Un hombre muy enfermo espera su diagnóstico. Llega el médico con cara de afligido a informarle:
- Mire amigo, tendrá que ser fuerte, ¡usted tiene la enfermedad de McFerson!
- ¡Dios mío! ¿Y eso es grave?
- Tomará su tiempo descubrirlo, señor McFerson.