Ver Mensaje Individual
Antiguo 01-12-2013 , 08:55:06   #2
INDIVIDUAL
Staff Retirado Con Honores
Catadores De Prepagos
Denunciante Leyenda
 
Avatar de INDIVIDUAL
Me Gusta INDIVIDUAL apoya: Zona Deportes
INDIVIDUAL apoya: Tv y Farandula
INDIVIDUAL apoya: Zona Hot
Estadisticas
Mensajes: 192.823
Me Gusta Recibidos: 103284
Me Gustas Dados: 88597
Ingreso: 20 nov 2007

Temas Nominados a TDM
Temas Nominados Temas Nominados 174
Nominated  Temas Ganadores: 1
Reputacion Poder de Credibilidad: 1080
Puntos: 1930465
INDIVIDUAL tiene reputación más allá de la reputaciónINDIVIDUAL tiene reputación más allá de la reputaciónINDIVIDUAL tiene reputación más allá de la reputaciónINDIVIDUAL tiene reputación más allá de la reputaciónINDIVIDUAL tiene reputación más allá de la reputaciónINDIVIDUAL tiene reputación más allá de la reputaciónINDIVIDUAL tiene reputación más allá de la reputaciónINDIVIDUAL tiene reputación más allá de la reputaciónINDIVIDUAL tiene reputación más allá de la reputaciónINDIVIDUAL tiene reputación más allá de la reputaciónINDIVIDUAL tiene reputación más allá de la reputación
Premios Recibidos
Premio Venus de Milo Reporte De Errores 15 Años 10 Años 
Total De Premios: 14

  
Predeterminado Respuesta: La otra paz que vive en Medellín

El nuevo ‘poder’
La estrategia en Medellín parece seguida al pie de la letra. SEMANA visitó lugares que eran escenarios de guerra y conoció cómo viven este tiempo de tregua. Entre dos barrios de la comuna 13 separados por una ‘frontera invisible’, era común ver jóvenes armados haciendo celaduría en las plazas de vicio y las terminales de buses, que extorsionaban semanalmente.



Nadie del barrio vecino podía pasar por allí. La iglesia del sector queda en una zona en conflicto y el drama del sacerdote era atender dos barrios separados por la frontera. Oficiaba dos mismas, una en cada barrio, y tenía dos grupos de juveniles, porque los de un lado no podían pasar al otro. Se acercaban las fiestas patronales a finales de julio y el sacerdote no podía hacer dos fiestas. Además de los costos, la idea del evento católico era reunir a la comunidad.


Desde comienzos del mes empezó acercamientos con los jefes de los combos. “Tranquilo, padre. Espere que próximamente lo vamos a sorprender”, le dijo el jefe de uno de los combos. En efecto, días después, los de la Oficina hicieron un sancocho al que asistieron los Urabeños. Al otro día, los muchachos salieron sin armas.


A la siguiente semana, el 17 de julio, Nacional quedó campeón en la Liga Postobón. En medio de los festejos había jóvenes de los Urabeños y la Oficina celebrando juntos. Los vecinos se animaron a preguntar qué pasaba y fue entonces cuando se enteraron de que había tregua. Al final del mes, el sacerdote pudo hacer su fiesta patronal, con las comunidades de los dos barrios juntas, sin miedo y sin violencia.

El pasado 4 de octubre, el arzobispo de Medellín, monseñor Ricardo Tobón, programó una vigilia por la paz. Las cúpulas de los Urabeños y la Oficina se unieron a la convocatoria y lanzaron ese mismo día su campaña ‘Antioquia sin fronteras’. Su idea, según conoció SEMANA, es replicar lo que están haciendo en Medellín en el resto del departamento. Inexplicablemente, copiaron el nombre de uno de los programas estratégicos de la Gobernación.



Ese día, desde temprano en la mañana, decenas de jóvenes de los barrios salieron a las calles y repartieron camisetas con el lema de la campaña y pusieron banderitas blancas en los carros. Se ubicaron en semáforos desde el barrio El Poblado hasta las periferias. Todavía no se sabe quién financió esa movilización.

En la noche, jóvenes de todos los barrios y de todos los bandos se encontraron en el centro y marcharon por las calles hasta llegar a la catedral, donde el arzobispo oficiaba su misa. En otras diez parroquias de Medellín ocurría lo mismo. Al final se hicieron sancochos, fiestas y estalló pólvora.

Un desmovilizado de las AUC, que ahora tiene mando sobre 100 hombres de la Oficina en dos barrios de la comuna 13, explicó a SEMANA lo que está pasando: “Lo que se busca con la tregua es reducir tanto homicidio que había y humanizar el conflicto. Vamos a respetar el territorio donde cada grupo ejerce poder. Se ejerce poder cuando la gente acude donde nosotros para solucionar los problemas más fácil que como lo hace la autoridad”. Y a continuación cuenta algunos casos que les ha tocado ‘resolver’ a sus hombres.



