Denunciante Épico
| [diferencias entre la izquierda democrática y el fascismo populista]Maneras de la izquierda
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5,00 | Lúcidas reflexiones, entre la izquierda democrática que brilla por sus logros en los países más avanzados de la región, y el populismo fascista de los Maduros y los Ortegas. Y respecto a Colombia, celebraría la llegada al poder de un Antonio Navarro, un político honesto y un administrador brillante. También le apostaría a Clara López, una mujer inteligente que sería una excelente alcaldesa de Bogotá. Pero jamás votaría por un Robledo, brillante y honesto, pero aferrado a dogmas trasnochados, como tampoco a un Gustavo Petro, de cuya integridad no tengo duda, pero me espanta su autoritarismo, su ineptitud y su ortodoxia excluyente que solo ve el mundo en blanco y negro. Cita: Maneras de la izquierda
por Armando Montenegro Hay dos tipos de gobiernos de izquierda en América Latina. Por un lado, los de Chile, Uruguay y, tal vez, Brasil. Por el otro, los de Venezuela, Argentina, Ecuador y Nicaragua.
Los primeros se caracterizan por su respeto a la ley, la libertad de prensa y la separación de poderes. Cuentan con burocracias y equipos relativamente competentes que les permiten un manejo ordenado y eficaz de sus políticas (aunque esto es bastante menos acentuado en Brasil). Uruguay se ha convertido en un ejemplo mundial de reformas en materia de igualdad y respeto a los derechos individuales y el manejo de las drogas. Y Chile, con una propuesta seria y articulada, se apresta a realizar una ambiciosa reforma educativa como un instrumento fundamental para la reducción de la desigualdad.
Los segundos, con lenguaje y prácticas populistas, mantienen las formas externas de la democracia con elecciones periódicas, pero desde el Ejecutivo socavan la separación de poderes, someten el Congreso y el poder judicial y atacan la libertad de prensa y opinión. Sus equipos de gobierno son incompetentes y su manejo económico es torpe (una excepción es el gobierno de Rafael Correa, disciplinado por las reglas de la dolarización, que ha realizado un destacado proyecto de construcción de infraestructura).
Una diferencia fundamental entre estos dos modelos consiste en que Uruguay, Chile y Brasil plantean proyectos colectivos que tratan de incluir a todos sus grupos y clases sociales. Las medidas redistributivas necesarias —como los impuestos a los más ricos o los programas a favor de los pobres— se realizan en el contexto de la construcción de una nación más justa y equilibrada, a la manera de algunos países socialdemócratas europeos. En cambio, en Venezuela o Argentina, como elemento esencial de su práctica política, los gobiernos dividen la sociedad entre amigos y enemigos, revolucionarios y traidores. Atizan los resentimientos y temores de los más débiles, desprecian al individuo, lo masifican y lo vinculan a una movilización permanente que se canaliza tumultuosamente hacia los referendos, elecciones y reelecciones.
Dado que en el primer grupo de países la justicia es independiente y se respeta la libertad de prensa, la corrupción es escasa. En cambio, en Venezuela y Argentina, con la justicia de bolsillo y la prensa libre marginada, ha crecido un grupo de millonarios cercanos a los gobernantes (los boliburgueses en Venezuela) que gozan de las gabelas cambiarias, los favores y los contratos privilegiados.
La caricatura completa es el gobierno de Nicaragua, una especie de lumpen de la izquierda, una dictadura indefinida, como las de los patriarcas de las novelas. La corrupción, los favoritismos, la injerencia de la consorte, la desmesura de los abusos nos hacen pensar que muchos revolucionarios murieron para que nada cambiara. Ortega y los Somoza ya pertenecen a la misma fauna política de la región.
Dado que muy seguramente Colombia tendrá gobiernos de izquierda en los próximos años (¿en 2018?), desde ya vale la pena pensar si ellos van a seguir los lineamientos serios y aglutinadores de Chile y Uruguay, o la forma populista, divisiva y corrupta de la pelotera de Maduro, los Kirchner y Ortega. Un examen de lo que hacen y dicen los principales líderes de hoy nos podría dar luces sobre la forma que tendrían sus gobiernos futuros. |
Fuente: El Espectador 
Última edición por Heráclito; 16-02-2014 a las 16:52:15 |