Hay hombres que se jactan de proezas inexistentes.
Y la mujer, siempre queda reducida en las historias a ser una loca ilusa...
Hay personas que creen que burlarse de los demás es un logro, se creen titiriteros.
Maestros del disfraz.
Creen que todo es un juego, un chiste, una gracia, otro corazón más que burlar.
Yo a esos les digo: Cobardes.
Solo un cobarde se vale de la confianza que otro le depositó para humillarlo.
Para reescribir la historia...
Cobardes no se equivoquen que, al final, ustedes siempre pierden.