Staff Retirado Con Honores Denunciante Dorado | Grandes conspiraciones: Terrorismo en la biblia
Calificación: de
5,00 | La Persecución Cristiana: La Santa Madre Iglesia Inventa Sus Propios Orígenes Heroicos Uno de los argumentos más usados por la cristiandad ha sido el del victimismo.
A menudoapelan a su posición como victimas de la sociedad porque, pobres de ellos, fueron perseguidos y son perseguidos actualmente por todo el mundo.
Y es que, cuando no quedan argumentos para defender las afirmaciones que uno realiza, apelar a la discriminación es la salida fácil.
Y esto, a pesar de que incluso han sido y siguen siendo mayoría en prácticamente todos los países. ¿De donde extraen esa postura de victimismo? A pesar de que morir por una creencia es un acto inútil y estas muertes obviamente se produjeron (matanzas entre religiosos son muy comunes incluso hoy día) ¿Fueron tan ferozmente perseguidos antaño, durante los primeros siglos cuando se creó su leyenda favorita? ¿Durante cuanto tiempo fueron perseguidos? y la pregunta oportuna ante tal postura ¿No se supone que “dios los protege”? Psico-Terrorismo El Imperio Romano duró más de mil años y persiguió a los cristianos durante menos de doce de ellos. El ‘Imperio Cristiano’ también duró más de mil años pero este persiguió a los no cristianos durante todos ellos. Hasta los primeros años del siglo II d.e.c., los administradores romanos eran ignorantes de la existencia de los cristianos.
Durante una generación siguieron permaneciendo indiferentes a esta oscura secta ‘Judía’ (y sus muchas diferentes facciones) pero, con el tiempo, esta indiferencia dio paso al desprecio y la irritación. El todavía marginal pero cada vez mayor número de cristianos volvió las desgracias del mundo romano hacia su propio beneficio. Los radicales dirigieron sus esfuerzos hacia las viudas asustadas y niños abandonados, hacia el esclavo y las clases marginales y criminales.
Cada derrota en la batalla, cada pestilencia y desastre natural, fue aprovechada como evidencia de la censura divina y de retribución hacia ellos. Con celo y anticipación, los cristianos predijeron más ruina y desolación para el imperio.
Entre los pueblos irresponsables de las grandes ciudades, el temor al juicio inminente y la amenaza de tormento eterno se extendió como un contagio. Sólo mediante la sumisión a Cristo (o lo que es lo mismo hacia sus líderes sectarios) podría podía otorgar la esperanza individual para la salvación.
Para los cristianos, “Babilonia” (una tergiversación de las escrituras adaptada a la época para denominar a Roma, debido a que esta permitía la multiculturalidad) seguramente caería y la mayoría de la humanidad perecería. Sin embargo, fue sólo cuando el imperio estaba en peligro que el estado romano actuaba violentamente contra los entusiastas de Cristo, y sólo entonces, porque los prejuicios obstinados de los fanáticos socavaban las medidas desesperadas adoptadas por el imperio para defender a la civilización romana. Lo malo es bueno Mediante un concertado e insistente psico-terrorismo los cristianos, desde sus comienzos a últimos de siglo I d.e.c., desmoralizaron a una población incomparablemente más grande y numérica que su secta. En última instancia, la autoconfianza y la majestuosidad del orgullo de Roma, que había arrebatado un mundo a los bárbaros, se fue debilitando y erosionando debido a los partidarios de Cristo.
A mediados del siglo III d.e.c. el imperio comenzó a fragmentarse, con los regímenes separatistas en la Galia y Siria, y cuyo único recurso era dar bandazos en el despotismo militar y en un estado corporativo. El siglo III d.e.c. fue una época de inestabilidad crónica para el mundo romano. Después de que la corrupción fuera introducida por los monarcas sirios, la Guardia Pretoriana y luego las legiones fronterizas intervinieron repetidamente en la formación y ruptura de los emperadores. Esta militarización del Estado se refleja en la propia iglesia, la cual, a finales del siglo III d.e.c., se había purgado de mentes independientes y había sustituido a los elementos democráticos de la jerarquía disciplinada.
Las facciones derrotadas, como cuerpos de tropas amotinadas, se separaron y continuaron una resistencia. El cuerpo principal de la iglesia, comprometida con la “ortodoxia” de la organización internacional, si aún no la “ortodoxia” de la doctrina, se enfrentó al Estado romano como una “república dentro de la República“, con su propia tesorería, leyes, magistrados y estructura de mando . Cuando, a principios del siglo IV d.e.c., emperadores reacios intentaron erradicar la amenaza pública ya fue demasiado tarde. Aunque los cristianos constituían quizás el 5 % de la población, estos se concentraron en enclaves en las principales ciudades del este.
2 Cuando las iglesias se cerraron, el palacio imperial en Nicomedia (ciudad donde nació Arriano y enclave principal del arrianismo) fue incendiado dos veces. Cuando los fanáticos fueron arrestados, un príncipe ambicioso en el oeste, Constantino, hizo de esos fanáticos de Cristo el tema de su patronazgo y protección.  |