| Staff Retirado Con Honores Denunciante Épico
| Respuesta: Recomendaciones basicas para evitar robo de la moto Grabado de piezas: algunas motos son robadas para luego ser desguazadas y vendidas para repuestos en el mercado negro, ya que tanto hay gente que se dedica a conseguir repuestos de esta forma como inescrupulosos que los mandan a conseguir. Este tipo de delito se va a entorpecer bastante si tomamos la precaución de marcar las piezas principales de la moto, tantas como sea posible, con señas distintivas o hasta el número de VIN, de Motor, u otros datos que les resulten comprometedores a los desguazadores y a los compradores deshonestos. Aunque siempre es posible que borren los grabados para disimular, siempre va a quedar algún tipo de marca que sugiera manejos deshonestos. Hace unas semanas compré un aparatito grabador de superficies con punta de diamante para marcar desde las motos hasta los electrodomésticos. Tras dejar las marcas es importante proceder a tomar fotos de ellas y almacenar estas pruebas en algún lugar seguro (un medio físico sumado al ciberespacio es buena idea!). Este tipo de evidencia resultará incontrovertible a la hora de la posible identificación y recuperación del bien robado. La Capa de la Invisibilidad: al estilo de Harry Potter, se trata de colocarle a la moto un cobertor o por lo menos una sábana de cama para que se vea mucho o del todo. Aunque una rata ande de vigía por nuestro barrio o residencial y se percate de nuestra moto tapada, el solo hecho de que no va a poder adivinar los detalles de la moto y si se halla con cadenas y candados ya viene siendo un factor que puede incidir sobremanera en sí el amigo de lo ajeno la va a obviar para buscarse otro vehículo más descuidado y fácil de violentar. A menos que los rateros vengan muy preparados, no les va a ser nada grato develar la moto y ver que está hasta el rabo de candados, cadenas y dispositivos todos combinados para entorpecerles la mala vibra. Métodos poco ortodoxos pero efectivos: leía también de una alarmita casera hecha a base de hilo fino de pescar y un poco de latas de gaseosa. Al enredarlas estratégicamente en la moto (y mejor si también le ponemos un manta o cobertor al vehículo) cualquiera que llegue sin percatarse de la sorpresa va a crear un escándalo de Padre y Señor, tras lo cual seguro no le van a quedar ganas de continuar de sólo imaginar al dueño llegando con una escopeta o una .45 lista! -Sentido común y mentalidad de precaución
Hay cosas que a todo mundo le parecen “obvias” y “lógicas”, pero al fin y al cabo muchas veces no hay tal. Detalles como dejar las llaves pegadas en la moto (vamos, a todos nos ha pasado alguna vez o más de un par), parquear por ahí hasta sin trabar dirección, subirnos a la moto viendo hacia abajo en vez de escanear el entorno, utilizar la misma ruta siempre y a la misma hora de manera predecible nos ponen en situación de riesgo. Siempre les recomiendo y aplico para mí mismo una ligera paranoia, suficiente como para desconfiar de todo lo que se mueve o permanece quieto a mi alrededor. En ya bastantes ocasiones me ha tocado brincarme un alto o hasta un semáforo en la noche al divisar una moto, ojalá dos tiempos, con dos cabezas en el perfil. La mentalidad de que no hay que pensar en estas cosas “para no llamarlas” es una absurda negación de una posible realidad en que podríamos más bien vernos envueltos por no haber previsto ese peor escenario. -Si ya sucedió el robo…qué hacer
Si nos agarró tarde para prever y acabamos de ser víctimas del hampa, primero démosle gracias a Dios de tener chance de ponernos a pensar en qué hacer…otros no la cuentan ya! Aunque muchas veces esto no llega a nada, DENUNCIE el robo a la autoridades e informe a la compañía aseguradora. La moto podría estarse utilizando para cometer nuevas fechorías y mientras no se reporte el robo a las autoridades los únicos imputados seríamos nosotros los dueños de la moto. No es vara que la moto de Steven tuvo participación en un asalto a mano armada y herida de bala a un cura en Tres Ríos menos de una semana después del robo. El número de la SECCION DE ROBO DE VEHICULOS DEL OIJ es 2295-3853. Siempre es posible que la moto caiga en algún operativo en algún momento y, de hecho, para volver a la anécdota de mi compañero Steven, la moto apareció como un año después en Buenos Aires (Zona Sur del país, para los lectores extranjeros), súper lejos de donde se la robaron. Un finquero de esos corruptos que compran cosas robadas se hizo de la Falcon 400 y sonó en un operativo. Ya el seguro le había pagado a Steven, pero igual el OIJ le notificó de la captura de su antigua moto, que estaba en condiciones deplorables.
Démos tantos datos como sea posible sobre la moto, especialmente Número de VIN, Número de Motor, señas y particularidades de la moto. Si pusimos en práctica el grabado de piezas esta precaución podría rendir sus frutos si se captura el vehículo más adelante y nos toca ir a reconocerlo.
Lo siguiente es subir anuncios en internet con fotos de la moto, número de placa, lugar del robo, señas y la historia de lo sucedido. Los foros, redes sociales, blogs y otros son buenas opciones para alertar a tanta gente como sea posible.
Si alguien nos contacta para pedir rescate o “ayudarnos a recuperar” la moto, no caigamos en la trampa de negociar con las ratas o sus cómplices. En serio, hay que estar como operado de la cabeza para creerse el cuento de que vamos a llevar plata para que nos devuelvan la moto, cuando fácilmente nos pueden volver a asaltar. Conclusiones y recomendaciones finales
Como bien anotamos al inicio, la Moto es un vehículo fácilmente robable y si en realidad los rateros se lo proponen casi garantizado van a encontrar la manera de despojarnos de nuestra adorada amiga, ya sea vulnerando nuestros dispositivos y sistemas de seguridad o vigilando y anticipando nuestros movimientos. La estrategia general debe ser siempre la de aplicar una cierta paranoia, revisar nuestro entorno y no dejar ni el menor resquicio para que nos conviertan en víctimas de robo o bajonazo. Espero que la lectura de este artículo nos sirva a todos para reflexionar sobre lo sencillo que es robarse una moto, sobre todo si vivimos engañados con el bobo “a mí no me va a pasar” , pero que justo por eso vamos a recurrir a todos los trucos y contra medidas para desincentivar ese robo y, si ya sucedió, tener pautas básicas sobre qué hacer. Quién irá a ganar en esa lucha, ese juego psicológico pero real y latente entre Descuidados y Rateros? Ustedes y yo podemos evitar ser estadística. |