Había una vez un príncipe, que le preguntó a una bella princesa:
—¿Te quieres casar conmigo?, Y ella le respondió:
—Nooo
Y el príncipe vivió feliz por siempre: iba a pescar, a cazar y rumbear todos los días con sus amigos, tomaba cerveza y fumaba, tomaba whisky se emborrachaba hasta caerse de la pea, todas las veces que le daba la gana. Jugaba domino, comía caviar y mariscos porque le alcanzaba la plata para todo. Dejaba la ropa tirada en la silla del comedor y tenía sexo todos los días con las vecinas, amigas y pu-tas, Coqueteaba por facebook, hablaba y chateaba con quien le daba la triplehijueputa gana, meaba salpicando todo y con la puerta del baño abierta. Cantaba eructando y se rascaba las güebas cada vez que quería. Veía fútbol todo el fin de semana... nunca nadie le reclamó nada... Y vivió Feliz por siempre.
FIN...
Qué historia más bella... Se me salieron las lágrimas.