Ver Mensaje Individual
Antiguo , 18:20:05   #1
Predeterminado Slavoj Zizek: El apocalipsis griego Calificación: de 5,00

Los mejores licores
Viernes, 21 Agosto 2015 12:56

Escrito por Slavoj Zizek*

LA TAREA DEL GOBIERNO GRIEGO ES PREPARARSE PARA LA PROXIMA CRISIS FINANCIERA
Autor: Slavoj Zizek*
País : Grecia
Región: Europa
Fuente: Página12


El tratamiento que la Unión Europea le da a Grecia no es tecnocrático, sino político en su estado más puro, incluso en contra de sus intereses económicos. No hay salida fácil. El milagro de Syriza y el riesgo para la izquierda.

Cuando mi breve ensayo sobre Grecia El coraje de la desesperación (publicado el 25 de julio en Página/12) fue reeditado en la revista estadounidense In These Times, después del referéndum, su título fue cambiado a "Cómo Alexis Tsipras y Syriza manipularon a Angela Merkel y los eurócratas". Aunque creo que aceptar efectivamente los términos de la Unión Europea (UE) no fue una derrota fácil, estoy muy lejos de tener una visión tan optimista. La inversión del No del referéndum al Sí a Bruselas fue un verdadero impacto devastador, una catástrofe demoledora y dolorosa. Más precisamente, fue un apocalipsis en ambos sentidos de la palabra, la habitual (catástrofe) y la original literal (revelación): el antagonismo básico, el punto muerto de la situación estaba claramente revelado.

Muchos comentaristas de izquierda (Habermas incluido) se equivocaron al leer el conflicto entre la Unión Europea (UE) y Grecia como el conflicto entre la tecnocracia y la política: el In These Times,no es tecnocrático, sino político en su estado más puro, incluso en contra de sus intereses económicos (como lo aseguró claramente el Fondo Monetario Internacional, un verdadero representante de la fría racionalidad económica, que declaró inviable el plan de rescate). En todo caso, era Grecia la que representaba la racionalidad económica y la UE la que representaba la pasión política ideológica. Después que los bancos griegos y Bolsa reabrieron, hubo una tremenda fuga de capitales y una caída de las acciones que no fueron principalmente una señal de la desconfianza en el gobierno de Syriza, sino la desconfianza de las medidas impuestas por la UE, el claro brutal mensaje que (como estamos acostumbrados a decirlo en términos animistas) el capital mismo no cree en el plan de rescate de la UE. (Y, por cierto, la mayor parte del dinero dado a Grecia va a los bancos privados occidentales, lo cual significa que Alemania y otras potencias de la UE están gastando el dinero de los contribuyentes para salvar a sus propios bancos, que cometieron el error de dar préstamos incobrables. Por no hablar del hecho de que Alemania se benefició enormemente con la huida del capital griego de Grecia a Alemania.)

Cuando Varoufakis justificó su voto en contra de las medidas impuestas por Bruselas, comparó el tratado con el Tratado de Versalles, que fue injusto y albergaba una nueva guerra. Aunque su paralelo es correcto, yo preferiría otro, el tratado de Brest-Litovsk entre la Rusia soviética y Alemania a principios de 1918, en el que, para consternación de muchos de sus partidarios, el gobierno bolchevique cedió a las indignantes demandas de Alemania –es verdad que se retiraron, pero eso les dio un respiro para fortalecer su poder y esperar. Y lo mismo pasa con Grecia hoy en día: no estamos al final, la retirada griega no es la última palabra por la sencilla razón de que la crisis golpeará de nuevo, en un par de años, si no antes, y no sólo en Grecia. La tarea del gobierno de Syriza es prepararse para ese momento, para ocupar pacientemente posiciones y planear opciones. Mantener el poder político en estas condiciones imposibles, sin embargo, proporciona un espacio mínimo para la preparar el terreno para la acción futura y para la educación política.

Ahí reside la paradoja de la situación: si bien el plan de rescate no va a funcionar, no hay que ponerse nervioso y abandonar sino seguir hasta la próxima explosión –¿por qué? Por la obvia falta de preparación de Grecia para el Grexit– no había Plan B para saber cómo hacer esta muy difícil y compleja operación. Hasta ahora, el gobierno de Syriza operaba sin controlar realmente el aparato del Estado con sus dos millones de empleados: la policía y el Poder Judicial pertenecen en su mayoría a la derecha política, la administración es parte integrante de la máquina clientelista corrupta, etc. Y es precisamente en esta vasta maquinaria estatal que uno tendrá que depender en el caso de la inmensa obra de Grexit. (Nosotros deberíamos también tener en cuenta que Grexit era el plan del enemigo, incluso hay rumores de que Schauble, el ministro de Finanzas alemán, ofreció 50 mil millones de euros a Grecia si dejaba la zona euro.) Lo que hace que al gobierno de Syriza tan preocupante es precisamente el hecho de que es el gobierno de un país dentro de la Eurozona. La vehemencia con la que se le ha opuesto se debe precisamente a la existencia de Grecia en la Eurozona. ¿A quién le importaría realmente, llegar al poder en un pequeño país con el dracma como su moneda?

