Como si no fueran suficientes las malas noticias para la selección Colombia, con casi todos sus jugadores en la banca de sus respectivos clubes, o atravesando un momento lamentable, ahora, Fredy Guarín, uno de los líderes del medio campo del equipo nacional, aparentemente va dejar el fútbol de alta competición, para ir a jugar en una liga de tercer o cuarto nivel.
El destino de Fredy sería el fútbol chino, específicamente al Jiangsu Suning, lo que a todas luces lo sacaría del radar de la selección Colombia, dado el bajo nivel competitivo que se exhibe en esa liga, a la que han ido otros jugadores colombianos como Giovanni Moreno, quien era una promesa del fútbol nacional, pero se diluyó futbolísticamente al aceptar su transferencia al país asiático.
Claramente las razones de esta transferencia, lejos de ser deportivas, están relacionadas con el salario que va a recibir Guarín, una cifra desproporcionada, que lo pondría al nivel de las estrellas del Real Madrid o el Barcelona: 7.5 millones de euros por temporada.
Frente a esta avalancha de dinero, a la cual difícilmente alguien puede negarse, a los hinchas de la selección Colombia no nos queda más que lamentarnos y preocuparnos por el futuro del equipo nacional, que ahora ve cómo se queda sin otro de sus baluartes.