![]() |
Fue por amor. “¡Ya sé, no me digás! ¡Tenés razón! La vida es una herida absurda, y es todo tan fugaz que es una curda, ¡nada más! Mi confesión”. Troilo/Castillo. Lo encontró al lado del caspete del patio, estaba leyendo “La divina comedia” y parecía no importarle nada de lo que pasaba a su alrededor. Se le acercó y se le plantó casi rosándole el libro; no se inmutó. Ella lo saludó. -Hola, Joaquín. Despegó los ojos del libro y la miró, ella se llenó de miedo, de dolor, de compasión al verle el rostro desenseñado y con un gran golpe en el ojo izquierdo. -¿Qué te pasó? –le preguntó. -Nada –respondió Joaquín. -Con nada no se golpea uno de esa manera –le dijo ella mientras trató de alcanzarle el rostro. Él le cogió las manos. -Verónica, no pasó nada. Ella le miro las manos, tenía unas heridas que parecían ser hechas con cigarrillos prendidos. -¿Quién te hizo esto? –le pregunto presa por una mezcla entre asombro y miedo. -Nadie me ha hecho nada, además, ¿Qué haces tú acá? -Eres mi esposo, debo estar contigo. -Si bien lo recuerdo hace diez días me pediste el divorcio. -Sí, pero aún te amo. -Vero, el amor es tan efímero que se puede acabar en un abrir y cerrar de ojos, o un clavo que saca otro clavo. -¿Qué quieres decirme Joaquín? -Lo que escuchaste. -¿No me amas? -Tú lo has dicho –respondió tan pronto como le fue posible y en cuanto depositaba sus ojos frágiles en su libro. -Mírame a los ojos y dime que no me amas –le increpó Verónica, las lagrimas bajaban desesperanzadas por su rostro. Joaquín sacó fuerzas donde las ocultaba desde que estaba encerrado allí. Miró a su alrededor y vio al Pipe y a Tavo que seguían sus movimientos sigilosamente, entonces Joaquín puso sus ojos de nuevo en verónica. -No te amo –le dijo y su rostro se endureció de tal manera que verónica le preguntó. -¿Hay otra, verdad? -Sí –le contestó fríamente. -¿Cómo se llama? solo quiero saber su nombre. -¿Para qué quieres saberlo? -¡Dímelo, por favor! –suplicó ella. -Mariana. -¿Mariana? -Sí. -Está bien. -Verónica, te pido que te vayas y no vuelvas mas, ya debe estar por llegar Mariana, así que vete por favor. Verónica se volteo y salió corriendo, se perdió entre la multitud que había en el patio, Joaquín se mordió los labios. Pipe y Tavo se le acercaron –uno al lado y lado- -¿Ya la despachó del todo mariquita? –preguntó Pipe, Joaquín movió afirmativamente su cabeza, el cuerpo le dolía, ya no le interesaba nada de la vida. -Eso está muy bien María Joaquina, ya sabes que el papá de la niña verónica no quiere que sigas con ella, si insistes en buscarla o llamarla nos hacemos con vos una fiestita tan rica y larga como la de esta semana cuando supimos por el jefe que la niña Verónica vendría… ¿recuerdas nuestro rico festín mamacita? Joaquín salió del medio de Pipe y Tavo, cruzó hacia el otro extremo del patio, entró a los baños, orinó, luego se acercó a los lavabos, se miró al espejo y de repente estrelló de golpe la cabeza contra este mientras gritaba. -¡Fue por amor, Verónica, fue por amor! Samuel Salazar Blandón. |
Respuesta: Fue por amor. Bien |
Respuesta: Fue por amor. muy buen escrito, buen relato, por amor |
| La franja horaria es GMT -5. Ahora son las 18:42:54. |
Desarrollado por: vBulletin® Versión 3.8.9
Derechos de Autor ©2000 - 2026, Jelsoft Enterprises Ltd.
DeNunCianDo.CoM ©