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Ver la Versión Completa Con Imagenes : ★Textos Gore -Rotten ★


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Ayudante De Santa
06-11-2015, 22:19:08
Los mejores licores
Santiago C.
30-07-2010, 13:04:28
Lunes 6 de febrero de 1992. Me había quedado solo en casa. Mis padres, mi hermana y mi hermano recién nacido habían salido a cenar y me habían dejado solo. Yo no fui porque quería ver en el Canal Plus una película que se llamaba Lobotomy Zombie, exclusivamente para mayores de 18 y clasificada como X (no porque fuera porno sino por lo violento de su contenido) y que debido a mi corta edad, 10 años, no me habían permitido ver en anteriores ocasiones. Ahora nadie me lo impediría. La casa para mi solo. O eso creí yo.

Dieron las 11:30 p.m. y en la televisión salió eso de: "C+ CINE". Quedé un tanto sorprendido por lo que el canal anunció a continuación:

"Se recomienda a todas las personas afectadas de dolencias o problemas cardiacos y/o posean estómagos débiles, que las escenas de esta película pueden provocar paradas cardíacas o vómitos. La decisión es de usted. Canal Plus no se responsabilizará de las muertes causadas por reventones de corazón o asfixias a consecuencia de vómitos mal expulsados".

Aparecieron las primeras escenas: 2 zombies estaban desmembrando con suma destreza a un niño. Primero las piernas, luego la cabeza y por último los brazos. Tras esto se lo comieron y lo vomitaron para nuevamente volvérselo a comer en trozos más pequeños y calientes. De repente oí un ruido en la habitación de mis padres que estaba en el piso de arriba. ¿Qué demonios sería?. Que oportuno. Esperé un poco. Lo volví a oir. No pude aguantar la sensación de angustia y subí por las escaleras sigilosamente y me dirigí hacia la alcoba. Espiando a través de la puerta me pude percatar de como tres individuos entraban en mi casa por la ventana y no venían precisamente de visita. Iban a robarnos. Rápidamente bajé al salón y apagué la tele (que pena no podría ver mi peli). Fui a la cocina y busque el cuchillo más grande que pudiera encontrar. Al fin vi uno. Era el típico de película de terror. Unos veinte dedos de hoja. Tenía que defender mi casa. Me preparé para la caza para lo cual me escondí tras el sofá.

Pasados unos minutos uno de los cacos se sentó en el sofá para descansar un ratito. Saqué mi linda cabecita por detrás de este para observar el panorama y cuando lo creí oportuno clave mi cuchillo en su nuca. Oprimí hasta más no poder. Le metí en el cuello parte de la empuñadura y luego lo moví a sendos lados bruscamente para destrozarle sus malditas vías respiratorias. Fue muy fácil, ni siquiera gritó. El puñal salió por la parte delantera de su cuello a la altura se la nuez. No solo apareció mi cuchillo por el otro lado sino también cantidad de sangraza y fluidos corporales. Para cercionarme de que realmente lo mataba introduje mi mano por el boquete de la nuca hasta que toqué la nuez, luego estiré, desgarré y destrocé todo lo que pille a mi paso. Luego tanteé un poco por el interior de su cuello hasta que di con su jugosa lengua. Se la arranque y se la saqué por la nuca. Parecía un perro después de correr durante un kilometro. Uno menos.

Subí al piso de arriba y me escondí en la ducha del baño. Seguro que alguno de los saqueadores que orinar o defecar. Y así fue. Dicho y hecho. A uno de los rateros se le ocurrió ir a mear y cuando estaba en plena faena salte de la ducha y le arremetí una tremenda cuchillada en su pene que callo como un chicle en el W.C.. Su pubis parecía ahora el de una mujer con la regla descontrolada. Sangraba abundantemente. La hemoglobina se mezclaba con todo el ácido úrico y la urea que todavía no había llegado a mear. Ambos formaron una disolución anaranjada de sangre y pis. Este si gritó, pero se calló cuando le estampé el vaso de los cepillos de dientes en su boca. Le partí la mitad de los dientes y la mayoría de los cristales se clavaron en su garganta, labios y lengua. Luego para que no gimiera de dolor le metí un cepillo de púas de cerdo irlandés en la boca y le empecé a dar vueltas hasta que sus tragaderas se cayeron a trozos. Allí mismo vomitó el hombre. Echó una mezcla de carne, sangre y mocos. Aquello me gustó así que le introduje ahora el maldito cepillo por su asqueroso culo y repetí la operación rotatoria anterior. Dios que risa. Le dejé el ano como un grifo. No paraba de salir sangre, carne, excrementos tanto en forma solida como descompuesta, bilis, jugos pancreáticos, trozos de intestino y alguna que otra lombriz. Cayó al suelo inconsciente pero vivo, así que salté sobre su tórax con los dos pies unas 240 o 260 veces hasta que reventó. Su cuerpo se esparció por todo el mármol del baño. Tendría que limpiar todo aquello cuidadosamente o mis padres me castigarían durante un mes por guarro y sucio. Dos menos.

Era la hora del siguiente. Baje al piso de abajo y me acerqué a la chimenea. Cogí el atizador y lo arrimé al fuego hasta que el trozo de hierro se pusiera al rojo. Justo cuando me iba a decidir a cogerlo apareció otro de los intrusos. Se me puso la situación a pedir de boca. Agarre el atizador y tomando carrerilla erguí la barra metálica y apunte a su ojo cuan matador de toros. Le di de lleno. Atravesé su ojo derecho de cabo a rabo. El atizador, tras entrar, salió por la base del cráneo. Esta vez no hubo sangre ya que al estar al rojo vivo, al mismo tiempo que desgarraba la carne iba cauterizando los vasos sanguíneos produciendo una dolorosa cicatrización. Luego volví a coger el cuchillo ensangrentado que había usado con mis dos víctimas y seccioné con sumo cuidado la retina del ojo que aun tenía en pie. Ese si sangró. Emanó todos sus humores y gran cantidad de sangre. Cansado de delicadezas y sutilezas, quité el filo del machete del ojo y con violenta fuerza se lo metí entero. Con medio puñal dentro del globo ocular, sentí envidia de las personas que venden helados y en movimiento rotatorio semejante al de los heladeros cuando extraen una bola de helado, empecé a dar vueltas al cuchillo dentro del ojo hasta que aniquilé por completo su aparato de la visión. Como estaba inspirado rajé todo su pecho con el cuchillo y le arranqué el esternón con costillas, corazón y pulmones incluidos. Sonó algo parecido al ruido producido al machacarse 100 galletas. Todos eliminados.

Ahora solo tenía que limpiar la casa con minucioso cuidado porque si no mi padre me iba a arrancar la cabeza con mi bate de béisbol. Para deshacerme de los cuerpos, los corté en trozos fáciles de transportar y los tiré por la taza del water uno a uno.

Sobre las 4:00 a.m. terminé mis quehaceres y a los diez minutos me quedé dormido.

A la mañana siguiente me desperté y me fui corriendo a ver si mis padres habían llegado. Así fue. Estaban en la cocina. Les conté todo lo que había pasado con pelos y señales. Mis padres quedaron sorprendidos así como orgullosos. Me felicitaron y me dijeron que pidiera lo que fuese que me lo concederían ya que era un héroe. Yo dije que no deseaba nada pero mis padres insistieron y decidieron ir Disney Land a celebrarlo. A mi no me apetecía ir ya que estaba muy cansado por el ajetreo así que decidieron ir mi padre, mi madre, mi hermana y mi hermanito solos, sin mi. Cogieron su flamante Ford Fiesta, lo sacaron del garaje y nunca más volvieron.

Murieron chocando contra un camión en un terrible accidente. No me lo explico: todos muertos excepto el conductor del camión que nunca apareció.

Ayudante De Santa
06-11-2015, 22:19:08
Los mejores licores
MUMM.RA
30-07-2010, 13:34:41
Ahi le dejo su repu, buen aporte calvo

ZABN
30-07-2010, 14:20:16
Tenía los ojos vendados, pero aún así me iba a tocar sentir todo el dolor de mi compañero de secuestro, cuando ese demonio, quien poseía todo el abdomen rasgado y sus intestinos fuera de sí, clavó sus garras en su éstómago y le revolvió todo por dentro. Lo único que logré sentir luego de eso, fue el intenso olor a mierda que emanaba y que permanecía en el aire. tyras unos minutos, el demonio rugió y pronunció cosas inentendibles, agarró el corazón del descuartizado y me lo lanzó a la cara, junto con todos sus intestinos, en ese momento me di cuenta de que, deslizándose por mi cara, se encontraba materia fecal de mi antiguo compañero, no logré soportarlo y vomité, dándome cuenta de que habían colocado su cabeza frente a mí. De ella no quedaba nada más sino un trozo sin ojos, sin cerebro (los demonios estaban tragándoselo) y lleno de mi vómito

No creo ser tan sádico como ustedes, q les pareció?

MUMM.RA
08-08-2010, 09:21:12
tenía los ojos vendados, pero aún así me iba a tocar sentir todo el dolor de mi compañero de secuestro, cuando ese demonio, quien poseía todo el abdomen rasgado y sus intestinos fuera de sí, clavó sus garras en su éstómago y le revolvió todo por dentro. Lo único que logré sentir luego de eso, fue el intenso olor a mierda que emanaba y que permanecía en el aire. Tyras unos minutos, el demonio rugió y pronunció cosas inentendibles, agarró el corazón del descuartizado y me lo lanzó a la cara, junto con todos sus intestinos, en ese momento me di cuenta de que, deslizándose por mi cara, se encontraba materia fecal de mi antiguo compañero, no logré soportarlo y vomité, dándome cuenta de que habían colocado su cabeza frente a mí. De ella no quedaba nada más sino un trozo sin ojos, sin cerebro (los demonios estaban tragándoselo) y lleno de mi vómito

no creo ser tan sádico como ustedes, q les pareció?
a mi me gusto, ahi le deje su repu

