Respuesta: Maite de Brasilia
¡Aaay, Maite!...
Podrás tener de cumbamba un yunque pero, qué importa esto ante tu diáfana sonrisa y tu figura excepcional.
Cuando luces esos bikinis, siento que tengo ante mí a la armonía misma. La tersura de tu vientre; la sinuosidad de tus caderas, la eternidad de tus piernas, tus senos antológicos...
Sin maquillajes exagerados ni filtros embusteros. Además, te has hecho retratar mayormente en medio de la naturaleza. ¿Qué más te podría yo exigir?
|