Hace unos años compré un jean en Fallabella.
En su momento fue carísimo, un jean normal solía salir $40.000 y este lo pagué $150.000 Me gustaba, era cómodo, blah. Lo único que tenía es que me quedaba grande, así que se lo llevé a una modista amiga de mi abuela. Me comentó que el jean estaba hecho con tela totalmente usada, de segunda selección y me explicó cosas que contextuaron que en realidad el jean -si bien estéticamente me gustaba- era de muy mala calidad.