JUST JUANÏTA
10-08-2010, 13:22:46
carta a mi necrófilo favorito:
hoy de regreso a casa después de tener una muy sugestiva charla con vos fantaseé un poco de cómo será esa nuestra primera y mi última vez… llegaré a tu casa con esa falda a cuadros rojos que siempre describes me besaras en los labios aún estando calientes me encantará que te tomes tiempo mirándome antes de comenzar a quitarme la ropa unas cuantas fotos, una buena charla antes de comenzar y luego a disfrutar mi fantasía; Casi puedo verte tomándome hacia ti, llevas tu boca a mi hombro para morderlo con fuerza y hacerme doblar las rodillas del dolor y en ese punto me tendrás como quieres, tendida en el suelo a tu total disposición. En mi fantasía comienzas por morderme mucho y muy fuerte en el cuello, los brazos, mis senos firmes y duros por encima de la blusa blanca luego la subes para morderme el abdomen y tras cada mordisco siento un ardor y se puede ver una marca en la piel sigues en lo tuyo y te detienes en los muslos, logras ver lo mojada que ya me encuentro por la excitación, Me miras a la cara y regresas con fuerza a los labios, está vez los sujetas con tal firmeza y halas con tal violencia que los rasgas y la sangre comienza a manchar el blanco de la blusa. El rojo de mi sangre sobre la tela despierta tus instintos aún más salvajes. Se nota lo excitado que estas a simple vista, me distraigo mirándote y cuando notas la curiosidad que me genera tu pantalón lo abres, sacas tu verga dura, brillante y suave, la comienzo a besar con ternura y la sangre tibia que aun derrama mi labio la baña y se desliza despacio por tus muslos entonces me tomas con violencia y empujas mi cabeza a tu pelvis una y otra vez con una mano y con la otra mano me tapas la nariz tal y como me lo dijiste esta tarde hasta detener por completo mi respiración con tu glande en mi garganta, siento cómo se me entumen los dedos de las manos en una extraña mezcla entre excitación y dolor; halas de nuevo mi cabeza hacia atrás sacando por completo tu verga ensangrentada de mi boca, me miras y sonríes sutilmente al verme con sangre y semen en los labios y lágrimas en los ojos; entonces me tiendes en tu cama… De uno de los cajones de tu nochero sacas un escalpelo y lo pasas suave sobre mi cortando uno a uno los botones de la blusa y dejando una fina línea de dolor sobre mi piel desde el cuello hasta el ombligo y un poco más abajo--- luego lo entierras y comienzo a toser.
Con tus manos y la tranquilidad que suelen tener los asesinos terminas por quitarme la camisa y la falda, las doblas y las colocas ordenadamente a un lado sales por un momento de la habitación momento en el cual continúo tosiendo y deteniendo mis heridas con las manos… viendo como la sangre se mente en las hendiduras de mis uñas, mancha las sabanas y se forma un charco en el suelo muy lentamente. El dolor es mucho y continúo excitada. Vuelves a mí con una bebida, me preguntas que si me ha gustado te respondo que me encanta desde el día en que lo escribí, yo como autora de esta historia sé muy bien de que se trata esa bebida y comprendo que cuando pase por mi garganta ya no sabré más de mi… ya nadie sabrá mas de mi excepto por supuesto vos. Me pasas el vaso y te pido que me beses antes de beberlo pues bien sé que no besas cadáveres y no quisiera que esta historia tenga un final tipo romeo y Julieta, no quiero que mueras, quiero que después de este día recuerdes esta historia como uno de los mejores polvos que has tenido. Bésame en los labios, saborea tu propio semen con mi sangre y mi saliva. Luego de esto de un solo trago veré tu rostro excitado a traves del fondo trasparente del vaso. he decidido complacerte con todos los fetiches y dedicar mi última tarde de vida y sexo a vos

nota al pié: no sabía si publicarla aquí o en relatos eroticos, si ando muy desubicada de zona me borran el mensaje que yo no me enojo.

MUMM.RA
10-08-2010, 16:28:58
Me mataste.......

JUST JUANÏTA
10-08-2010, 16:37:42
Me mataste.......
en teoría la que muere en la historia soy yo

Marco Carola
10-08-2010, 22:46:18
Me mataste.......

en teoría la que muere en la historia soy yo

bueno primero k todo (d) ando como perdido de zona:p


y segundo juanita forever........

PAUL VAZO
11-08-2010, 02:13:05
carta a mi necrófilo favorito:
hoy de regreso a casa después de tener una muy sugestiva charla con vos fantaseé un poco de cómo será esa nuestra primera y mi última vez… llegaré a tu casa con esa falda a cuadros rojos que siempre describes me besaras en los labios aún estando calientes me encantará que te tomes tiempo mirándome antes de comenzar a quitarme la ropa unas cuantas fotos, una buena charla antes de comenzar y luego a disfrutar mi fantasía; Casi puedo verte tomándome hacia ti, llevas tu boca a mi hombro para morderlo con fuerza y hacerme doblar las rodillas del dolor y en ese punto me tendrás como quieres, tendida en el suelo a tu total disposición. En mi fantasía comienzas por morderme mucho y muy fuerte en el cuello, los brazos, mis senos firmes y duros por encima de la blusa blanca luego la subes para morderme el abdomen y tras cada mordisco siento un ardor y se puede ver una marca en la piel sigues en lo tuyo y te detienes en los muslos, logras ver lo mojada que ya me encuentro por la excitación, Me miras a la cara y regresas con fuerza a los labios, está vez los sujetas con tal firmeza y halas con tal violencia que los rasgas y la sangre comienza a manchar el blanco de la blusa. El rojo de mi sangre sobre la tela despierta tus instintos aún más salvajes. Se nota lo excitado que estas a simple vista, me distraigo mirándote y cuando notas la curiosidad que me genera tu pantalón lo abres, sacas tu verga dura, brillante y suave, la comienzo a besar con ternura y la sangre tibia que aun derrama mi labio la baña y se desliza despacio por tus muslos entonces me tomas con violencia y empujas mi cabeza a tu pelvis una y otra vez con una mano y con la otra mano me tapas la nariz tal y como me lo dijiste esta tarde hasta detener por completo mi respiración con tu glande en mi garganta, siento cómo se me entumen los dedos de las manos en una extraña mezcla entre excitación y dolor; halas de nuevo mi cabeza hacia atrás sacando por completo tu verga ensangrentada de mi boca, me miras y sonríes sutilmente al verme con sangre y semen en los labios y lágrimas en los ojos; entonces me tiendes en tu cama… De uno de los cajones de tu nochero sacas un escalpelo y lo pasas suave sobre mi cortando uno a uno los botones de la blusa y dejando una fina línea de dolor sobre mi piel desde el cuello hasta el ombligo y un poco más abajo--- luego lo entierras y comienzo a toser.
Con tus manos y la tranquilidad que suelen tener los asesinos terminas por quitarme la camisa y la falda, las doblas y las colocas ordenadamente a un lado sales por un momento de la habitación momento en el cual continúo tosiendo y deteniendo mis heridas con las manos… viendo como la sangre se mente en las hendiduras de mis uñas, mancha las sabanas y se forma un charco en el suelo muy lentamente. El dolor es mucho y continúo excitada. Vuelves a mí con una bebida, me preguntas que si me ha gustado te respondo que me encanta desde el día en que lo escribí, yo como autora de esta historia sé muy bien de que se trata esa bebida y comprendo que cuando pase por mi garganta ya no sabré más de mi… ya nadie sabrá mas de mi excepto por supuesto vos. Me pasas el vaso y te pido que me beses antes de beberlo pues bien sé que no besas cadáveres y no quisiera que esta historia tenga un final tipo romeo y Julieta, no quiero que mueras, quiero que después de este día recuerdes esta historia como uno de los mejores polvos que has tenido. Bésame en los labios, saborea tu propio semen con mi sangre y mi saliva. Luego de esto de un solo trago veré tu rostro excitado a traves del fondo trasparente del vaso. he decidido complacerte con todos los fetiches y dedicar mi última tarde de vida y sexo a vos

nota al pié: no sabía si publicarla aquí o en relatos eroticos, si ando muy desubicada de zona me borran el mensaje que yo no me enojo.








simplemente delicioso........
bastante interesante.......

_MALCON_
11-08-2010, 02:18:13
excelente juanita

AndrewMack
11-08-2010, 11:00:15
Tremendo el relato de junnitaa

MUMM.RA
11-08-2010, 11:14:34
http://www.tusgifsanimados.com/gifs-imagenes/terror/sangre/CtnWms346340122.gif

Son muchos los sentimientos encontrados cuando te veo y comparto el tiempo contigo.

Es como fusionar un angel con un demonio o algo asi con la diferencia de que la caracteristica final es de una demonio total donde la mezcla de sexo y sangre juegan su papel mas predominante, inigualable y super excitante.……
durante tu estadia en mis quimeras te someti a varias circunstancias, pero hubo una en particular:

Ebrios de tomar tequila (no se por que) besarte fuerte, rapida y desesperadamente, morderte el cuello, morderte los senos, asfixiarte hasta que llores, quizas que grites del dolor mientras el ruido disminuye a medida que te tapo la boca o que la musica de fondo la opaca…….
Abrirte las piernas, besarte, pasar la lengua por tu clitoris, comerte con ella, satisfacer todo mi antojo mientras ambos disfrutamos del paso de los minutos.
Luego ponerte en 4, amarrarte las manos hacia atrás mientras "dinner at deviant's palace" suena y la luz tenue somete la iluminacion del lugar de estudio.

Jugar al cadaver contigo, imaginarte que sos uno de esos cuerpos inertes, frios y sensuales que siempre estan a la merced del que desee observar y disfrutarlo.

Viendolo bien no vale la pena jugar al cadaver.
Puedo justificar un accidente sexual el asfixiarte con mi pene en tu garganta mientras te tapo la nariz instante en el cual tus atadas manos no pueden hacer sino arañarme generandome un placer que solo puedo desfogar con tu cuerpo inerte sobre aquella mesa de estudio que ahora se convertira en la unica testigo de la materialidad de los pensamientos que siempre morbosamente me despertaste pero que ahora tengo a merced de mis deseos y obsesiones.

Tu, acostada, tu cuerpo inerte, amarrada, solo para disfrutarte mientras te penetro, te paso la lengua, te muerdo la boca, te chupo los senos y tu……. Solo disfrutanto en el mas alla en el cual nunca creere que para efectos de este texto cae genial.

Al fin de cuentas no se que es mejor, hacerte el amor por la ternura que me despertas, o tener sexo desenfrenado por la sensacion que me producis, o aun mas, no se si comerte viva o muerta,
Muerta me supone un problema legal pero una satisfaccion total de mis deseos carnales…. Esperemos a ver que sucede en nuestro proximo encuentro.
De todas meneras no dejas de generar cierto impacto en mi forma de pensar porque haz logrado convertirte en la contraparte de mi perversion mental..

Pd. Sabes que me encantas…….:)
http://www.tusgifsanimados.com/gifs-imagenes/terror/sangre/CtnWms346340122.gif

AndrewMack
11-08-2010, 11:36:23
Tu debes de esparcir algo de Reputación a otros usuarios antes de darle otra vez a MЦMM-ЯΔ®.

Tiempos sin pasarme x aka, exlentes esos ultimos

JUST JUANÏTA
11-08-2010, 17:42:37
jajaja LA RESPUESTA PARA MI CARTA!!! MUMM RA muy sugestivo tu relato próximamente espero poder postear más textos...

Don Alcapone
13-08-2010, 21:40:06
panitas por aca colaborando con el topic, si ya estaba me avisan (Y)

2 zombies estaban desmembrando con suma destreza a un niño. Primero las piernas, luego la cabeza y por último los brazos. Tras esto se lo comieron y lo vomitaron para nuevamente volvérselo a comer en trozos más pequeños y calientes. De repente oí un ruido en la habitación de mis padres que estaba en el piso de arriba. ¿Qué demonios sería?. Que oportuno. Esperé un poco. Lo volví a oir. No pude aguantar la sensación de angustia y subí por las escaleras sigilosamente y me dirigí hacia la alcoba. Espiando a través de la puerta me pude percatar de como tres individuos entraban en mi casa por la ventana y no venían precisamente de visita. Iban a robarnos. Rápidamente bajé al salón y apagué la tele (que pena no podría ver mi peli). Fui a la cocina y busque el cuchillo más grande que pudiera encontrar. Al fin vi uno. Era el típico de película de terror. Unos veinte dedos de hoja. Tenía que defender mi casa. Me preparé para la caza para lo cual me escondí tras el sofá.

