Las estrellas del Barcelona, así como las de Real Madrid, son muy requeridas por los fanáticos, que suelen apostarse en el ingreso a los campos de entrenamiento con la ilusión de que los jugadores detengan sus autos y, aunque sea, accedan a una foto.
Esto mismo pensaba que iba a suceder una fanática brasileña, que se paró literalmente adelante del auto de Neymar, que tuvo que frenar para no atropellarla, y cuando la mujer se acercó a la ventanilla a la espera de que el astro brasileño accediera a saludarla, Neymar aceleró y la dejó con las ganas, como cuando gambetea a los defensores rivales.
Desilucionada, la bella mujer brasileña le gritó: “Por favor Neymar”, pero no obtuvo respuesta. Ojalá la próxima tenga mejor suerte.