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Antiguo 08-08-2015 , 09:32:35   #4
Heráclito
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Premio Jeremias Springfield Medalla A La Colaboracion Mencion De Honor Denunciando Corazon Purpura 
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Predeterminado Respuesta: ‘¡Vivo orgulloso de ser uribista!’

¿Para qué sirven los dinosaurios? Para mostrarnos las bondades de la evolución. Sin ellos, sin estos enormes depredadores que gobernaron la tierra a su antojo, no habrían llegado los mamíferos. Surgieron en los primeros tiempos como el único remedio para enfrentar una tierra hostil, de volcanes abrasadores y lluvias sin fin, una época oscura donde sólo podían sobrevivir los más grandes, los más fieros, los más crueles, como cruel misma era la amenaza que enfrentaban.

Pero el mundo cambió. Los volcanes se aquietaron, las lluvias fueron espantadas por la primavera y unos pequeños seres, tímidos y débiles se asomaron a la vida. Al principio no eran muchos, pero tenían una virtud de la que carecían los dinosaurios, podían adaptarse a los cambios y evolucionar con ellos. Así fueron poblando la tierra, mientras los grandes dinosaurios perdían la batalla. Nunca encontraron la suficiente comida para alimentar sus monstruosos cuerpos y sucumbieron.

Los saurios sobrevivientes se quedaron en las ciénagas y los manglares. Sacrificaron su tamaño y se convirtieron en lagartijas, caimanes y muchos mutaron en culebras y sabandijas. Sabedores de que su reino desapareció, permanecen al acecho de sus víctimas y de cuando en cuando siembran el terror, recordando el oscuro pasado del que provienen. Inyectan veneno, devoran a sus víctimas o las estrangulan, hasta el punto que los que padecen con su presencia, les presentan ofrendas para escapar a sus venganzas.

Los saurios de hoy, al igual que los muertos vivientes, no son muchos, pero su presencia aterradora despierta los miedos que llevamos como lastre desde el principio de los tiempos y muchas veces les respondemos de la misma manera. Se nos olvida que su presencia en el presente sirve para recordarnos de donde venimos, de cuánto hemos luchado por escapar del oscuro mundo de nuestros ancestros y de cuánto camino nos falta recorrer en esta fascinante aventura que es la vida, poblada de muchas esperanzas y no pocas pesadillas.

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