Tremenda hembra, lo cierto que tiene una cinturita de avispa, unos pechos deliciosos y un culo para lamerlo o saborearlo despacito y con pausas, esta rebuena y ella lo sabe, preciosa mujerona, deliciosas carnes.
Noches ardientes
tú mi única Reina de mis sueños
Noches de esferas girando
y en los vientos tibias espigas
Áureo pincel recórreme
presuroso los lienzos
Aliento caliente
trágate abismos,
bosques y hondonadas.
Rama de amor encendida
penetra la tierra sedienta
Vientos dulces y salados
dibuja en mí paisajes
de grandes batallas.
Flores del cerezo
presuroso consume
entre los labios.
Copas de plata y almíbar
derramándose dentro de tu boca.
Vientos envuelvan,
acaricien ,desgarren
Posesión absoluta, salvaje,
delirios punzando febriles
Laten abrazos
en cada contorsión
de los cuerpos
Solo la muerte
podría interrumpir,
tan aguerrida batalla.
Giran enloquecidas
las esferas de fuego
dentro del vientre
Agitación en la espalda,
ojos desorbitados,
crujir de huesos
Grito desesperado,
oscuridades que nunca te dirán
¡Basta!
Tentáculos que se alargan,
bocas y lenguas se desangran.