Pasados unos minutos uno de los cacos se sentó en el sofá para descansar un ratito. Saqué mi linda cabecita por detrás de este para observar el panorama y cuando lo creí oportuno clave mi cuchillo en su nuca. Oprimí hasta más no poder. Le metí en el cuello parte de la empuñadura y luego lo moví a sendos lados bruscamente para destrozarle sus malditas vías respiratorias. Fue muy fácil, ni siquiera gritó. El puñal salió por la parte delantera de su cuello a la altura se la nuez. No solo apareció mi cuchillo por el otro lado sino también cantidad de sangraza y fluidos corporales. Para cercionarme de que realmente lo mataba introduje mi mano por el boquete de la nuca hasta que toqué la nuez, luego estiré, desgarré y destrocé todo lo que pille a mi paso. Luego tanteé un poco por el interior de su cuello hasta que di con su jugosa lengua. Se la arranque y se la saqué por la nuca. Parecía un perro después de correr durante un kilometro. Uno menos.

Subí al piso de arriba y me escondí en la ducha del baño. Seguro que alguno de los saqueadores que orinar o defecar. Y así fue. Dicho y hecho. A uno de los rateros se le ocurrió ir a mear y cuando estaba en plena faena salte de la ducha y le arremetí una tremenda cuchillada en su pene que callo como un chicle en el W.C.. Su pubis parecía ahora el de una mujer con la regla descontrolada. Sangraba abundantemente. La hemoglobina se mezclaba con todo el ácido úrico y la urea que todavía no había llegado a mear. Ambos formaron una disolución anaranjada de sangre y pis. Este si gritó, pero se calló cuando le estampé el vaso de los cepillos de dientes en su boca. Le partí la mitad de los dientes y la mayoría de los cristales se clavaron en su garganta, labios y lengua. Luego para que no gimiera de dolor le metí un cepillo de púas de cerdo irlandés en la boca y le empecé a dar vueltas hasta que sus tragaderas se cayeron a trozos. Allí mismo vomitó el hombre. Echó una mezcla de carne, sangre y mocos. Aquello me gustó así que le introduje ahora el maldito cepillo por su asqueroso culo y repetí la operación rotatoria anterior. Dios que risa. Le dejé el ano como un grifo. No paraba de salir sangre, carne, excrementos tanto en forma solida como descompuesta, bilis, jugos pancreáticos, trozos de intestino y alguna que otra lombriz. Cayó al suelo inconsciente pero vivo, así que salté sobre su tórax con los dos pies unas 240 o 260 veces hasta que reventó. Su cuerpo se esparció por todo el mármol del baño. Tendría que limpiar todo aquello cuidadosamente o mis padres me castigarían durante un mes por guarro y sucio. Dos menos.

Era la hora del siguiente. Baje al piso de abajo y me acerqué a la chimenea. Cogí el atizador y lo arrimé al fuego hasta que el trozo de hierro se pusiera al rojo. Justo cuando me iba a decidir a cogerlo apareció otro de los intrusos. Se me puso la situación a pedir de boca. Agarre el atizador y tomando carrerilla erguí la barra metálica y apunte a su ojo cuan matador de toros. Le di de lleno. Atravesé su ojo derecho de cabo a rabo. El atizador, tras entrar, salió por la base del cráneo. Esta vez no hubo sangre ya que al estar al rojo vivo, al mismo tiempo que desgarraba la carne iba cauterizando los vasos sanguíneos produciendo una dolorosa cicatrización. Luego volví a coger el cuchillo ensangrentado que había usado con mis dos víctimas y seccioné con sumo cuidado la retina del ojo que aun tenía en pie. Ese si sangró. Emanó todos sus humores y gran cantidad de sangre. Cansado de delicadezas y sutilezas, quité el filo del machete del ojo y con violenta fuerza se lo metí entero. Con medio puñal dentro del globo ocular, sentí envidia de las personas que venden helados y en movimiento rotatorio semejante al de los heladeros cuando extraen una bola de helado, empecé a dar vueltas al cuchillo dentro del ojo hasta que aniquilé por completo su aparato de la visión. Como estaba inspirado rajé todo su pecho con el cuchillo y le arranqué el esternón con costillas, corazón y pulmones incluidos. Sonó algo parecido al ruido producido al machacarse 100 galletas. Todos eliminados.

Ahora solo tenía que limpiar la casa con minucioso cuidado porque si no mi padre me iba a arrancar la cabeza con mi bate de béisbol. Para deshacerme de los cuerpos, los corté en trozos fáciles de transportar y los tiré por la taza del water uno a uno.

Sobre las 4:00 a.m. terminé mis quehaceres y a los diez minutos me quedé dormido.

A la mañana siguiente me desperté y me fui corriendo a ver si mis padres habían llegado. Así fue. Estaban en la cocina. Les conté todo lo que había pasado con pelos y señales. Mis padres quedaron sorprendidos así como orgullosos. Me felicitaron y me dijeron que pidiera lo que fuese que me lo concederían ya que era un héroe. Yo dije que no deseaba nada pero mis padres insistieron y decidieron ir Disney Land a celebrarlo. A mi no me apetecía ir ya que estaba muy cansado por el ajetreo así que decidieron ir mi padre, mi madre, mi hermana y mi hermanito solos, sin mi. Cogieron su flamante Ford Fiesta, lo sacaron del garaje y nunca más volvieron.

Murieron chocando contra un camión en un terrible accidente. No me lo explico: todos muertos excepto el conductor del camión que nunca apareció.

Don Alcapone
13-08-2010, 21:48:13
por aca otrico mas corto!
La Horca

Me encontraba mal. Sentía náuseas. La horca me estaba apretando. Podía sentir como los finos cordones que formaban la cuerda me desgarraban la piel hasta tal extremo que sentía leves crujidos internos. En ese momento mi cuello se partió, aunque conservé la cabeza hasta que se cayó, junto a mi cuerpo, al suelo. Al caer noté como mis piernas resbalaban ante un suelo inundado de sangre, pero no sentí los pies, ya que estaban en un rincón de la habitación colocados como si de zapatos se tratasen. Sólo quería que me encontrasen para enterrarme, cosa que hicieron siete días después: me cosieron la cabeza y los pies como pudieron y ya por fin me enterraron, aunque ahora hubiese preferido que me hubiesen quemado, porque resulta que dentro del ataúd no descanso; no me muero y para matar el tiempo lo que hago es escribir con mis uñas en la dura madera de la caja que cada día se parece más al áspero tronco de la horca donde un día intentaron matarme...

MUMM.RA
14-08-2010, 06:28:37
Valen los relatos viejo, ahi le dejo su repu.
Gracias por aportar

Don Alcapone
15-08-2010, 21:25:21
panitas por aca me lei un texto que muestra la realidad de muchas personas ... las cuales estan en la guerra