Una vez, un joven que consumía drogas le robó a la mamá. En otra ocasión, le pegó. Y días después, arrojó en un pantanero media libra de arroz que la mamá había conseguido con plata prestada para darles de comer a sus otros tres hijos. La queja llegó al combo del barrio. Ellos se llevaron al muchacho y lo agarraron a golpes como escarmiento.


En otro extremo de Medellín pasó algo parecido cuando un señor se quejó ante su vecino porque el hijo de este le estaba robando. El padre discutió con el quejoso y este les contó a los del combo. No era la primera queja que recibían sobre los robos del mismo joven y esa tarde se lo llevaron y lo golpearon.

El ejercicio del poder del que habla el desmovilizado también se da con repartición de plata. Al mejor estilo de Provenzano. Ese fue el caso de una familia que pasó hambre durante varios días. Tenían cinco hijos pequeños y los acostaban desde las 4:00 de la tarde, con ventanas cerradas y luces apagadas, para que la noche los cogiera dormidos y no tener que darles comida.



Los jóvenes del combo conocieron la historia. Recogieron 150.000 pesos, hicieron un mercado y se lo llevaron a la familia. Algo similar pasa en la comuna 6. Un exdirector de la Corporación Democracia, creada por los desmovilizados de las AUC para hacer política al tiempo que delinquían, usa como plata de bolsillo recursos públicos. Jóvenes y ancianos lo califican de ‘generoso’ porque les da para los pasajes.

A veces, también tienen que operar como conciliadores. Así lo hicieron los muchachos de un combo en un sector donde se tiene programada una gran obra de infraestructura. Era necesario comprar varias casas, pero un grupo de vecinos se negaba a vender al precio que les estaban ofreciendo. El jefe del combo del barrio los citó a una reunión. Cuando llegaron, se encontraron con la sorpresa de que también estaba el abogado que les estaba comprando sus casas. Se hicieron descargos de lado y lado y finalmente el combo terció a favor de los vecinos. Ahora la oferta es mejor.

Pero ese poder mafioso no es más que un producto del miedo que imponen con una pistola en mano ante miles de habitantes, de los más vulnerables de la ciudad. En los barrios saben que “así haya tregua, el que la cague, la paga. Tiene las de perder el que haga malos comentarios, se ponga de sapo, robe, extorsione, amenace o mate sin permiso. El que se ponga de desadaptado, la lleva”, dice un joven que no participa en esa guerra.



En la comuna 13 mataron hace unos días a un conductor. Le habían cobrado una extorsión y dos cuadras más abajo lo vieron hablando con la Policía. En la tarde capturaron a los extorsionistas y al otro día mataron al conductor. En lo que se conoce como la mal llamada ‘limpieza social’ han ocurrido hechos inquietantes. Un adolescente fue asesinado hace unos días y sobre su cadáver dejaron un letrero que decía “rata”.


A los pocos días apareció otro cadáver con las mismas características. La historia detrás es que los muchachos habían atracado a un anciano que iba a pagar la cuenta de servicios. El combo del barrio se enteró y decidió hacer justicia por su propia cuenta. Otro caso similar es el de dos cuerpos que fueron encontrados en diferentes zonas de Medellín con carteles que decían “violador”.


En Belén se presentó el caso reciente de dos niñas que eran novias de dos muchachos de un combo que trabaja para la Oficina. Ellas habían cogido la costumbre de quedarse con sus novios en el parque y entrar tarde a clase. El rector un día las dejó por fuera. Los novios entraron en cólera, lo amenazaron y le quebraron el vidrio del carro. Sus jefes se enteraron de lo que pasó y los expulsaron del combo. A los días, uno de los muchachos apareció muerto.

Los Urabeños y la Oficina son dos estructuras muy diferentes y eso quedó demostrado en cómo se cumplió el pacto de paz. Para los Urabeños, bastó una orden de cese al fuego y se cumplió ipso facto. Ellos son un ejército con jerarquía. En cambio, la orden se demoró en llegar casi una semana a todos los grupos que conforman la Oficina.



Ellos son una suerte de ‘confederación’ de pequeñas estructuras regadas por los barrios y cada jefe aspira a tener más poder. De hecho, aún se dice que algunos de los coordinadores de zona están obedeciendo el pacto a regañadientes. De ahí el temor de que la tregua sea frágil, como otras anteriores. Según recuerda el expersonero de Medellín Jairo Herrán, “en años pasados se hicieron pactos de forma coyuntural e inmediatista. No tuvieron un efecto benéfico a largo o mediano plazo.


