Por Soyado
¡Memorable! ¡Apoteósica! Y con una gran alegría. Así se podría resumir la presentación del pesista Luis Javier Mosquera Lozano en la categoría de 67 kilogramos y responsable de la primera presea obtenida por la representación de nuestro país en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Por poco se queda con el lugar más alto del podio sin dejar de mencionar una anécdota llena de confusión mediante, en la que en su último intento los jueces parecieron no advertir que Luis había completado su rutina de manera correcta en los 180 kilógramos en arranque y envión que se decidió a levantar, ¿podés creer? La representación colombiana pidió una revisión del momento en que él completó su faena, la cual como no podía ser de otra manera certificó el buen accionar del atleta cafetero en su actuación.
En aquel instante Luis Javier se estaba no solo asegurando la medalla de oro sino también el récord olímpico en la modalidad, pero un chino se las traía para poder bajar de esa ilusión dorada al halterofilista yumbeño... Lijun Chen, el susodicho, ocupaba el quinto lugar en la clasificación y entonces en su penúltimo intento eligió intentar subir 187 kilógramos, algo realmente increíble, para desbancar a Mosquera del sitio más encumbrado del pedestal.
El italiano Mirko Zanni ya se había asegurado otro lugar en el medallero tras el intento fallido del uzbeko Ergashev por levantar 184 kilógramos y entonces Lijun Chen, en una soberbia exhibición de poderío, levantó los 187 kilos que automáticamente despojaron a Mosquera del primer sitio y del récord olímpico, quedándose todo en los brazos del representante de la potencia asiática.
Sí: por un kilogramo apenas, 332 contra 331 en la sumatoria total, el metal dorado no fue para el vallecaucano pero es casi imposible decir que el performance de Luis Javier fue conformista: él sencillamente hizo una actuación magnífica, pero su rival chino en un instante de inspiración le cortó la posibilidad de que el himno de Colombia sonara en la ceremonia de premiación. Para Mosquera es su segunda medalla olímpica después de la de bronce obtenida en Río de Janeiro 2016. Una medalla que, como complementando con más curiosidad aquel instante maluco que vivió de parte de los jueces narrado líneas atrás le vino a ser entregada tres años después, luego de que el tercer clasificado aquella vez, Izzat Artykov de Kirguistán, diese positivo por una sustancia prohibida.
En esta oportunidad Luis no tuvo que esperar tanto tiempo. Visiblemente el más emocionado e inquieto de los tres competidores en la premiación, pudo subir a un más que honroso segundo escalón para recibir su medalla y su recuerdo y ver ascender el pabellón nacional. ¡Gracias!