18-10-2014
, 16:58:22
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#4 |
| Denunciante Épico
| Respuesta: Mientras Timoty viaja a cuba en el putumayo.... Lo ideal sería que las Farc fueran monjitas de la caridad al igual que el gobierno, que todos estuviéramos en un club y como somos el país más feliz del mundo, nos abrazáramos, rumbiáramos hasta el amanecer y nos declaráramos eternos amigos.
Pero no, estamos en guerra y las guerras no son "limpias", en las que unas "buenas personas" se agreden. La guerra es cruel, destruye todos los valores, degrada el espíritu, disuelve la sociedad e hipoteca el futuro.
Las guerras se terminan de dos maneras:
1. Una parte le gana a la otra
2. Negocian ante la imposibilidad de que haya un vencedor.
En Colombia se ha tratado de terminarla por la vía de la victoria armada y no se ha podido. Se ha intentado de todo por ambas partes: bombardeos, enfrentamientos, infiltración, propaganda negra, ejecuciones extrajudiciales, matanzas indiscriminadas, genocidios, magnicidios, paramilitares, minas antipersonales, narcoterrorismo, secuestros... etc. ¿El resultado? 220.000 víctimas entre 1958 y 2012, la mayoría civiles, 4 millones y medio de desplazados, y la degradación social, política, económica y cultural llevada al extremo.
¿Entonces? ¿Nos seguimos matando otros cincuenta años más a ver si ganamos la guerra?
T. S. Eliot señalaba con agudeza:
“Si nunca podemos acertar, más vale que cambiemos de vez en cuando nuestra manera de estar equivocados”
Quizás sentarse a conversar puede ser el camino ya que no se pudo con el otro. Y eso es lo que se está haciendo en La Habana, pero por el hecho de que se sienten estos dos enemigos que han degradado al extremo la calidad de humano, no quiere decir que de la noche a la mañana se volvieron buenas personas y por un acto de magia, Colombia se convierte en un mundo ideal de amor y paz.
La guerra sigue, infortunadamente. Los enemigos se seguirán golpeando con saña y las Farc seguirán cometiendo actos de crueldad para obligar a que la sociedad pida un cese bilateral de fuego, trampa en la que no ha caído el gobierno. La guerra sigue hasta que se firme la desmovilización y nuestras fuerzas armadas seguirán combatiendo a la guerrilla, causándoles incontables bajas. No puede ser de otra manera. El Caguán no volverá a repetirse.
Los países que han llevado a cabo procesos de paz han pasado por lo mismo o peor como en el Ulster. Y luego de silenciarse los fusiles viene lo más difícil, desarmarnos por dentro... esto llevará décadas. |
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