Cita:
Iniciado por Heráclito Hay un problema con doña Claudia, es emocional, es decir, trina para pensar y no piensa para trinar. Pero esta vez la contradicción es aparente. Una cosa es que no esté de acuerdo con otorgar beneficios penales acomodando leyes para rendirle homenaje a un líder religioso, rompiendo la neutralidad que debe tener respecto a todas las religiones y otra que, como católica, salga a recibir al líder de su iglesia. Una cosa es creer en Dios y otra bien diferente legislar de acuerdo con dicha creencia. |
Más aún, no se necesita creer en Dios ni ser católico para aplaudir y mostrar respeto a una figura de las dimensiones del Papa. Cuando los ateos van a misa a acompañar a los deudos o a una ceremonia particular lo hacen en silencio portandose acorde a la situaciòn. Para ello no se necesita convertirse a un credo particular sino simplemente comportarse como un adulto.
Cuando Juan Pablo II invito al Vaticano a los chamanes africanos no los obligó a aceptar a Cristo en sus corazones ni cambio su propia fe. Simplemente mostrò respeto y fue cordial con sus invitados. Sencillo. Cualquiera diría que no hay misterio ni contradicciòn en ello.