El colombiano James Rodríguez no es sólo un gran futbolista sino que también sobresale con sus actos que lo hacen como persona. Antes de partido entre Colombia y El Salvador, el jugador del Real Madrid se acercó a una de las gradas y saludó a un niño discapacitado.
Pese a que ya estaba concentrado para iniciar el partido, James se acercó dónde estaba Cristian y no dudo en besarlo y darle un abrazo. Un crack con todas las letras.