Marfil, del norte, del sur, este y oeste, os pedimos de rodillas que os perdonéis los unos a los otros. Perdonad. Un gran país como el nuestro no puede rendirse al caos. Dejad vuestras armas y organizad unas elecciones libres”. Este mensaje vibró a todo Costa de Marfil y , después de más de 4 mil muertos durante tres años, la guerrilla marfileña y el gobierno local acordaron un cese al fuego.
La paloma blanca ya no era el único símbolo de paz. En ese momento, el gran Didier Drogba también lo era...