Cuando se despertó, no recordaba nada de lo sucedido. Miró a su alrededor y no vio más que muerte y desolación en cada esquina con la que chocaba. Intentó levantarse. Los brazos le temblaban, las piernas no respondían, y aquel naseabundo olor le recorría sus entrañas. ¿Cómo podía un olor penetrarla de aquella manera?
Sus ojos apenas eran un ligera cortina de pestañas, apenas una rendija le deja vista al exterior de sí misma, y no podía reconocer nada. ¿Dónde se encontraba?¿Cuál era aquel lugar?¿Cómo había llegado hasta allí? En su boca, el sabor a hierro de la sangre reseca, algún que otro diente se había roto, su sonrisa había dejado de ser perfecta. Bajo sus manos, se extendía un líquido viscoso. Se sentía muy débil, las fuerzas casi la habían abandonado por completo. Su pelo era una pasta que se pegaba con fuerza a su cara, dejando solo algunos resquicios de piel libre que descubrieran lo que había sido antes de llegar a aquel paraje cubierto de vómitos, que se esparcían por el suelo junto a las vísceras de otros que no corrieron su misma "suerte". Suerte. Buena o Mala. Dentro de la destrucción, el caso es que seguía viva. ¿Pero quién querría seguir viva rodeada de muertes? ¿Porqué seguía aferrándose a un mundo que solamente le devolvía cadáveres y desolación? Se sentía una superviviente, sin saber porqué, y algo le hacía mantenerse consciente a pesar de todo.Apenas podía moverse. Quieta, muy quieta, permanecía aislada en su rincón con los músculos agarrotados, atrapado en un cuerpo que no respondía a sus impulsos. El sofocante calor se introducía por cada uno de sus poros, las lágrimas brotaban de sus magullados ojos, un intento de grito a través de unas cuerdas vocales inertes. Silencio. Trozos de carne en descomposición a su alrededor, sola, nadie la escucha, nadie puede verla, ni siquiera ella misma puede hacerlo.
La primera reacción de su cuerpo, tras la descomposición de su estómago, fue vomitar, manchandose los pies con su propio vómito. Una y otra vez, intentaba levantarse, más una y otra vez caía tambaleándose sobre sí misma debido a sus débiles rodillas. Con las pocas fuerzas que le restaban, apoyaba sus manos sobre aquellos cuerpos inertes que le impedían el camino. Cuerpos incompletos que se derramaban por el suelo. Sintiendo como aquella pegajosa mezcla se incrustaba entre los huecos de sus dedos. No podía pensar en nada, tan solo en salir de allí, sin saber porqué, no quería correr la misma suerte que aquellas caras que ya se encontraban en descomposición, que aquellas muecas tristes de vacíos ojos dóde los gusanos hacían de las cuencas su alimento. Cuando consiguió ponerse de pie y mantener el equilibrio, sus lentos pasos iban unos al compás de los otros, los rasguños de su cuerpo le escocían, mareada y sin rumbo daba tumbos por la calle, en medio de una vorágine sin principio ni fin. Perdida, sucia, y con lágrimas en los ojos. Sin conocer su situación ni saber donde ir.
Mientras iba dejando atrás la devastación que a duras penas había atravesado, ante se ella se abrían campos desiertos, los perros caminaban famélicos, los árboles se habían secado y parecían simples juncos mecidos por el viento, manchas marrones que iban quedando atrás en el silencio, vacía, solitaria y olvidada. ¿En qué rincón de la memoria se haya escondido ese lugar que reconoce pero no recuerda? Sigue pensando que nunca estuvo allí mientras se sumerge dentro del reloj de arena movida, dunas donde crece la hierba seca, donde el abandono y la desolación van unidos de la mano, donde ayer hubo un lago, hoy grietas surcan. Hastiada, sigue caminando, acariciando la soledad que le ofrece el momento. Aún no puede recordar. El viento sigue soplando con fuerza, las espinas de la maleza arañan sus piernas
Silencio. Si no guardas silencio la noche no te contará sus secretos. ¿donde estás? perdida ¿importa? No. Esta no tiene la angustia de otras pérdidas.
De momento no. Solo observa, mira los áridos campos que tus pies pisan. Vacío. Solitario. Olvidado. ¿En qué rincón de la memoria te hayas escondida?No recuerda ese lugar.
Crees que nunca estuviste allí ¿nunca? Sigue recordando. Sumérgete dentro del reloj de arena.
Arena movida, dunas con hierba seca, abandono, desolación, juncos estriados saludan al lago que los abandonó a su antojadiza suerte, gruesas grietas hoy lo surcan.Donde antes hubo arbustos, ya solo quedan ramas secas, el invierno se ha instaurado en la fuente de la primavera. Las espinas de la maleza dejan clavada su ira al rozar sus piernas. Cae rodando por las escaleras de la conciencia. El suelo mella sus rodillas, brota la sangre formando pequeñas heridas que surcan un solo concepto. Mana despacio y cálida, derramando su tibieza sobre la ajada tela rota de la manchada falda. No queda camino, solo pasos. Y siente que es su corazón quien se marchita a través del intermedio de sus piernas. Y nota que hay algo que falta y mucho que sobra. Se siente hinchada y perpleja. Un solo latido, dos corazones. Se recuesta sobre sí misma sobre la arena seca, caen gotas de lluvia y con ellas recuerda la tormenta. La invasión de soldados que llegaron a su pueblo. Los disparon por doquier que ensordecieron sus oídos. Como entraron en su casa y se llevaron a su padre. Recordó la muerte de sus hermanos. Como habían rodado sus cabezas por el suelo, como habían sido machacadas bajo las botas de aquellos que iban marcando la destrucción a su paso.
Se vio a sí misma escondida en aquel rincón oscuro, temblando de pánico, rezando porque no pudieran encontrarla. Rodeada de dolor, angustia y miedo. Volvió a presenciar la brutal paliza que habían propinado a su madre, como había caído al suelo cuando sus fuerzas se agotaron, llena de moratones por todas partes, casi exhalando su último suspiro. Y volvió a revivir como la habían penetrado salvajamente una y otra vez ante sus ocultos e inocentes ojos. Cómo se desplomaban uno detrás de otro sobre ella, mientras la impotencia se apoderaba de su menudo cuerpo. Esperó a que todos se hubieran ido para salir de su escondite. Su instinto de supervivencia la habían hecho permanecer inmóvil. Cuando salió a las calles oscuras, tropezó con los muertos desvanecidos en las aceras. Caminó sigilosa y en silencio. Pero no tardaron en encontrarla. Aún se clava en sus oídos la carcajada de aquel que la hallara."¿Pero qué tenemos aquí?" preguntó con voz melosa. "Si no es más que un pobre y asustado conejito. Ven. Ven conmigo". Retrocedió sobre sus pasos, echó a correr lo más rápido que pudo, pero no llegó muy lejos antes de ser alcanzada. "¿Así que me tienes miedo eh?" preguntó una vez el mismo que le diera caza. "Has sido una niña mala ¿sabes? ¿Sabes que es lo que se le hace a las niñas como tú?" Ella guardó silencio. "¿No lo sabes? No te preocupes, muy pronto lo sabrás".La arrastró hasta el cuartel general. Una vez allí, entre todos aquellos monstruos, rajaron sus vestimentas y la montaron sin piedad. Tal como había visto hacer con su madre.
Ahora, recostada sobre la arena, sentía su vientre hinchado mientras recordaba como aquellas asquerosas manos se hundían en su cuerpo, como lenguas insipidas llenas de babas atravesaban su boca, recordó el sucio aliento que alimentara su cogote. Y la caída. Recordó de nuevo la explosión que la había llevado hasta donde desperté carente de recuerdos. Ahora se retuerce sobre su propio dolor. Posa sus manos sobre sus caderas, sabe que desea acabar con sangre inocente, con carne de su propia carne, pero lo que con odio se engendra, con odio se destruye. Lo engendrado con lágrimas acaba con dolor. Lo engendrado con dolor termina en lágrimas.
Y, al abrir de nuevo los ojos, ve un arma que, temblorosa, la apunta. Con un hilo de voz pide:- matame.
No observa reacción alguna en aquel que con curiosidad la observa.- vamos...matame.
Sigue parado. La apunta con aquella pistola manchada ya de más sangre inocente. Se siente confundido ante la primera vez que suplican por la muerte en lugar de la vida. Pero ella teme más a la segunda que a la primera.- por...favor...por...favor...matame.
Por primera vez en toda su vida, él siente que no puede hacerlo. Pese a la desesperación que observa en el rostro de la chiquilla, o quizás precisamente por ello. Sin el deseo de vivir en sus víctimas, robarles la vida carece de sentido. Poco a poco va bajando el arma.- No...por...favor...por favor...no lo hagas...no guardes el arma..
Preso de su estupor, pregunta:- ¿Porqué quieres morir?
- No preguntes, solo hazlo.Vuelve a levantar el arma, en un nuevo intento, pero las fuerzas le flaquean, no puede hacerlo. La pistola cae al suelo. Ella se arrastra como puede, la ase con sus débiles manos, y, con sus últimas fuerzas, aprieta el gatillo. Lanza al aire su último suspiro y a cenizas reduce su dolor.
Aquel que tantas muertes hubiera contemplado, de repente siente el horror de sus actos, aquel charco de sangre le nubla la vista. Por primera vez, llora ante una "caída". Se agacha, le da un beso en la frente, extrae el arma de sus manos, y, con un sonido sordo y seco, termina también con su vida.

MUMM.RA
15-08-2010, 21:43:56
Eso alcapone, entraste con todo nea

Don Alcapone
15-08-2010, 21:51:45
Eso alcapone, entraste con todo nea
claro pana esa es la idea!

puppet.clown
16-08-2010, 02:07:14
próximamente espero poder postear más textos...
No puedo esperar para leerlos!

puppet.clown
16-08-2010, 02:50:36
Un texto que encontré en internet, ya que no soy muy bueno escribiendo; lo comparto!


NOCHE DE NECROFILIA (por Armando Romo Boza)

La contemplé extasiado, durante un momento. Era ella y todas mis ansias se desbordaron. Besé su boca y oprimí su cuerpo entre mis brazos. Y mi locura de amor y de deseo hizo que no sintiera en sus labios el frío de la muerte, y mi imaginación díó vida a ese cuerpo inanimado y, olvidándome del momento presente...mi mente se obscureció y mis manos temblorosas por el ansia de poseerla , destrozaron sus ropas y dejaron al desnudo sus muslos de nieve y su vientre de seda. Y la poseí, la poseí febrilmente, con deseo salvaje y pasión de fiera, y bese su boca entreabierta, y acaricie su lengua con la mía....

puppet.clown
16-08-2010, 03:33:44
Otro texto más que interesante, no sé si deba de ir en éste topic!!

La caricia más antigua (por Juan Manuel Torres Moreno)

Lo que más desagradaba en todo momento eran dos cosas: por una parte las moscas siempre presentes y por otra el persistente olor a muerto. Esta combinación decoraba continuamente el paisaje del Servicio Médico Forense o Semefo, como la gente lo conocía. Y las moscas invadían no solamente el anfiteatro y los frigoríficos donde estaban los cadáveres, sino que también se hallaban por los sitios menos inimaginables: incluso en las oficinas del Licenciado del Ministerio Público, dentro de los archiveros, en las carpetas de expedientes y frecuentemente chupando sudor sobre la piel de visitantes y difuntos. A veces no se espantaban tan fácilmente, pues ellas lo consideraban su hábitat natural. El hedor sin embargo era psicológicamente más repugnante aún. Un hedor a muerto es difícil de definir pero en cambio es inmediatamente perceptible en las fosas nasales, porque se pega a ellas insistentemente.

¿Es acaso el formol con el que tratan los cuerpos? ¿o la ligera descomposición de los líquidos en las vísceras? ¿o la sangre coagulada que no circula más? Difícil de saber a ciencia cierta. Y más difícil de eliminar de la memoria, una vez que se ha olido. El olor a muerto lo sigue a uno durante toda la vida.

Justamente fue ese olor el que hizo que Tamara se detuviera durante unos instantes, antes de entrar al edificio del Semefo. Había terminado su carrera de medicina en la Universidad de Guadalajara, hacía poco tiempo, y la urgencia de tener un trabajo la llevó a aceptar ese cargo de médico forense, en el Semefo de Tlalpan en el DF. Así que empacó toda su vida en tres maletas, y luego de seis horas de claustrofóbico encierro en un autobús, llegó hasta el corazón de la monolítica Ciudad de México.

No es que no hubiera visto autopsias antes: incluso había realizado algunas, durante su carrera. Pero eran autopsias siempre bajo la dirección de un profesor, y con sus compañeros de grupo. En la asepsia de la Facultad de Medicina. No era miedo, sino sobre todo asco lo que le impedía estar tranquila todo el día. En la noche tenía frecuentemente pesadillas. Estar rodeada de cadáveres “NN” –como se conoce a los cuerpos que aun no han sido identificados– le hacía dormir mal. Siempre tenía el estómago asqueado por el olor, por las moscas, por la visión de sangre y líquidos en las planchas. Las planchas siempre salpicadas de algo, de alguna sustancia viscosa. Rara vez estaban completamente limpias –por no pensar que nunca lo estaban–, y el mosaico blanco siempre daba sitio para encontrar huellas comunes de la última autopsia. Además la refrigeración no era buena –nunca fue buena–, lo que contribuía a aumentar de vez en vez el hedor.

A cualquier hora llegaban familiares de algún cadáver “NN” a tratar de identificarlo. Pasaban antes con “El Licenciado”, para verificar la descripción común en las listas: edad aproximada, señas particulares, causales de la muerte, sexo... y si algo de la información coincidía, entonces los familiares pasaban con Tamara a la sala general de cuerpos, donde estaban los que ya no sueñan, esperando pacientemente ser identificados. Tamara procedía a levantar la sábana (normalmente arrugada o ensangrentada), y si la identificación era positiva, una reacción de los familiares era de esperarse: gritos, llanto o desmayos era lo corriente. A veces, sólo una mirada de tristeza infinita en sus ojos secos, o a veces convulsiones o hasta náuseas. Tamara tenía todo el tiempo que soportar estas escenas, que en ocasiones se le hacían más repugnantes que la visión misma del muerto. Luego, otra vez la visita con “El Sr. Licenciado” para los trámites de retiro del cuerpo, pago de derechos o el pago adicional para acelerar los trámites. La corrupción que impera aun en el dominio de la muerte. Tamara se olvidaba de los detalles burocráticos y volvía a encerrar los cadáveres en refrigeración hasta su posible reclamo, o hasta su envío a la fosa común. Por limitaciones físicas en Tlalpan, los cuerpos sólo podían estar 72 horas en el Semefo. Pasado este tiempo, debían ser enviados a la fosa común, o a veces a la Facultad de Medicina de la universidad.