¿Qué espacio de maniobra tiene el gobierno de Syriza cuando se ve reducido a promulgar la política de su enemigo? (N. de la Ed. este artículo fue escrito antes de la renuncia de Tsipras.) ¿Debería dimitir y convocar a nuevas elecciones en lugar de impulsar una política opuesta directamente a la de su programa? Tal medida es muy fácil, es en última instancia una nueva versión de lo que Hegel llamaba el Alma Hermosa. Como dijo Etienne Balibar, más que nada Syriza necesita ganar tiempo, y las potencias de la UE están haciendo todo lo posible para privar de tiempo a Syriza –tratan de arrinconar a Syriza, forzando una decisión rápida: capitulación completa o Grexit. ¿Tiempo para qué? No sólo para prepararse para la próxima crisis. Siempre debemos tener en cuenta que la tarea básica del gobierno de Syriza no es ni el euro ni el ajuste de cuentas con la UE, sino, sobre todo, la reorganización radical de las largamente corruptas instituciones políticas y sociales de Grecia: el extraordinario problema que enfrenta Syriza –que no sería enfrentado por ningún otro partido político en el gobierno– es el de reformar los marcos institucionales internos bajo un asalto institucional externo (como la propia Alemania lo hizo a principios de 1800 bajo la ocupación francesa).

El problema que Grecia enfrenta ahora es el uno de "gobernabilidad de izquierda": la dura realidad de lo que significa para la izquierda radical gobernar en el mundo del capital global. ¿Qué opciones tiene el gobierno? Los candidatos obvios –simple socialdemocratización, Estado-socialismo, abstinencia de Estado y dependencia de los movimientos sociales–, obviamente, no son suficientes. La verdadera novedad del gobierno de Syriza es que es un evento gubernamental, la primera vez que una izquierda radical occidental (y no al viejo estilo comunista) tomó poder del Estado. Discursos enteros tan queridas por la Nueva Izquierda, como el de actuar por fuera del Estado, tienen que ser abandonados: uno tiene que asumir heroicamente la plena responsabilidad del bienestar de todo el pueblo y dejar atrás la actitud crítica básica de la izquierda de encontrar una perversa satisfacción en brindar explicaciones sofisticadas de por qué las cosas tenían que tomar un giro equivocado.

La elección que el gobierno Syriza enfrentaba es una real elección difícil que no debería ser tratada en términos pragmáticos brutales, no es una gran elección de principios entre el acto verdadero y la traición oportunista. Las acusaciones al gobierno Syriza de "traición" están hechas para evitar la verdadera gran pregunta: ¿cómo enfrentar al capital en la forma que tiene hoy? ¿Cómo gobernar, cómo dirigir un Estado, "con la gente"? Es muy fácil decir que Syriza no es sólo un partido de gobierno, sino que tiene sus raíces en la movilización popular y los movimientos sociales: Syriza es una coalición contradictoria floja en sí misma, e internamente antagónica del pensamiento y la práctica de izquierda, muy dependiente de la capacidad de los movimientos sociales de todo tipo, totalmente descentralizada y conducida por el activismo de las redes de solidaridad en un amplio campo de acción a través de líneas de conflicto de clase, de género y del activismo sexual, temas de inmigración, movimientos antiglobalización, defensa de derechos civiles y humanos, etc". Sin embargo, la pregunta sigue siendo: ¿cómo afecta o debería afectar las prácticas de gobierno esta confianza en la autoorganización popular?

En su "Grecia ha sido traicionada", Tariq Ali escribió: "A principios de mes estaban celebrando el voto No". Estaban dispuestos a hacer más sacrificios, a arriesgar sus vidas fuera de la Eurozona. Syriza les dio la espalda. La fecha 12 de julio 2015, cuando Tsipras llegó a un acuerdo con la UE, se convertirá en el tristemente célebre el 21 de abril de 1967. Los tanques han sido sustituidos por los bancos, como Varoufakis dijo después de ser nombrado ministro de Finanzas. "Considero este paralelismo entre 2015 y 1967 convincente pero a la vez profundamente engañoso. Sí, tanques riman con los bancos (tanks-banks en inglés), lo que significa: Grecia está ahora de facto bajo la ocupación financiera, con su soberanía severamente reducida, todas las propuestas del gobierno tienen que ser aprobadas por la troika antes de su presentación al Parlamento, no sólo decisiones financieras, sino incluso datos bajo control extranjero (Varoufakis no tuvo acceso a los datos de su propio ministerio, ahora es acusado de traición por intentar hacerlo), y, para colmo de males, en la medida en que el gobierno democráticamente elegido obedece estas reglas, proporciona voluntariamente una máscara democrática a este dictado financiero. (En cuanto a las acusaciones recientes contra Varoufakis por traición, muestran obscenidad en su estado más puro: mientras miles de millones desaparecieron en las últimas décadas, y el Estado dibujaba informes financieros, la única persona acusada fue el periodista que hacía públicos los nombres de los propietarios de cuentas ilegales en bancos extranjeros, pero ahora se lo acusa a Varoufakis sin más con un pretexto ridículo. Si hay un auténtico héroe en toda la historia de la crisis griega, es Varoufakis.)


Comentarios Facebook

__________________
PEDROELGRANDE no está en línea   Responder Citando

compartir
                 
Gold sep Silver sep Donar

marcaNo Calculado   #1.5
SponSor

avatar
 
Me Gusta denunciando
Estadisticas
Mensajes: 898.814
Me Gusta Recibidos: 75415
Me Gustado Dados: 62988
Fecha de Ingreso: 02 jun 2006
Reputacion
Puntos: 1574370
Ayudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen caminoAyudante de Santa está en el buen camino
emoticon Re: Slavoj Zizek: El apocalipsis griego

 
Los mejores licores
 
   
   
_______________________________________________
Publicidad :)
conectado
 
Page generated in 0,08873 seconds with 12 queries