Fueron débiles. Uno de los pactos se rompió porque en un barrio mataron al integrante de un grupo”, dijo a SEMANA. Sin embargo, advierte que los pactos anteriores fueron entre combos de barrio y no entre los capos.

¿Nueva era del crimen?
El efecto evidente es la reducción en la cifra total de homicidios, pero con una particularidad. Datos de Medicina Legal, Fiscalía y Policía dicen que hay menos muertes por arma de fuego, pero aumentaron los de arma blanca, asfixia mecánica, desmembramiento y ahorcamiento. “Estos homicidios son más discretos y hacen más difícil identificar al responsable”, explica el criminalista Germán Antía.



Son modalidades propias de las mafias que buscan no dejar rastros y enviar mensajes de terror. Un dato que llama particularmente la atención de los analistas es el aumento de desapariciones forzadas en tiempos de tregua. Datos de la Fiscalía dicen que en los primeros seis meses del año se presentaron 176 desapariciones en Medellín, mientras que entre julio y octubre, en plena tregua, fueron 210. Otra cifra es la de asonadas, que pasó de cero el año pasado a 15 en este. Las asonadas, dice Antía, son una forma de ejercer justicia por mano propia.

El alcalde, Aníbal Gaviria, sostiene que los pactos son una reacción desesperada de las mafias, que se han debilitado por la presión de las autoridades. Ha sido enfático en que ninguna entidad estatal ha participado en ellos y que si los delincuentes pretenden enviar un mensaje de arrepentimiento con treguas, la única opción que tienen es someterse a la Justicia. Luis Fernando Suárez, vicealcalde de Gobernabilidad, recalca que esos pactos son frágiles, que lo único que buscan es fortalecer a los grupos delincuenciales.

Decir que la caída de las estadísticas de los homicidios en Medellín se debe solo al ‘pacto del fusil’ es injusto con el despliegue que han hecho la Policía y la Alcaldía para combatir a la delincuencia. De hecho, las estadísticas muestran que los asesinatos comenzaron a caer en abril. Pero desconocer el impacto en los indicadores de ese silencio de los fusiles de la mafia es también tratar de tapar el sol con las manos.

“La violencia se redujo por las capturas”

El general José Ángel Mendoza, comandante de la Policía en Medellín, acepta responder una entrevista con la condición de no hablar del pacto entre las mafias.

SEMANA: ¿Cómo fue que Medellín se calmó de un momento a otro?

José Ángel Mendoza: Por las 21.653 capturas de este año, de las cuales 19.670 han sido en flagrancia. Tenemos 15 subversivos capturados y cinco de bandas criminales… cabecillas grandes.

SEMANA: ¿Eso explica la baja de los homicidios?

J.A.M.: Claro que sí. Nos lo dicen las estadísticas. En 2009 Medellín tuvo un pico muy alto de 2.187 homicidios. Después vinieron capturas de bandidos grandes y se evidencia la reducción.

SEMANA: Usted llegó hace diez meses y se estaban disparando otra vez los homicidios…

J.A.M.: Desde enero hasta junio tuvimos en promedio 100 homicidios mensuales. Ante la difícil situación, vino de Bogotá mi general Roberto León. Potenciamos la investigación y la inteligencia, se aumentó el pie de fuerza con 1.200 hombres y se creó un Gaula Metropolitano. Desde julio empezaron a mejorar los resultados.

Semana: ¿Como cuáles?

J.A.M.: Desde el primero de enero hasta el 26 de noviembre del año pasado se presentaron en Medellín 1.136 homicidios. Y en el mismo periodo de este año, llevamos 847.

SEMANA: Pero la gente sigue sintiéndose insegura, sobre todo en el centro…

J.A.M.: Vamos a meter 300 hombres más y vamos a aumentar los cuadrantes de 13 a 40.

SEMANA: ¿Por qué el deterioro en esa zona?

J.A.M.: Atacamos las ollas de vicio y nos encontramos con verdaderas cuevas. Destruimos una y sacamos a 205 personas que vivían allí consumiendo droga. Ahora están regadas por el centro.

SEMANA: ¿Y eso tiene que ver con la guerra mafiosa en Medellín?

J.A.M.: Es el coletazo de otros resultados positivos. En el país pasamos de incautar el 10 por ciento de la droga producida al 70 por ciento. Pero el narcotráfico cambió la estrategia y hoy comercia en ciudades.

SEMANA: ¿Muchas de esas drogas llegan a Medellín?

J.A.M.: Aquí se consume mucha marihuana.

__________________
INDIVIDUAL no está en línea   Responder Citando
 
Page generated in 0,10800 seconds with 11 queries