El Licenciado se fijó en las piernas de Tamara desde que la vio por primera vez. Siempre la trataba con cierta insinuación, y a veces hasta con un cierto descaro, usando su posición en el Semefo. Un día que estaban solos en el Servicio, y ella haciendo una autopsia, se acercó sin hacer ruido y le pasó la mano por detrás del cuello, la espalda y la cintura bajándola lentamente hasta comenzar a tocarle las caderas. Tamara se quedó casi quieta, casi rígida y recargando la cintura en el borde de la plancha de azulejos blancos, con los guantes de látex puestos, y su mano izquierda sosteniendo el brazo derecho del muerto. Mientras con la otra empuñaba la manguera de agua para lavarlo. No le gustó en absoluto, pero no le dijo nada al Licenciado. Este por su parte, la dejó tranquila y se limitó a dar una vuelta por el lugar. Tamara pudo ver que llevaba un pedazo de sándwich en la mano izquierda, y que las migajas que se le caían, llegaban al piso o a veces a las bandejas. El Licenciado la tocaba más o menos insinuante, y después se iba a su oficina a atender asuntos, como si fuera la cosa más natural del mundo. Esa tarde, Tamara salió un poco más temprano y fue a sentarse a la placita de Tlalpan, a tomar un café y un poco de sol, y quizás a ver pasar la gente (¿a los vivos?) por el lugar. En la banca de enfrente unos niños jugaban mientras la mamá los vigilaba. Más al fondo, una pareja se besaba ansiosamente tras unos árboles, pero Tamara pudo ver como el hombre le tocaba los senos a la chica, mientras ésta temblaba un poco. Tamara sintió náuseas, pero no supo por qué.

Otra parte de su trabajo consistía en tomar fotografías. Cada cuerpo que ingresaba al Semefo era fotografiado, y se llenaba un expediente con los datos necesarios para su identificación. Los expedientes estaban impresos en papel verde. Tamara tomaba su tiempo en cada foto, y siempre escogía el ángulo que mejor reflejaba al sujeto. De esa manera se constituía poco a poco, un archivo macabro, en donde estaban las caras de todos los muertos que ingresaban al Servicio. Ojos cafés, mentón redondo, bigote poblado, ninguna seña particular. Tamara no decía nada, pero siempre tomaba tres fotografías tres de cada persona. Dos iban al expediente, la otra la guardaba para sí. Nunca las veía: sólo las metía en su cajón del escritorio. Ya tenía varias decenas de ellas en su archivo personal. Si nadie llegaba a reclamar un cuerpo, ella pasaba el tiempo poniéndoles nombres: cabello crespo, negro, piel blanca, ojos negros: Luis. Moreno, ojos cafés, nariz aguileña: Joaquín. Cada cara correspondía a un nombre adecuado, en la mente de Tamara, que era escrito tras de cada foto. Si “El Licenciado” se enteró alguna vez del asunto, o del gasto extra de papel fotográfico, nunca dijo nada.

Algo que le molestaba, eran los exámenes rutinarios a los que sometían a todo el personal cada tres meses. Unos exámenes eran meramente clínicos: pruebas de gérmenes, heridas accidentales, bacterias, sangre. Nunca tuvo problemas de ese tipo: era demasiado cuidadosa en ese aspecto. Los otros eran las pruebas psicológicas, donde le hacían contar sus sueños (o pesadillas). También le hacían mirar hojas con manchones de tinta o le preguntaban cosas al parecer sin relación con el trabajo: –¿tenía finalmente una pareja estable? –¿qué película vio cuando fue al cine? –¿cuándo tuvo relaciones por última vez? –¿le sigue gustando tomar café por las tardes? Tamara las contestaba todas lo más sinceramente posible (a veces divirtiéndose con las respuestas inventadas, a veces creyéndolas ciertas). La sicóloga anotaba todas las respuestas en unas hojas verdes especiales, y nunca le hacía ningún comentario. Tamara le preguntó una vez la utilidad, o el sentido de dichos exámenes, y la sicóloga sólo le mencionó vagamente algo como “saber si el sujeto tenía afinidad a ciertos temas necrofílicos, o no” ¿Necrofílicos? claro, pues estaba relacionado con su trabajo. De esa manera –le explicaron– podemos saber cuando uno de los médicos residentes presenta demasiadas tendencias o signos, las suficientes para transferirlo a otra unidad hospitalaria o para darle vacaciones.

–¿Pero es que eso llega a pasar? –preguntó Tamara, inquisitiva– ¿que alguien pueda tener esas ideas?
–Por supuesto querida: mucho más de lo que te imaginas –le contestaron. Pero no te alarmes: todos tus tests en el Servicio son siempre muy satisfactorios. Nadie te va a correr de aquí.

Aquella noche Tamara no durmió bien. Las autopsias de los dos muchachos que le tocaron hacer, le habían revuelto el estómago más que lo de costumbre. Hombre desconocido, complexión mediana, edad aproximada: 26 años. Lavar-cortar-abrir-escurrir los líquidos. Cortar de nuevo–sacar una parte del cuerpo. Pesar y anotar en el expediente. ¿Causa de la muerte? Probable contusión con objeto metálico-cilíndrico en zona occipital. Suturar. Cortar-abrir-escurrir. Volver a empezar. Dos cuerpos al día, es lo normal en el Semefo de Tlalpan. A veces llegan a ser muchos más, y Tamara y los otros tres forenses tienen jornadas muy largas: de hecho es increíble la cantidad de cuerpos “NN” que se reciben, y que salen como tales, sin nadie que los identifique. Muertos anónimos que la ciudad se niega a reconocer que existen. Tamara repasaba mentalmente alguno de los cuerpos que le habían tocado por la mañana. El de un joven moreno le gustó para tener 20 años –ni un poco más ni un poco menos. Y así lo anotó–. El cuerpo no presentaba ninguna contusión, pero la cabeza tenía una herida suficientemente grande, por la que se había escapado la vida. Esa vez Tamara estuvo largo tiempo viendo el cuerpo del muchacho. Tocándolo. Lo descubrió todo para verlo mejor. No estaba menos pálido que los otros, ni menos frío. Pero algo tenía, que le gustó mirar ese cuerpo... el hecho de poder mirar o tocar, sin que el que el otro ni mire ni toque (¿ni sienta?). Es acaso ese detalle la delgada línea que separa la vida de la no vida? ¿Necrofilia? no: tan sólo interés profesional.

puppet.clown
16-08-2010, 03:35:33
Varios meses pasaron en los que Tamara fue agregando más manías o rarezas, que la sola colección de fotos. Ahora pasaba tiempo mirando esos cuerpos ajenos. Fríos. Mirando solamente. Algunos le gustaban, otros simplemente le eran indiferentes. Otros le repugnaban. Sin embargo el detalle fascinante, estaba en el voyeurismo al extremo: mirar a alguien que no te puede mirar… eso le gustaba. También hacía las autopsias cortando con más delicadeza, y respetando la mayor parte del tejido. Había adquirido una gran destreza. A veces incluso, omitía abrir para sacar órganos y ponía como causas de la muerte, otras de las verdaderamente acontecidas. A veces sí que le gustaba abrir al máximo, y obtener las vísceras completas, estudiando los detalles de las venas y de los nervios. Como cuando abría las ranas en la secundaria. La dificultad de desprender entero un músculo de los tendones que lo sujetaban al hueso, era todo un desafío. Pero todos eran ejercicios meramente profesionales. Su mente se fue adaptando a esos cambios, y en las visitas trimestrales de la sicóloga, mentía repetidamente en las respuestas. ¿Cuándo tuve relaciones la última vez? ¡Pues anoche!, en la cochera de mi novio –decía categóricamente, y no era cierto–. Ahora el hedor ya no le era tan repugnante como antes. Pero le parecía que quizás, su trabajo la había habituado. A los demás el hedor nunca pareció importarles tanto como a ella. Al Licenciado menos que a los otros.
Una tarde –sin otros compañeros del Semefo– estaba practicando delicadamente una autopsia a una mujer desconocida, que había llegado la noche anterior. Nadie aun la había reclamado. Abría lentamente una cavidad, mientras contemplaba –casi sin percibirlo– los dos pechos de la mujer. Era una mujer muy joven (quizás no llegaba a los treinta o un poco menos), y sus pechos estaban ahí, dispuestos... Tamara no pudo reprimirse y los tocó –por primera vez–, con un interés más-que-profesional. Tocó primero uno, luego el otro. Dejando llevar luego la mano por los pezones, fríos y extraordinariamente rígidos. A Tamara le parecieron erectos. Se quitó un guante para sentir la piel con más detalle. Se puso el guante de nuevo, y tocó el sexo: dudó un momento, pero no se atrevió a hacerlo sin guante. Luego volteó a ver la mirada ausente de la mujer, que de verdad parecía no importarle el ser tocada. En vida quizás habría reaccionado de un modo violento, ante esas torpes caricias. Ante esas caricias de látex. O quizás no. “El poder tocar y no ser tocado”. Tamara terminó con su trabajo. No vio que el Licenciado la había espiado a través de la persiana de su oficina. Esa vez el Licenciado percibió un destello en los ojos de Tamara, y pensó algo. Tamara tenía una leve sonrisa cada vez que tocaba un cuerpo y no cuando era tocada por alguien. “El cuerpo de un muerto ya no es un hombre o una mujer: es sólo un cuerpo, que desea ser tocado, pero que no puede pedir que lo hagan.” se dijo Tamara a sí misma.


Al otro día fue el turno de un hombre –obrero, delgado, 36 años– que llevaron por la tarde. Desnudó el cadáver con gran eficacia (prefería desnudarlos ella misma, y que no la ayudara Sofía, que a menudo hacía las guardias con ella), lo lavó cuidadosamente por todas partes. Aprestó los instrumentos. Se puso su tapaboca verde, y se dispuso a abrir el tórax, sospechando de antemano que la causa de la muerte, era una herida de cuchillo. Mientras abría con cierta dificultad, una parte del brazo derecho del cadáver descansaba fuera de la mesa holgadamente, y, Tamara –casi sin sentirlo– tuvo un momento la mano del muerto tocando su sexo. La bata entreabierta facilitó aun más que la mano siguiera ahí. Tamara no tuvo más que seguir moviendo el bisturí de arriba a abajo, mientras seguía frotando su sexo contra la mano obstinada... Lejos de parecerle aberrante lo encontró curioso. Incluso agradable. Así siguió unos momentos, ella abriendo el cadáver, y el cuerpo tocándole el sexo con una mano insensible, pero intencionada. Tamara lo disfrutó enormemente, aunque no lo comentó con nadie por supuesto. A partir de ese día las operaciones que hacía procuraba siempre que fueran en solitario, dejando los brazos del cadáver extendidos en la mesa mientras ella se deleitaba abriendo cajas torácicas, y acomodaba las manos de los difuntos entre sus piernas, en un vaivén que en más de una ocasión la hizo ponerse frenética y al borde de un orgasmo. Se contenía a tiempo, las mejillas enrojecidas, jadeante. ¿Necrofilia? Pero no... ¿Quién puede pensar esas cosas?: sólo interés personal.


Durante meses el Licenciado continuó los manoseos insistentes hacía Tamara. A veces se le repegaba para hacerle sentir una erección enorme, pero nunca obtuvo de ella ninguna respuesta. Claro que tampoco la más leve palabra de desagrado salió de sus labios: simplemente lo ignoraba. El Licenciado se molestaba ciertamente: – “Ya caerás doctorcita...” –pensaba para sus adentros: –“Un día lo sentirás entre tus manos... y ya verás que caerás conmigo” –le decía al oído mientras se le repegaba más por detrás. Tamara entretanto, continuó abriendo la piel cetrina de un individuo, que ese día no le interesó en lo absoluto.

