Creo que la respuesta está contenida en tu misma pregunta. Mencionas que a ella le gustaría y dices que a ti no... Eso dice todo sobre cómo puede fluir y terminar el asunto.
Y, si no hay voluntad de ambas partes, ningún puente se sostiene de un solo lado.
Mi recomendación para tu caso en particular es que desistas de esa posibilidad y le expliques con sinceridad que no te gusta la idea y listo, así cada uno puede seguir con su vida sin compromisos ficticios y, del resto, uno no sabe qué depara el futuro.
En lo personal, creo que estás relaciones (como todas) son posibles cimentadas en lo fundamental: amor, comunicación, honestidad, fidelidad, lealtad y respeto mutuo. Y, por supuesto, no se pueden mantener indefinidamente en ese estatus de lejanía, porque al fin y al cabo, el objetivo de toda relación es el encuentro. Entonces, hay que seguir propiciando el contacto personal, visitarse y hacer ese extra de esfuerzo de manera constante, y también demostrar que se está ahí aunque físicamente no se esté mientras sucede.
La indiferencia y la infidelidad son posibles hasta teniendo la pareja al lado tuyo, aunque con la distancia la prueba es mayor.
Yo creo que uno hace lo posible porque puede y lo imposible porque quiere. Y más en estos temas de relaciones personales y vínculos afectivos.
Éxitos
