Todo empezó con una simple frase que le dijo....
Aunque ni el se imaginara lo profundo que tocaría su corazón
- ¿Estás triste?
- No, no lo estoy.... o por lo menos no creo estarlo... ¿por qué lo dices?
- Porque tienes una lágrima de sangre, justo ahí, saliendo de tus tristes ojitos.
- Allí no hay nada, nada que yo vea, nada que yo sienta, debes ser un loco
- ¿No la ves? Yo si la veo, y no soy un loco o por lo menos no creo serlo...
Mírala, siéntela... cae por tus pálidas mejillas, pasa por tus tersos labios y luego muere
- ¿Muere?
- si.... muere
- Que afortunada es!! Cuanto daría por ser esa lágrima de sangre
- ¿Sabías que ella no piensa lo mismo?
- Debe estar delirando
- No está delirando o por lo menos eso cree...
- Pero.... ven... aún no me haz dicho por qué no se siente afortunada de morir,
quizás ignora todo lo que yo daría por ser ella y solamente dejar de existir.
- Porque yo la veo, pero tu, tu la ignoras
- Entonces estas alucinando.... realmente estás viendo cosas que no existen
- No, no las estoy viendo o por lo menos eso creo. Ella muere pero queda su marca en tu rostro
Su rostro era hermoso...realmente si que lo era!!...
y aunque ella no veía esa marca que lo hacía ver triste no quería tenerla y dijo:
- ¿Cómo podré borrarla?!!!
- No podrás hasta que olvides
- Eso estoy haciendo o por lo menos eso creo hacer
- Crees mal... porque su vestigio es cada día más grande
- No quiero tener ese rastro de tristeza por siempre, porque no es una lágrima común,
según tú es una lágrima de sangre!!!
- Si pequeña, se muy bien que es una lágrima de sangre, yo la estoy viendo.
Acércate al arroyo y al reflejarte en el tu la verás también
Ella se apartó de el... caminó sólo un poco.... se arrodilló suavemente y solo dijo:
- No, en realidad no la veo o eso creo
- ¿No ves? Por eso es desafortunada, porque no sólo no puedes verla sino que no quieres
- Si en realidad es una maldita desafortunada.
Ella se quedó sentada al lado del arroyo y lloró porque no quería ver la lágrima de sangre
y no solo derramó una... fueron muchas las que murieron en el agua
cuando dejó de llorar inevitablemente se quedó dormida pero sin soñar,
en realidad hace mucho no soñaba o por lo menos no creía hacerlo...
Ella pensaba que los sueños solo eran para los que tenían ilusiones y a ella no le quedaba ninguna....
Pero cuando despertó y se limpió el rostro para ver mejor vio que sus manos quedaron llenas de sangre
Y al querer desesperadamente lavarse esa marca que había surgido del odio o del amor
Se pudo dar cuenta que sus lágrimas fueron tan fuertes
Que el agua se convirtió en sangre y el arroyo era rojo.