Un día, el forense en turno le comunicó que el Licenciado había muerto, luego de un fin de semana de alcohol, sexo y cenas copiosas. Era una pérdida sensible, pues el Licenciado era conocido por todos. Tenía años y experiencia trabajando en el Servicio. Manejaba hábilmente todo el papeleo administrativo. Por supuesto, se suponía que la causa efectiva había sido congestión cerebral, pero la autopsia revelaría los detalles precisos (o evidentes). El médico le preguntó a Tamara si estaba dispuesto a hacerse cargo, y ella contestó simplemente que sí. –“El cuerpo está en la plancha 16, procura no verle la cara”. En sus ansias por no morir, el Licenciado había decidido comerse un pedazo de su lengua. –“Yo estaré presente para auxiliarte” –le dijo. A Tamara la ayuda no le importaba en lo absoluto. Ni tampoco investigar con claridad los detalles o la forma de la muerte. Eran evidentes. Pero por otra parte, ahora sí que le interesaba aquel cuerpo grasoso y medio calvo. El Licenciado vivo era “El Señor Licenciado del Ministerio Público”: pero el Licenciado muerto era sólo un cuerpo dispuesto a las manos de Tamara.

–(un cuerpo que desea ser tocado)–
Volteó el cadáver, levantó la sábana, dejando el cuerpo desnudo al descubierto y lo lavó cuidadosamente por todas partes. Esperó unos segundos. Y de pronto, antes de comenzar la autopsia y ante los asombrados ojos del forense en turno, se quitó los guantes y tomó entre sus manos –muy cariñosamente– el helado falo del Licenciado, y empezó –sin más– la simple, antigua y macabra danza de una masturbación frenética.

Esa noche Tamara dejó de tener pesadillas.

Santiago C.
16-08-2010, 16:34:56
chimba de relato, lleve verde

Santiago C.
16-08-2010, 16:38:07
Semana Santa

Ya no lo soporto más. He llegado al límite de mi existencia.

Nunca pensé que pudiera llegar a esto pero así ha sido.

Ellos se lo han buscado.

Sólo tres días. Tres días, y por fin libre. Mis queridas y ansiadas vacaciones…

No. No son los clientes. Los clientes son unos hijos de puta de la peor ralea que existe y aún así, no llegan, ni por asomo, al nivel de repulsión que me producen mis compañeros.

—Sí, sí, señora Fernández…

No me dejan elección.

—Por supuesto que sí, señora Fernández, tiene garantía de indemnización desde el primer día y le cubre absolutamente todo…

Yo sí que te cubría, pero de mierda, vieja chocha.

Alguien dijo que somos lo que hacemos, no lo que decimos. Bien. Hagamos pues.

—¿Qué tal vaaas Caarmeen? Parece que no llevas muy bien este mes el ratio de ventas… je, je, je.

Marilí Santos. Más conocida como «La Hiena». Su presencia me repugna tanto como su estridente risa.

Decido que ella será la primera.

La pobre Nadia me lanza un gesto de complicidad mientras sus ojos me piden calma. Ella me conoce bien. Sólo por eso le perdonaré la vida. Sí, Nadia merece vivir. Además, hoy tenía cita para ir a la peluquería.

14:00 horas. Comienza el show.

En el trabajo nos han enseñado que hay que resolver los problemas de uno en uno, y yo he decidido empezar por el más gordo: Marilí Santos sufrirá un terrible accidente dentro de, exactamente, diez minutos.

Había imaginado múltiples formas de acabar con su vida pero ninguna me convencía. El problema es que me daba tanto asco tocarla que pensé que lo mejor sería empujarla cuando estuviera asomada a la ventana. Algo que ella hace constantemente.

Lo malo es que así no sufrirá demasiado pues caerá sobre la rampa de salida del parking, y además habrá que llamar a la grúa para recoger los despojos de semejante vaca.

Joder. No hay tiempo, ya está en la ventana, fumando. Miro a mi alrededor. Han salido todos a comer.

Decido lanzarme como alma que lleva el diablo y la empujo con fuerza al vacío. Oigo sus gritos mientras cae y me asomo justo en el momento en que aterriza sobre el techo de un BMW.

El impacto hace rebotar su asqueroso cuerpo. A continuación se desliza por el parabrisas hasta caer justo delante del parachoques, al tiempo que el conductor acelera y la aprisiona entre sus ruedas.

Observo tranquilamente como el coche se da a la fuga dejando una mole de carne sangrienta a su espalda. Bien hecho.

El BMW está abollado pero me alegra ver que tanto el conductor como la rubia que lleva al lado no han sufrido ningún daño. No hay porqué ser cruel.

Vuelvo a mi sitio.

Al cabo de unos minutos se oye la sirena de la policía. Mis compañeros han regresado de comer y se forma un gran revuelo en la recepción.

Nadia y Pilar confirman la versión de la directora.

–Sí, sí señor. Dios mío, ella siempre salía a fumar a la ventana… y se inclinaba bastante…

16:00 horas. Después de los pertinentes interrogatorios nos dejan marchar a todos más pronto.

Fin de la jornada laboral.

30 de marzo de 2010
Comienza la tortura de 13:00 a 21:00.

Se comunica la baja oficial de Marilí Santos por… razones obvias.

Guadalupe se echa a llorar.

Guadalupe Llorente, alias «La Ursulina» por su excesiva educación religiosa y su inexistente vida sexual, es una estúpida e insignificante mujer que vive sus días arrastrada como una babosa a las puertas del despacho de Dirección.

Me asquea su debilidad. Es denigrante.

Últimamente ha estado de baja por depresión. No entiendo por qué no se suicida de una vez por todas y nos hace un favor a los demás.

Realmente pienso que la vida humana está muy sobrevalorada, cuando es bien sabido que no todo el mundo merece vivir. Lo que ocurre es que nos hemos vuelto tan políticamente correctos que no expresamos lo que en realidad sentimos… y deseamos. Y si no, que alguien me explique qué valor puede tener la vida de una mujer como esta.

Qué asco.

Y qué fácil.

No tendré que ensuciarme las manos esta vez.

La Responsable de Operaciones se ha reunido con la Supervisora y el Coordinador de nuestro grupo. Los rumores ya están circulando. Va a haber despidos y Guadalupe es una de las candidatas.

Efectivamente, cuando el rumor llega a su mesa, rompe a llorar.

Me fijo en ella detenidamente mientras se dirige al baño. La sigo.

—¿Te encuentras bien? —pregunto con la mejor de mis sonrisas.

Ella se echa a llorar. A Guadalupe Llorente le gusta mucho llorar.

Cálma. No dejes que este ser pusilánime te haga perder la compostura.

Empiezo a hablar. Sé muy bien lo que tengo que hacer.

Al cabo de veinte minutos se tranquiliza. Ha tomado una gran decisión. Perfecto.

Guadalupe me roza la mano. Siento arcadas. Intento disimular.

—Tenemos que volver. ¿No te echarás atrás verdad?

—No, claro que no…

Cuando salimos del baño nos están esperando. Ella tiene mucho mejor cara y eso los tranquiliza a todos.

17:00 horas. Me comunican que Guadalupe Llorente no será una de las despedidas del mes. Intento disimular mi furia mientras me las ingenio para colarme en la reunión de directivos y arrinconar a Mariola Garrido, la directora del departamento.

Ella me escucha. A solas, como siempre.

Ella accede. Como siempre.

Ella tiene mucho que callar.

20:00 horas. A una hora del cierre, llaman a Guadalupe al despacho de Dirección. A las 20:30 está despedida.

Esa misma noche, Guadalupe Llorente, siguiendo los sabios consejos de una compañera, se traga un tubo de pastillas y se suicida en la intimidad de su habitación.

31 de marzo de 2010
Comienza la tortura de 13:00 a 21:00.

Guadalupe no ha venido hoy a trabajar por… razones obvias.

Conmoción general por la noticia.

18:00. Caída general del sistema. Llegan los informáticos, puntuales como siempre.

El responsable es un tipo calvo y trajeado con gafas de pasta y piel sonrosada que se asemeja a la del cerdito feliz.

Se pasea por los puestos detectando posibles incidencias.

Cuando llega a mi altura se detiene y me mira descaradamente el escote por encima de mi hombro. Mis deseos de abrirle la cabeza con el extintor aumentan por momentos. Me contengo. Él se inclina aún más.

A buen sitio has ido a poner la era…

Me levanto para ir la baño mientras le dejo disimuladamente una nota en el bolsillo de su chaqueta. A los cinco minutos el cerdito está sonriendo.

19:30. La oficina está completamente vacía. Todo el mundo ha salido hoy antes por ser víspera de Semana Santa. Pienso que en este momento estarán desperdigados por toda la ciudad emborrachando sus miserables vidas y dando rienda suelta a su infinita estupidez.

Me dirijo serena a mi cita. El cerdito feliz ya debe de estar esperándome.

Camino despacio por el largo pasillo que lleva hasta la sala de reuniones. Aún no es de noche. Espero unos minutos mientras medito tranquilamente lo que estoy a punto de hacer.

Las sabias palabras de mi antecesora acuden una y otra vez a mi cerebro. Aprende de tu cuerpo y usa tu poder. Es tu deber.

20:00. Entro en la sala. Está a oscuras. Tan sólo dos largas velas encendidas sobre la mesa iluminan la habitación. El olor a incienso es perfecto.

— Pasa preciosa. He colocado todo a tu gusto como me indicabas en la nota.

Qué obediente.

No me molesto en contestar. Simplemente me subo de un salto a la mesa y me sitúo justo en el centro, entre las dos velas. A continuación me bajo el vestido, muy lentamente, y lo dejo caer hasta mis pies. Seguidamente deslizo mis manos por mi ombligo hasta encontrar la cara interna de mis muslos y empiezo a masajearlos. Primero con suavidad, después con violencia.

El cerdito pasa de estar sonrosado sudoroso a rojo cachondo. Se quita la ropa y se sube torpemente a la mesa. No dejo que me toque. En vez de eso le indico que se tumbe. Entre mis piernas.

Sin más preámbulos me siento sobre su pene y me lo meto hasta el fondo.

Está cachondo como un perro. Mejor.

Empiezo a moverme, me balanceo. El intenta tocarme con ansia pero yo lo detengo a tiempo inclinándome súbitamente hacia delante mientras le sujeto por las muñecas.

El cerdo gime. Lo cabalgo con fuerza. Noto como se convulsiona.

Es el momento. Cierro los ojos y arqueo la espalda hacia atrás hasta formar una curva perfecta al tiempo que presiono fuertemente los muslos.

El cerdito empieza a sentirse incómodo. Desea soltarse pero yo se lo impido empujándole aún con más fuerza. Siento un intenso calor, apenas puedo respirar… Es tu deber.

Entonces lo oigo. El cerdo quiere decirme algo. Lo ignoro.

Tiene los ojos desencajados, inyectados en sangre.

En un desesperado intento por sobrevivir el cerdito in-feliz intenta volcarme sin éxito.

Yo le golpeo la cara con fuerza y él empieza a sangrar como su propio nombre indica. Entonces me giro y, cruzando las piernas, presiono su pene todavía más con los músculos de mi vagina hasta retorcérselo.

El cerdo chilla y yo sonrío mientras le escucho suplicar.

