Aquello estaba a tope de placer. Los gemidos y el sonido de las embestidas de cuerpo con cuerpo se podían oir en el local.
Todavía había algo de margen para hacer muchas cosas, los hombres aguantaban todas las embestidas y las mamadas, y aún no se habían corrido ni tomado el mando. Luis empujó sutilmente a Clara para hacer eso, tomar el mando, le encantaba controlar la situación, colocarse para tener buenas vistas, preparar algo morboso, y justo eso iba a hacer para el deleite de todos.
Empezó por colocar a las chicas de rodillas, los chicos de pie, ellas abrieron sus bocas y Luis metió la polla en la boca de Rosa y Antonio hizo lo propio con Clara, ambos miraban las caras de ellas, de deseo y ganas de complacerlos, en ese instante abrieron sus piernas y con la otra mano empezaron a tocarse el coño y a gemir de placer, la escena era un espectáculo, digna de las mejores fotos/videos porno. Pasados unos minutos, Luis con una mirada hizo que se levantaran las dos chicas, le dijo a Antonio que se tumbara y a Clara que se subiera encima de Antonio y se metiera su polla, y botara sin parar mientras aprovecharía para meterle la polla en la boca, Rosa se acercó al lado de Luis y comenzaron a besarse y a tocarse mutuamente. Luis disfrutaba doblemente viendo a su chica gemir con su polla en la boca, y a su vez tocando a otra chica, y podía ver el brillo en los ojos de Rosa y de Antonio gozando con la postura.
Luis intuyó que Clara ya se había corrido al menos una vez más, y aún le quedaba una cosa más que hacer y disfrutar. Había estado en sus fantasías pero no habían tenido la ocasión de hacerlo, así que mientras Clara estaba sentada con toda la polla de Antonio metida, Luis le sacó la suya de la boca y acercándose a su oído le susurró: “ahora que estás así de cachonda y guarra, deseosa de otro orgasmo, te voy a dar la oportunidad de notar como te penetran dos pollas a la vez”. Sujetándola por su cuello hizo que se inclinara un poco sobre el pecho de Antonio y poniendo su polla en la entrada de ese culo tan delicioso, empujo hasta hundir el capullo. Un gemido largo y profundo mientras inclinaba su cabeza hacia atrás dio muestra del placer que estaba sintiendo y conforme Luis empujaba más, ella no dejaba de decir:
“ummmmm, ohhhhh, qué rico!!! Cómo me gusta!! Las noto las dos!! Seguid, no paréis, meterla más dentro, me encanta, me noto llena. Seguid, seguid por favor!!!”
Mientras Rosa se había sentado sobre la cara de Antonio y le ponía los pechos a Rosa a la altura de su boca.
La situación, la postura, la combinación y el climax de placer era inmenso y no tenía igual. Todo estaba a punto de caramelo y no tardaron mucho en notar que Clara estaba disfrutando de un intensísimo orgasmo. Temblaba y las convulsiones de su vagina y su perineo hacía que las dos pollas notaran las contracciones cada segundo. Rosa hacia lo mismo en la boca de Antonio y ellos suavizaron las embestidas en el coño y culo de Clara.
Tras esto, Clara y Rosa se encontraban extasiadas después de un nuevo e intenso orgasmo... Sus cuerpos emanaban calor y ellas querían aún seguir disfrutando.
Agarrándolos por los hombros, los sentaron en el filo de la cama. Rosa se acercó a Luis y poniendo su coño a la altura de su boca, subió una pierna a su hombro para que se lo comiera mientras ella se tocaba su clítoris con una mano y sus tetas con la otra. Clara hizo lo propio con Antonio, mientras ellas se besaban y movían sus caderas al compás del movimiento de las lenguas, que se adetraban más y más...
Con una mirada cómplice, ambas cesaron, se pusieron de rodillas tal y como estaban situadas, y acercándose a ellos, metieron sus pollas en sus bocas... Acompañando sus movimientos con la mano, subían y bajaban notando cómo se ponían más y más duras... Cuando las sintieron "preparadas", subieron un poco y agarrándose sus pechos, hundieron las pollas entre ellos... Luis y Antonio lanzaron un gemido de placer y ellas comenzaron a moverse más y más rápido a la vez que con sus lenguas las chupaban más y más fuerte...
Luis gritó que no podía más y que quería correrse, a lo que Clara y Rosa se pusieron en pie, se tumbaron en la cama poniendo sus cuerpos juntos al borde de ésta y, con sus bocas abiertas, les pidieron que se corrieran en sus bocas y en sus tetas... Ellos no se hicieron esperar, y con un gemido gutural de placer se corrieron encima mientras ellas se relamían y jugaban con sus tetas...
Extasiados, los cuatro se dejaron caer en la cama, riéndose y comiéndose a besos...