Es muy común ver que varios jugadores cobren los tiros penalti con un toque sutil para hacer picar al balón y que este caiga despacio cuando llega al arco para de esta forma descontrolar al portero, es sin duda una muy bonita ejecución que inmortalizó el futbolista checo, Antonín Paneka en la final de la Eurocopa de fútbol de 1976 contra la selección de Alemania Federal.
Sin embargo, el argentino Nicolás Gaitán, quien juega para el Benfica, se atrevió a ir más allá, pues durante un partido contra el PAOK que su equipo ganó por 3-0 en la Europa League, el volante cobró un tiro libre al borde del área y su ejecución la hizo al estilo Paneka para convertir un completo golazo.