16-04-2014
, 14:00:24
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#7 |
| Denunciante Épico
| Respuesta: La fórmula educativa Fajardo Cita:
Iniciado por RAP Cierto.
Me gustaría preguntar en que se basa Heráclito para asegurar que los terroristas van a ser unos excelentes políticos, diferentes a los "primates de la guerra" | Lo he dicho otras veces, pero bueno, vale la pena reiterarlo.
Primero, una verdad de Perogrullo: después de la guerra viene la paz. Y una no menos obvia: En tiempos de paz los guerreros quedan sin oficio. Es el tiempo de los constructores y no de los destructores.
Ahora pasemos a los primates de la guerra. ¿Por qué primates? Porque la guerra pertenece a un estadio de la evolución en la que la fuerza bruta prima sobre la razón, que es lo mismo que pasa en el mundo de los primates, seres elementales que funcionan sólo con la ecuación acción = reacción.
Respecto a los "terroristas", precisemos antes: es un sustantivo que puso de moda Bush después del ataque a las Torres Gemelas y que en el derecho internacional no tiene una definición clara, pero si en el vocabulario político de Estados Unidos, llamando así a todo aquel que no esté de acuerdo con sus políticas. Algo que repitió y repite sin descanso el anterior presidente de los colombianos.
Yo prefiero seguir el vocabulario del derecho internacional y me refiero a los alzados en armas o insurgentes, que son los partícipes en un conflicto armado. Y aquí va mi reiteración. Ni ellos, la guerrilla, ni los del otro extremo, los paramilitares, ni la ultra derecha representada por el uribismo, ni la ultra izquierda, representada por el Polo, serán los constructores del nuevo país.
Ni los 20 apóstoles uribistas (que van a ser 19 si se comprueban las denuncias contra el "apretaito") ni los que lleguen al congreso en representaciòn de los insurgentes desmovilizados, serán excelentes políticos. Tienen derecho, así en ambos extremos del espectro político sean responsables de innumerables crímenes, de participar en política. Ni mas faltaba, todos en la cama...
Se sentarán en sus curules y serán la viva representación del país cavernícola que pretendemos dejar. Serán un recuerdo permanente, con sus tesis desgastadas, su caudal de miedos y resentimientos, de un pasado obtuso, del atraso de siglos, y hablarán, despotricarán, aburrirán con sus dogmas, pero de eso se trata la democracia, de que las minorías también puedan expresarse, así inunden el recinto con su olor a naftalina.
Mientras tanto, afuera, otro país se estará construyendo. Muchos años para edificarlo se van a necesitar, pero había que empezar algún día, a pesar de los primates de la guerra. |
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