Es un momento glorioso. No es más que un despojo humano y es mi deber eliminarlo.

El calor sigue subiendo por mi cuerpo hasta un límite insoportable, así que decido terminar de una vez por todas.

Contraigo mi vagina hasta un límite que ningún cuerpo humano podría soportar y, tras un súbito y violento golpe de cadera, le arranco su sucio pene de cuajo.

Los gritos del cerdo son estremecedores.

Intento acallarlos metiéndole su propia polla llena de sangre en la boca. Pero antes he de arrancármela de mis ingles. Así lo hago y por fin, el silencio.

Un golpe de aire inesperado apaga las velas dejando la habitación a oscuras y la fría mesa cubierta de sangre.

21:00. Fin de la jornada laboral. Me espera mi merecido descanso vacacional. Estoy realmente agotada.

De vuelta a mi despacho me encuentro con una sorpresa inesperada.

Beatriz Melero, nuestra joven escritora se lo está montando sobre mi mesa con mi compañero de despacho, Rubén Ramírez, alias «Mr. Perfecto».

Odio las sorpresas.

Bea se ruboriza al instante mientras recoge apresuradamente su ropa, pero el gilipollas de Rubén, que sufre de «altivitis», no puede evitar soltar uno de sus estúpidos comentarios jocosos.

Joder.

Sopeso la situación y también mi cansancio mientras la chica intenta llegar cabizbaja a la puerta.

Mi jornada ya ha terminado. ¡Joder!

Por fin me decido.

La chica levanta la vista y me mira a los ojos.

Lo siento guapa. La dignidad es todo un arte, y tú la acabas de perder con semejante capullo.

Cierro la puerta tras de mi.

En fin… mis vacaciones tendrán que esperar. Al fin y al cabo es mi deber…

MUMM.RA
16-08-2010, 17:30:52
Tramable calvo, tramable

Don Alcapone
16-08-2010, 18:27:55
uy panas buena actualizada esa!

JUST JUANÏTA
16-08-2010, 19:55:46
segunda parte...
Si, así fue, vi tu rostro excitado a través del vaso y sentí como se deslizaba el líquido suave y helado por mi garganta pero continuo aquí y sigo viéndote, me desplomo en la cama y no me puedo levantar. Comienzo a asustarme. Veo el techo de la habitación y siento como me levantas con fuerza cargada y me llevas a otra habitación, a una a la que nunca había entrado pero no puedo hacer nada al respecto tan solo seguir observando… mis ojos no me responden, no parpadean, mis labios no se mueven ni mis piernas ni mis manos estoy viva en un cuerpo muerto. Será que así se siente morir? Y estoy “disfrutando desde el mas allá”?- me descargas sobre una mesa metálica que está helada y congela mis glúteos y mi espalda desnuda, ni yo misma puedo percibir mi respiración y comienzo a tener mucho frio. Escucho música ambiental muy terrorífica pero no logro identificar que suena, escucho que mueves cosas metálicas y veo tu sombra pasar de un lado a otro pero no puedo voltear, mi mirada está fija a una lámpara blanca en el techo intento gritar pero mi cuerpo sigue sin respuesta alguna. Sujetas mi mano por la muñeca como tomándome el pulso pero mi corazón está bombeando a una velocidad hipnótica y con una fuerza mínima el tiempo parece detenerse entre latido y latido. Procedes a suturar la herida del vientre bajo deteniendo la hemorragia, esto te deja las manos impregnadas de sangre. Me acaricias llenándome del liquido vital en la cara, las piernas, los senos; eso parece gustarte así que te untas también. El panorama ahora debe ser muy rojo pero yo continúo viendo el blanco de la lámpara. Impotente ante lo que quieras hacer. Aún no logro saber si estoy muerta. te desvistes, me hablas sin esperar respuesta de mi parte abres mis piernas con dificultad pues se encuentran anquilosadas y comienzas a lamer una y otra vez me metes los dedos lubricados con sangre y llego a un orgasmo, mi primer orgasmo desde el más allá.
Pero mi cuerpo aunque siente no se inmuta. Luego te subes a la mesa sobre mí, me miras a los ojos inexpresivos y concentrados intento parpadear para decirte que sigo viva pero mi esfuerzo es en vano, me hablas me cuentas lo mucho que soñaste follar conmigo en estas condiciones y me dices que soy la muerta más angelical que te has comido y mientras dices esto me penetras lentamente, veo las venas brotadas en tu cuello, estás sudando a pesar del frio que hace, te mueves con destreza como si lo hubieras hecho muchas veces, tienes técnica para fornicar en esta mesa angosta y fría te mueves despacio y luego rápido hasta que aparentemente llegas porque te bajas exhausto. Después de eso te limpias, me limpias y me colocas una sábana blanca encima y te vas, pasa mucho tiempo y siento mucho frío, se detiene la música escucho que te duchas y cada segundo es una eternidad para mi regresas a la habitación, siento el olor a tu loción corres la sábana y me inyectas algo en el hombro. Me cubres nuevamente y sales de la casa. Poco tiempo después siento un hormigueo en mis extremidades, parpadeo y comienzo a recuperar lentamente el movimiento, cuando tengo la fuerza suficiente logro quitarme la sábana ensangrentada y sentarme, el panorama es aterrador parece una sala de cirugías o una habitación de morgue, salgo de ahí y veo que estoy sola en tu casa regreso a tu habitación hay sabanas limpias y no hay rastro de sangre ni de ti. Sobre tu cama dónde estaba doblada mi ropa ahora hay un vestido negro y una nota tuya “nos vemos a las 8 prepara la comida que yo traigo el vino”
Creí que ya te había escrito por última vez pero no, después de todo no fue nuestra última vez y lo que contenía el vaso no me quitó la vida; tan solo la voluntad por unas cuantas horas mientras jugabas. Tal vez te di muchas ideas hablándote de romeo y Julieta… pusiste tu mejor cara de estratega y me diste algo que me dejó en un estado cataléptico. Perdí por completo el control de mi cuerpo y este quedó inmóvil, inerte como dirías vos a merced de tus deseos por unas cuantas horas.

MUMM.RA
16-08-2010, 20:10:35
:SmokeScreen_emotico Me he quedado sin palabras, el mejor texto que he leido, como si la mente fuera traducida en letras y materializada de la manera mas magistral y exacta posible.
Brutal aporte juanita....:SmokeScreen_emotico

puppet.clown
17-08-2010, 02:47:16
Excelente texto!!
El primero me gustó más pero me parecía mucho desperdicio de mujer para una sola noche... ésta segunda parte le dió un final más acorde con lo que yo hubiese hecho en el lugar de ése afortunado necrófilo!

Don Alcapone
19-08-2010, 13:45:28
buenas tardes por aca actualizando el topic, un relato largo pero interesante (Y)
Klaus «El Carnicero de Hannover»

Hace una semana…
Tengo un garaje debajo de mi casa, de paredes negras, y cadenas y grilletes repartidos por todos los rincones, este es mi pequeño trozo de cielo, mi lupanar de la inmundicia, aquí tengo mis cortos momentos de alegría.
Ya van treinta y una, rubias, delgadas y con ojos angelicales, toda la culpa la tuvo mi madre, la degeneración encubierta, desde los cinco años dándome palizas y caricias al anochecer en el cuarto oscuro de la casa de un vecindario obrero en Hannover.
Reconozco que siento placer desde el primer momento, desde que las secuestro, hasta que las desangro, a veces incluso con mis propias uñas, deseo satisfacer todos mis sueños, mis locuras y pensamientos morbosos.
La última, Elke, despierta de su profundo sueño inducido por las drogas que la suministré en contra de su voluntad, atada de pies y manos con mis nuevas cadenas refulgentes. No sabe donde esta y mira hacia todos los lados y yo, escondido en las sombras de un rincón, deleitándome con su iniciado miedo y tocándome sin pudor la entrepierna.
Salgo despacio de mi escondite y la chica grita, inútil, las paredes están insonorizadas con la mejor tecnología que pueda existir, me acerco a ella y la propino un puñetazo en el estómago, que la deja sin aliento y hace que su cabeza caiga casi inconsciente en su pecho, intentando exhalar el necesario oxigeno para poder seguir viviendo. Sin mas dilación me desnudo y le muestro mi cuerpo de dos metros de altura y ciento ochenta kilos, estoy gordo, y sobre todo fofo, no he hecho ejercicio en mi vida, pero con extremo frenesí arranco sus ropas como si fueran de papel, y allí queda, desnuda, indefensa, que placer mas sutil, que genialidad la mía al engañarla para que me ayudara a subir a mi casa, haciéndome pasar por tullido, cada día lo hago mejor, claro, entreno para ello.
La violo así, de pie, sin importarme sus gritos y lloros, es lo que mas me enerva, lo que mas inflama mi corazón, la violo sin piedad varias veces, hasta que la sangre empieza a manar.
Creo que ha llegado el momento de sacar mis instrumentos, sierra, bisturí, tijeras y grapadoras de clavos son mis favoritos, pero poco a poco, no quiero perderme ni un segundo de su sufrimiento, por que todo su dolor es lo que me da la vida. Sudando de esfuerzo y sin limpiarme la sangre que corre por mis piernas, la corto una oreja y la mastico sin pudor, no me gusta su sabor, pero su expresión de tremendo horror hace que tenga de nuevo una erección palpitante y monstruosa, escupo los restos de su oreja y empiezo a cortar despacio entre sus costillas, sublimes cortes delicados y sugerentes, me gusta pensar que es arte, arte de la carne…
Se desmaya con un suspiro, así que voy a por la botella de agua y se la echo por la cabeza, tarda unos segundos en despertar de nuevo, dispuesta a seguir deleitándome, finos hilos de sangre corren hacia abajo y pequeños charquitos de sangre aparecen a sus pies.
Cojo las tijeras de sastre y con un diestro movimiento le corto un pezón y lo recojo del suelo, después le pego una patada y sale disparado hacia una de las paredes del fondo, gime y llora como nunca lo ha hecho, su vida ha sido siempre un triunfo de la belleza y ahora descubre cuan frágil es el cuerpo humano, cuan frágil es la piel y la carne tersa.
Durante unos minutos que parecen horas dejo que descanse, quiero que dure, quiero que sufra, quiero que piense unos momentos que hace allí, quien soy y por que estoy haciéndole todo esto, la experiencia me dice que todas imploran por su vida, todas prometen cosas inimaginables a un gordo cabrón y sucio como yo, pero no me creo nada, la primera puta fue mi madre, las demás son solo copias irredentas del original, no hay perdón, tampoco lo conozco, solo el momento de las súplicas y devaneos absurdos es real.
Cojo la grapadora y la examino detenidamente, esta completamente cargada, cincuenta clavos, me pregunto cuantos aguantará esta sin desmayarse de nuevo, hubo una mujer que aguantó dos cargadores y por ello la amé.
Sin pensarlo le meto cuatro clavos en los brazos, nada de venas, se me moriría en unos minutos, calculo la trayectoria y solo atravieso carne, aun así ella estira su cuello todo lo que puede hacia el techo, eso duele, la digo.
Cuatro clavos mas en los muslos, con el mismo cuidado de antes, es una buena zona para volver a clavar otros tantos, así que descargo mi violencia allí hasta que cae sin sentido de nuevo, treinta y dos clavos, si, me ha gustado.
La despierto de nuevo pasada media hora y después de haber cerrado con sutura las heridas mas complicadas, eso me dará un par de horas más. Estas sesiones no tienen sentido si por lo menos no me duelen los brazos de esfuerzo.
Después de detenerme un buen rato en sus nalgas, con unos cuantos cortes mas de bisturí, creo que ha llegado el momento y voy a por la sierra, no sin antes hacerle un torniquete a la altura del codo, ella ya sabe lo que va a pasar y de nuevo grita, por fin, otra vez ese sonido celestial, sus ojos están hundidos y sus labios después de unas bofetadas con la mano abierta ya no son los mismos, son simples caricaturas de lo que llegaron a ser.
Cuando empiezo a serrar su brazo, siento el crujir de la carne, no es un sonido estridente, sino delicado y muy sensual, por supuesto la sangre hace de lubricante, llego hasta el hueso y continúo más y más fuerte, ahora es cuando pongo toda mi fuerza y voluntad en ello. Consigo dejar el brazo medio colgando sin que se desmaye, estoy convirtiéndome en un prodigio de la técnica de la amputación, de nuevo tengo una erección de caballo y decido descargarme allí, en el corte sanguinolento, y con un toque de maestría acabo en su cara cuando estiro de su cabeza hacia abajo con violencia, creo que me quiero cada día mas.
De un tirón le arranco el brazo con mis propias manos y se lo enseño, su cara es una caricatura de pavor, ahora es cuando empiezan a perder la esperanza, así que tiro el brazo al suelo y voy a por unas vendas, que lentamente le aplico a su medio brazo, la doy de beber agua y la lavo con unas toallitas perfumadas la cara de mocos, lagrimas y rimel.
Me pregunta si ya he terminado y si la voy a dejar escapar, la digo que si, que ya he acabado con ella y me he divertido mucho, me promete que no me denunciará a la policía y la respondo que la creo, mero trámite camino del fin.
Es el mejor momento de la noche, ella recobra su confianza, recobra la esperanza, no puedo dejar de reírme y noto como un fino hilo de baba me cae por la comisura de los labios, no hago nada por limpiármelo, forma parte de mí.
Le regalo los oídos con lo que quiere oír, me acerco a recoger de nuevo el bisturí, mientras hablo y hablo, me voy acercando a su cara y la beso en los labios, ella llora, no se si de alegría, ¿de verdad piensa que puedo dejarla ir sin mas?
Empujo el bisturí en su ojo derecho, pero no hasta el fondo, solo lo suficiente para hacer palanca y sacarlo como si descorchara una botella, por desgracia todo el humor vítreo corre por su mejilla y llega a sus labios, sin querer prueba el sabor de su propio ojo, ¿le habrá gustado?
Con el que le queda sano, una mirada de desesperación me acuchilla y me llega hasta lo mas hondo, eso no hace mas que alegrarme la noche y creo que ha llegado el momento de terminar la diversión, así que vuelvo a clavar el bisturí, pero esta vez hasta el fondo con las dos manos y después escarbo con fuerza hacia dentro y hacia los lados, un chorro de sangre me empapa la cara y la bebo con fruición, unos segundos mas tarde Elka muere entre mis manos, por lo menos no ha visto mis lagrimas de pena, al saber que todo ha acabado, y después y como siempre, llega lentamente el silencio…

