Abril 2014.
Rusia— A la luz de una tea, la cueva de hielo de un glaciar de Kamchatka brilla como
una puerta al inframundo. La bóveda, una auténtica filigrana, está formada por capas
de nieve compacta de más de cinco metros de grosor, y fue abierta por manantiales
termales del volcán Mutnovski.
Bosnia-Herzegovina— Un saltador de competición se lanza con dos antorchas al
río Neretva desde el Puente Viejo de Mostar, de 24 metros de altura. Construido en
el año 1566, destruido en 1993 durante la Guerra de los Balcanes y reconstruido en
2004, el puente es Patrimonio de la Humanidad.
Polonia— Desde la pista, era una cola más de las muchas que se forman en el
telesilla de la estación de Czarna Góra. Pero desde un paramotor, los esquiadores
se convertían en pinceladas coloridas sobre un inmaculado lienzo de nieve. «Lo que
busco es una imagen abstracta de lo cotidiano», dice el fotógrafo.