Denunciante Ultra
| No es contra Petro
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5,00 | Dios nos libre de un populista como Petro en el futuro. No solo por su manifiesta incapacidad como gestor, sino porque cada día muestra más tics de sus examigos chavistas. Sigo considerando excelente su trabajo de senador, hizo un control político riguroso del gobierno Uribe, fue valeroso, serio, audaz. Pero desde que ganó con un porcentaje famélico la Alcaldía de Bogotá y se vio en un poderoso sillón, con atribuciones para poner en marcha lo que se le cruce por la cabeza, comenzó a desnudar su verdadera personalidad. Y es ahí donde empieza a resultar preocupante, al margen de que la ciudad es un caos y muestra un ínfimo grado de ejecución de presupuestos. Imponer un POT sin contar con nadie; montar el novelón de las concentraciones en la plaza de Bolívar para eludir la ley; cambiar de equipo a velocidad de la luz por la dificultad de trabajar con el Rey Sol; o su última medida peregrina de incrustar en áreas de estrato 6 a pobladores de estrato 1, con los evidentes perjuicios que causará a estos últimos, que no podrán costear residir en esas zonas caras, son indicios que indican que si llegara a la Casa de Nariño sería un peligro para la democracia. Otra de sus medidas extremas, arbitrarias, fue privarnos de las corridas porque se le dio la gana. Cierto que una buena porción de la ciudadanía, de todo signo político, es antitaurina, aborrece la fiesta brava. Pero la ley hay que cumplirla y la Corte Constitucional decretó que las corridas de toros son una tradición cultural que debe respetarse y los alcaldes no pueden prohibirlas por capricho. Tiene gracia que quienes abanderan la defensa de las minorías aplasten a un grupo nutrido, pero no mayoritario, que pretende seguir disfrutando de un precioso espectáculo. La memorable tarde que nos brindó el rejoneador Pablo Hermoso hace unos años, que tuve la fortuna de contemplar en directo, es imborrable para un amante de los toros. No digamos las incontables de ‘El Juli’, un seguro para el aficionado. Comprendo y acepto que a unos les e, que quieran borrarlas de la faz de la Tierra, pero a otros nos apasionan, vemos arte en los quiebres, en las embestidas. Y si la Corte Constitucional falló a favor de las corridas, si la Ley está de parte de los taurinos, le guste o no a Petro, tendría que acatarla. La Santamaría se levantó y está pensada para albergar corridas de toros y no pistas de hielo, ni concursos de saltimbanquis. Que de vez en cuando la cedan para faenas culturales, perfecto, pero su esencia, su alma, es la tauromaquia. El próximo miércoles, a las 3:30 de la tarde, hora en que los maestros saltaban al ruedo, frente a la puerta grande de la plaza, habrá una concentración con figuras de la fiesta. Vienen toreros de España, Francia y Latinoamérica a una manifestación sin precedentes. Apoyarán la huelga que desde hace más de 100 días, para defender sus derechos, sostienen unos humildes novilleros, y dos de ellos, al alimón, leerán un manifiesto de Antonio Caballero. Ojalá los aficionados nos acompañen. No es un acto contra Petro, que nadie se confunda, es una manifestación a favor de la fiesta brava y los toros de lidia. Sin las corridas, esa raza bellísima desaparecería. Por Salud Hernández, El Tiempo, noviembre 8  |