Cita:
Iniciado por drGrohp Esas generalizaciones suenan bien pero se rompen cuando se estrellan con la realidad. Por ahí anda mucha rata que decidió apretar al pueblo porque via a su santísima madre romperse todos los días de sol a sol por un salario que no alcanza para nada. También conozco putas que sacaron adelante a los hijos y les dieron buena vida y educación a pesar que ellas no terminaron el bachillerato.
La plata es un privilegio que da opciones, a Margarita de Francisco en la columna de arriba, como siempre tuvo plata y opciones le queda fácil decir que una mujer cabeza de familia no debería tener la opción de vender el culo. Por ahí anda el político hijo de paraco diciendo que debe ser juzgado por sí mismo y no por las decisiones que tomó su padre. Todo el mundo preferiría tener sentado en su mesa del comedor a cualquier hijo de político corrupto y no al hijo atracador de la señora que trabaja durísimo pero igual pasa hambre. |
Exacto cofrade drGrohp. Creo que los miembros de la Cofradía somos los menos indicados para juzgar a una de 'nuestras' chicas. Es un bocado difícil de digerir y este no es el espacio para debatir abolir o no abolir. De alguna manera aquí le hacemos apología al tema, no? Así que muy interesados en que se acabe la vaina, pues como que no estamos, verdad? Difícil pero me voy a permitir decir algunas palabras:
ese debate de los abolicionistas y los que quieren regular siempre se da desde la leyenda negra o la leyenda rosa respectivamente, osea los que piensan (como Margarita Rosa de Francisco que, con toda razón dice drGrohp, habla desde el privilegio y por lo tanto desde la ignorancia) como la peor abyección posible en que una mujer puede caer; o aquellos que piensan que es un trabajo como cualquier otro. Estos dos grupos de radicales pendejos niegan siempre los matices. Yo no creo en ese maniqueísmo de mierda de o es blanco o es negro. Ni todas las mujeres que trabajan en esto son víctimas asustadas de las circunstancias, ni todos los manes somos unos hijueputas que pagamos para violarlas (para citar la idea de Margarita Rosa).
De hecho, eso me hace acordar de una vez después de culear con la Vélez, que charlé un rato con ella, de hecho hablabamos a ratos, no diría que era parcera, parcera pero la vieja era interesante y tenía sus puntos de vista bien diferenciados. Esa vez, mientras nos vestíamos, me dijo a manera de reproche, más o menos algo así
—Los manes que vienen acá, uno los ve los fines de semana todos bien puestecitos con sus esposas y con sus coches de bebé en los centros comerciales. Si supieran sus esposas dónde se la pasan.
Y luego agregó con otras palabras algo así
—los problemas de cama de los matrimonios jóvenes de Bogotá se resuelven en el segundo y tercer piso de Paisas.
Esa misma vez ella dijo que "este es un trabajo como cualquier otro" a lo que yo lo objeté contradiciendola; no respondió.
El caso. Toda esta carreta es para decirles que aquí todos estamos locos y ellas también, jajaja. Yo creo que a ninguno le gustaría ver a su mamá o a sus primas o hermanas en esas. Yo algún día si quisiera jubilarme de esto, ojalá. Todos aquí saben que estoy tragado de la Reina y a mi, a lo que es, sí me gustaría tener algo serio con la vieja, con todos los riesgos de comedero de mierda seguro que eso implique, pero sé que eso nunca va a pasar.
Como siempre, Margarita Rosa se queda corta en un tema que no tiene puta (literalmente) idea. Sigamos con la peor lacra social de la Humanidad. ¿En qué ibamos?