Respuesta: ¡Salven a Camila!
Una medida sin interés de corrupción evidente pero mal ejecutada como la de las basuras de Petro ocasionó 3 días de basura y la destitución del alcalde. Otra con cuestionamientos éticos innegables y ademas pésimamente ejecutada, como la de la Ley 100 ha ocasionado 3.000 muertes absolutamente evitables.
No estamos hablando de fallas medicas ni de desabastecimiento en los insumos necesarios para una cirugía, esas fallas ocurrían y siguen ocurriendo antes y después de la Ley 100. Estamos hablando de algo que nunca se vio antes de esa bendita Ley: la espera de los pacientes por una bendita autorización. Un misero papel que permite a estas entidades llenas de tramitomania negar los servicios que ofrecen profusamente a la hora de afiliar al usuario. Antes de la ley 100 la desidia de los funcionarios públicos causaba perdidas lamentables, pero no les generaba ninguna utilidad contable al funcionario ineficiente por si misma. Con la Ley 100 si: cualquier servicio que se le niegue al usuario deja unos pesitos que engordan las arcas de quien lo niega. No hace falta un doctorado en economia y ni siquiera un grado de bachiller para saber cual de los dos sistemas alienta directamente la negación del servicio.
A nadie se le ocurriría afirmar que el proponente de la Ley buscó desde un principio causar estas muertes; pero de la misma manera, Petro tampoco busco desde un inicio ensuciar la ciudad por 3 días. Fueron errores puntuales (y evitables) en su ejecución en ambos casos los que han traído la desgracia: 3 días de basura en un caso, 3.000 muertes de inocentes en el otro. Nos vamos a hacer los frescos con el segundo caso después de habernos indignado tanto con el primero?.
Uno pensaría que esta desidia de los colombianos no nos acarrea ningún castigo. Error: podemos ver en las calles y en la prensa el país que le estamos dejando a nuestros hijos y es fácil adivinar cual es nuestro castigo.
|