PEDROELGRANDE
10-10-2014, 11:25:25
Ricardo Silva Romero
Coronell
Su columna en 'Semana' es una lección de principios: es imposible no estar de acuerdo con sus textos porque es imposible no estar de acuerdo con sus pruebas.
7:37 p.m. | 9 de octubre de 2014
Es imposible desprestigiar a Daniel Coronell. Corrijo: no es nada fácil manchar a un periodista tan serio como Daniel Coronell. Pero no faltará el enemigo cegado por su propio ego –cualquier señor que la columna del reportero haya puesto en evidencia– que se lance, como quien toma un atajo, a la desesperada tarea de enlodarlo; un iracundo que, extraviado en aquella mediocridad de la que jamás se regresa, no sea capaz de controvertir las acusaciones en su contra, sino apenas de vengarse, y entonces recurra a la mentira, y al recuento amañado del pasado, pues bien es sabido que “el ladrón juzga por su condición”, y que “de la calumnia algo queda”. El sereno Coronell, sin embargo, responderá punto por punto por su vida. Y ante las torpes ofensas de sus denunciados, “¡mafioso!”, “¡santista!”, él seguirá haciendo su trabajo.
Coronell, de 50 años, se ha jugado la vida por el periodismo. Y, del 84 al 14, ha sido todo: redactor, director, investigador. Y todo lo ha hecho bien. Pero me temo que sus lectores no hemos caído en cuenta de lo afortunados que somos por tenerlo, ni lo hemos rodeado lo suficiente con algo semejante a su coraje, ni le hemos agradecido con su misma generosidad que haya atendido la insólita vocación de narrar la tras escena del poder. Su columna en Semana, que le ha revelado a la historia local de la infamia episodios como “el extraño cohecho de Yidis Medina” o “el vergonzoso caso de la zona franca”, es sin duda una lección de principios: es imposible no estar de acuerdo con sus textos porque es imposible no estar de acuerdo con sus pruebas.
Yo, quizás porque mi oficio ha sido la ficción, no me he atrevido nunca a llamarme a mí mismo “periodista”: faltaba más. Pero, testigo de los medios, siempre me han parecido de una nobleza sobrehumana –y más aquí, pues aquí matan– aquellos que dedican sus nervios al ilusorio oficio de contar las historias antes de que se terminen. Quien narra lo que está pasando mientras está pasando (que hacerlo es, de cierto modo, una utopía) guarda la esperanza de que el horror pierda el pulso con su propio relato. Quien a pesar de sí mismo se entrega a la labor de describir las escenas de un país, jornada tras jornada, en realidad trabaja para que alguien algún día ate los cabos: aquel que en el futuro lea los textos de Coronell, por ejemplo, descubrirá allí la historia de un puñado de políticos endiablados que se fueron hundiendo hasta que por fin se hundieron con el barco de sus propias mentiras.
Por pura salud mental, he estado evitando, hasta esta triste línea, pronunciar al expresidente Uribe Vélez.
Pero acabo de nombrarlo porque una vez más ha respondido con acusaciones temerarias a las incontestables pruebas de Coronell. El columnista demostró, el domingo pasado, que el uribismo está en contra del proceso de paz porque este gobierno sí pudo echarlo a andar, y que lo demás es literatura. Y desde entonces el hoy honorable senador, todo un expresidente de la República de Colombia, ha vuelto a portarse como ese hombre fruncido capaz de llamar a los periodistas del Canal Capital “instrumentos serviles del terrorismo” sin siquiera pestañear. Y es lamentable, sí. Pero es también una reacción primaria que no solo evidencia el drama de un adicto al poder, sino que también nos recuerda que, en una inesperada señal de cordura –desde 1964 más o menos–, los medios del establecimiento se han dejado habitar por periodistas tan valientes como Coronell, por personas de palabra que no van a censurarnos los hechos ni van a permitir que nadie se quede con Colombia.
Piensa Uribe, como cualquier líder del pasado, que aquí solo pasa lo que él dice que pasa. Y, gracias al periodismo serio, se equivoca.
Ricardo Silva Romero
Rubvill
10-10-2014, 11:59:49
Todo extremo politico es bastante perjudicial, llamese Uribismo o Mamertismo Bolivariano. El mundo no es blanco ni negro.
PEDROELGRANDE
10-10-2014, 12:48:28
Agh jaje al Tyler dizque le gusta el gris...jejejiji. Los derechosos son bien oscurinos....les gustan las tinieblas...huele a Miguelino!
Miguelito87
10-10-2014, 13:13:59
dTodo extremo politico es bastante perjudicial, llamese Uribismo o Mamertismo Bolivariano. El mundo no es blanco ni negro.
Ese comentario te acaba de volver uribista ante los ojos de PEDRITROLL
RICARDO69
10-10-2014, 13:22:00
Bah, lo mismo y utilizando las mismas palabras podría decirse de Uribe...
Heráclito
10-10-2014, 18:03:39
Palabras lúcidas que comparto en su totalidad. Como en su momento lo fue Daniel Samper Pizano y su heroica Unidad Investigativa que tantos entuertos destapó, como lo ha sido Ignacio Gómez en los últimos años, como tantos otros valientes periodistas, que entre tanta podredumbre, entre tanto político rastrero y miserable, estos periodistas se han convertido en verdaderos héroes, en verdaderos grandes colombianos, a los que no nos cansaremos de agradecer su valentía y su honradez. Coronell, por supuesto ocupa un puesto preeminente que se eleva cada vez que las sanguijuelas tratan de librarse de sus acusaciones, poblando su oscuro mundo de inmundicia con escupitajos que lanzan hacia arriba.