Ya la habia contado en el otro sitio, y como el Amigo Bogotano la pongo en este, siguiendo las instrucciones de los duros de los foros
Algo andaba mal, llevába unos par de años de casado, y a pesar de que nuestra intimidad con ella era y sigue siendo muy caliente, sentía que yo quería algo más, note que el porno que consumia tenía novedades, ya no solo era las niñas carelindas, con cuerpos blancos lindos, sino algunas que otras guarradas, tetas más grandes , culos enormes, veía con más antojo a las vecinas, olía la ropa íntima de cuñadas y me pajeaba en la peluquería, mientras la estilista buenona me restregaba sus tetas en mi hombro. Sentía que estaba volviendo a la adolescencia, mantenía parolo, pensando en culiar a todo momento, tenía muchos sustos conduciendo por estar ojeando cual culo bueno, regular o feito se me pasaba en la calle. Tenía una esposa de un tío que no me la podía sacar de la cabeza, porque por cosas de trabajo tenía que verla muy frecuentemente y muy de cerca, no sabía qué hacer, empecé a frecuentar el pasarela de la Caracas con 49, me quedaba cerca y se ve muy seguro, fácil llegar y fácil salir, hasta el Transmilenio cerquita por si las moscas. Después de unas 4 veces de solo ir a ver shows y pillar como era la movida, me decidí, tomé 400 mil pesos de hace 13 años atrás, una noche de mucho movimiento le pagué 30 mil a un mesero para que me presentará a una bonita, con muchas tetas naturales y culona y que fuera una chimba de servicio. Me dijo se la tengo pero que no había llegado todavía. Tomé cervezas hasta que a las 2 horas me trajo una costeña así, igual a la esposa del tío. Entramos, y le hicimos y le hicimos, gaste 3 ratos con toda, rica. Pero me dijo que no le jalaba a otro rato, le dije que me mandará entonces dos amigas de ella, me dijo que si, pero que no les contará todo lo que habíamos hecho, por ejemplo el que también daba culo. Tranquila. Mando a dos jóvenes una trigueña y una caleñita, culiamos ese rato muy rico, se peleaban por cual era la que me hiba a sacar la leche, y nada, deje ir a la trigueña para otro rato tenía una faja, la caleñita estaba muy rica, y apreté más dientes, se tomó unos tragos para tomar fuerzas y le di con el alma, que disfrute hasta que se lo estalle, nos cagamos de la risa casi que no, eso debe ser malo pal corazón. Jajajajajajaja. No hubo parcero a quien salir a contarle la aventura , me atrapó apresurada la primera vieja en la puerta saliendo, a chismosear que como me había ido. Que ya había retomado ella fuerzas, le dije hasta que por fin , muchas gracias. Y contento para la casa, y por varios días me mantuve sin ansiedad de nada, fiel en la casa, pero descubrí que para mantener a raya ese malestar iba y me almorzaba un gusto que tuviera y cero problemas .