Al acercarse al mostrador de recepción de un hotel, un hombre tiene su atención distraída por un ruido y, al volverse, choca el codo en el seno de una hermosa mujer.
Medio coqueto, medio avergonzado, él dice:
- Mil disculpas. Si su corazón es tan suave como su seno, estoy seguro de que me perdonará.
La mujer halagada responde:
- Y si tu pene es tan duro como tu codo, mi apartamento es el 114.
¡¡¡¡Que lindo es el perdón!!!!