Revisando la lista de películas que vi en cine durante este año que hoy está terminando (me refiero a estrenos en cartelera específicamente, por lo que exceptúo un par de documentales; largometrajes del ‘Ciclo Kubrick’ en Cineco y a ‘Apocalypse Now: The Final Cut’), hay tres aspectos que puedo decir al respecto: el primero, que al fin pude dedicarme a hacer una lista de películas pilladas en pantalla grande no solo en esta temporada, sino en otras recientemente anteriores (Gracias, sitio web de Proimágenes, por ayudarme en esta tarea).
El segundo, que mi “ingesta” de ‘pelis’ nuevas en salas bajó en comparación con el 2018 pero nada que ver con el 2017 donde, lo digo con un asombro digno de ver a María Fernanda Cabal en bikini (aquí sí le doy justificada razón al Malcon), mal contadas, alcancé a ver… ¡casi 60, por favor! ¡En cine y todas de estreno! (al menos acá en Colombia). Yo creo que difícilmente me acercaré (y menos superaré) ese récord autoimpuesto el año que dejará de ser antepasado dentro de unas pocas horas. ¡Con razón es que mi armario mantenía lleno de ropa vieja y mi calzado era deplorable!
Y el tercer punto a constatar aquí en este análisis personal, es que no le había dado la oportunidad a ninguna película colombiana de ser ‘videada’ por este servidor -en cine, vuelve y juega la aclaración-. Si no tenemos en cuenta al documental nacional ‘Ganges’, del que escribí en este Foro en un post y en el que no opinaron ni mierda, partida de miserables… Ja ja ja.
Yo que tanto palo le di en un post a los cortometrajes nacionales, este sí que es excelente y lo pude ver en Royal Films
Bueno: la escogida de este 2019 dentro de la cinematografía nacional para rematar este año cinéfilo en multiplex fue como ya se pudieron dar cuenta en el título ‘Al Son Que Me Toquen Bailo’. Me la vi este domingo y fue el remate de una doble función a la que asistí casi que obligado por cuenta de una visita en la casa que no quise ver ni saludar (y por poco, “el plan” afortunadamente no se me fue al carajo).
Por si se lo preguntan, la primera película que me vi aquel día en el Royal Films de Simón Bolívar y que por poco (también) fui el único espectador en la sala fue la animada por computador ‘Espías A Escondidas’. ¿Qué les puedo comentar de la susodicha? Basta con decir que al menos fue por la que pagué menos la boleta ($6.000 contra $9.500) y ya estaba almorzado, de modo que no le gasté comida (ni siquiera un frapé ‘Ice’ y con la sed que alcancé a sentir) ni a esta ni a la que nos compete.
Una cagada de paloma, si me lo preguntan...
De lo que más me gustó de ‘Al Son Que Me Toquen Bailo’ fue, sí, señores, varias de sus actrices y en primer lugar, ver a Carolina Sabino, Natalia Bedoya y Linda Lucía Callejas… ¡carnudas! Y es que para quienes nos consta cómo lucían estas tres beldades hace unos cuantos años, esbeltas o directamente flacas ahora trozudas, incluso con… ¡puchecas!, es algo que vale sus minutos así sean escasos en pantalla grande. La lujuria es muy verraca, qué les puedo decir, ja ja ja, y ténganlo por seguro que estas líneas no las van a leer en ningún otro lado acerca de la película (les recomiendo en especial a la Sabino, que hasta se deja ver en pijama más rica…).
Otra que se ve bien apetecible es Aída Morales, quien en una escena aparece en una muy provocativa ropa interior con ligueros y pantimedias pero igual su personaje es melodramáticamente jocoso (para que luego no digan que uno no le pone atención a la actuación) y… ¿cómo dejar de lado a la negrota de María Nela Sinisterra? Es de Perogrullo decir que aquí aparece bailando salsa y su escena principal es una de las más divertidas dentro del largometraje.
Una de las coreografías de la 'peli': el 'Aserejé'
De la protagonista Laura Rodríguez no tenía referencias de ella sinceramente y sí, es una samaria bellísima con una sonrisa de Pepsodent impresionante. Otro punto destacable es la capacidad de baile demostrada por el actor principal, Variel Sánchez: pa qué; el hombre en cada uno de los ritmos que le tocó moverse se defiende y a mí personalmente me agradaron más las veces en que aparece moviéndose solo o acompañado con alguna hembra que las coreografías grupales.
Hay algo que hay que recordar obligatoriamente y es que… esta es una de Dago García, de modo que aquí no faltan los clichés que aparecen en todos sus lanzamientos del 25 de diciembre y dentro de poco la vamos a ver anunciada en el Canal Caracol. Él y Harold Trompetero es claro que se disputan desde hace buen tiempo el título de Rey del Cine B Colombiano (o será más bien -B) y pues, quiero expresarlo porque me parece justo: si no hubiese sido por ‘Al Son Que Me Toquen Bailo’, la doble función de cine que ya lo dije medio me obligué a ver antier hubiese desembocado en una doble decepción.
Gracias, señor García, por esta película; gracias a Caro, a Nata y a Linda por su voluptuosidad, y a ustedes, Denunciantes, por leerme una vez más.
Un fotograma de evidente calidad chibcha
Por Soyado