MUMM.RA
19-08-2010, 15:29:13
Buena alcapone, me dio unas ideas

_MALCON_
21-08-2010, 23:06:11
ahi unos muy buenos excelentes diria yo

MUMM.RA
26-08-2010, 23:16:21
ahi unos muy buenos excelentes diria yo
claro, y si los lees todos te daras cuenta que todos son excelentes.....

Don Alcapone
28-08-2010, 21:16:07
buenas noches la gente por aca actualizando uno de los mejores topics de la zona :)
KILL BILL: La dulce sorpresa

Categoría(s): gore (http://escribeya.com/Historias/Categorias/gore), peliculas (http://escribeya.com/Historias/Categorias/peliculas), morbo (http://escribeya.com/Historias/Categorias/morbo), kill bill (http://escribeya.com/Historias/Categorias/kill-bill)
Eran las 2 de la tarde.

Después de matar a Bill y definitivamente crecer con su hija el resto de su vida. Beatrix sufrió un duro golpe. Uno más grande que la supuesta “violación” el día de su boda…
Su hija, fue asesinada.
Cómo pensar que no hubiera venganza para Beatrix, y más si se trataba de su pequeña hija.
En efecto, el asesino de la pequeña, era una joven de 18 años, Violett. Gorda y pálida, aunque dulce al mismo tiempo. Su maneje con los cuchillos era increíble. Se la conocía como pastelito de fresa.

Beatrix estaba acostumbrada a luchas de élite, pero Violett era una de esas jefas de élite en el arte de matar. Nadie podía imaginar que con ese sobre peso pudiera ser tan ágil.

Antes de salir de casa, cogió su Khatana. Y en efecto sabía la dirección de la vivienda de Violett.

La dulce y joven asesina, se encontraba cómodamente en su casa saboreando un suculento pastel de nata y fresa de pie, junto a la vitrocerámica de su sencilla cocina.
Hacía algo de calor, y se encontraba en ropa interior.
Beatrix observaba el interior de la casa desde la cristalera del salón, intentando encontrar a la asesina de su hija.
En un momento determinado, Violett agarró un trozo del pastel, y se dirigió al salón en un andar coqueto y risueño. Pero, su sonrisa se borró al ver la cara vengativa de Beatrix, que la miraba fijamente al mostrarse su silueta.
– Ahí estás… Hija de puta. – Dijo Beatrix entre dientes al verla. Violett pudo leer sus labios, y dejó caer el trozo de pastel al suelo al quedarse totalmente impresionada.
Sin pensarlo más, Beatrix destrozó la cristalera de una patada, y una vez en el salón, desenvainó su kathana mirando a los ojos verdes de Violett.

– Tú…– Dijo Violett al mirarla también.
– Sí. No era de extrañar encontrarte comiendo, pastelito de fresa.
– Cómo… Sabes mi apodo.
– He estado estudiando todo sobre ti. ¿Cómo crees que he llegado a encontrar tu domicilio?

Violett no respondió, y en su lugar, sonrió placentera mirándola. Con total naturalidad, se sentó en el sofá y cruzó las piernas llenándose un vaso de zumo.

– ¿Es una casa bonita, no crees? – Dijo mirando su vaso
– Si eres sicaria, te permites todos los lujos. – Dijo mirándola sin perder la compostura.
– Así es. Un trabajo divertido, matar. Y rodeada de lujos y comodidades.

Beatrix la miraba con odio. Veía como bebía el baso de zumo. De todas maneras, estaba desarmada. La extrañaba su tranquilidad frene a una kathana.

– Cómo no puedes cansarte de engordar…
– No importa. Adoro mi lindo cuerpo. ¿Sabías que… Gracias a tu hija, he podido contruir una piscina en el jardín? – Dijo coqueta.

Beatrix no podía soportar ese comentario, y con los ojos humedecidos, y una fuerte respiración, corrió hacia ella con un grito y la kathana alzada. Pero Violett sacó sus cuchillos de debajo de la mesa y a tiempo pudo bloquear el filo de la kathana.
Ambas se encontraban bloqueadas con sus armas. Violett sonreía dulce y Beatrix la miraba con ira haciendo fuerza. La joven asesina desbloqueó el forzamiento con un deslice de ambos cuchillos que rajaron en forma de X la ropa de Beatrix, haciendo ligeros cortes en su piel.
Beatrix los observó y después a ella.

– Así que es cierto, eres rival de élite a pesar de su obesidad.
– ¿Dudabas de mí?

Al terminar de preguntar con una dulce sonrisa en la cara, se levantó del sofá, caminando linda hacia ella con ambos cuchillos de combate en las manos.

– Tus padres… ¿Vives sola?
– Están muertos… Me ofrecían gran cantidad por su muerte. – Respondió dulce.

Beatrix se aproximó y descargó una patada horizontal hacia su cara, pero ella pudo esquivarlo, y en mitad de la maniobra, cortó rápidamente por detrás de las rodillas de Beatrix, haciéndola caer al suelo con inmenso dolor agudo.
Sus rótulas sangraban, la sangre manchaba el suelo, y apretaba los dientes con dolor. Violett caminaba con tranquilidad alrededor de ella.

– Será fácil eliminarte. – Dijo la joven con seguridad y frialdad.
– No lo creo. *– Respondió Beatrix girando su cabeza a ella.

Apretando el mango de la kathana, realizó un giro de 180º intentando cortar sus pies, pero ella pudo saltar evitándolo. Beatrix se percató de ello y se puso en píe consiguiendo darla un codazo en la boca haciéndola sangrar y tirándola al suelo.
Sus rodillas poco podían mantenerse temblorosamente.
Ahora era ella la que permanecía en el suelo, llevándose la mano a la boca, y mirando su propia sangre en sus dedos.

– Tu cuerpo es vulnerable a los cortes. Eres blanda y redondeada. Será fácil destriparte.

Violett la miraba desde el suelo con algo de preocupación. La posición era estratégica, pero podía levantarse ágilmente.
Dejándose de sonrisas, fijó seriedad en su mirada, e intentó levantarse con algo de torpeza. Para su mala suerte, era demasiado lenta al recuperar su compostura y Beatrix la tumbó de nuevo con una patada en la garganta.

– Así que eres ágil en combate, pero una vez que te derriban te pesa el cuerpo.
– ¡Cállate!

La respondió después de toser sangre y agarrarse el cuello con dolor.
Al parecer esa patada fue fulminadora en la garganta de la dulce asesina.
Beatrix la miraba con una sonrisa vengativa. Y colocó la pierna encima del vientre de Violett. Esta miró impresionada al sentir el tacto de la suela en su descubierta panza. Sabía que eso significaba algo. Sus cuchillos se encontraban lejos. Y sólola quedó agarrar la pierna de Beatrix con sus dos manos, mirándola a los ojos y jadenado.
Beatrix sentía el tacto de sus blandos dedos en su pierna, algo que no podía sentir por odio y repulsión, y de este modo, cortó sus brazos con un rápido movimiento de kathana.

La sangre comenzó a brotar de sus brazos seguido de unos chillidos agudos pero dulces al mismo tiempo.
Violett no dejaba de gritar y estremecerse en el suelo. Cerrando los ojos fuertemente y llorando.

– Aun eres muy niña – Dijo Beatrix mirándola desde arriba. – ¡Pero mi hija era más inocente aun! – Dijo acabando con su vida, decapitándola en el mismo escenario.

Un silencio reinaba en la sala… Sólo podía escucharse las respiraciones de Beatrix, llena de cansancio, y dejó caerse de rodillas. Descansando en cuerpo y mente…
Su venganza había sido completada. Pero lo cierto es que siempre se encontró sola ante su único hábito de vida; los sacrificios interminables.

MUMM.RA
29-08-2010, 21:04:32
Chimba tener una khatana, ahi te dejo la repu nea

Don Alcapone
05-09-2010, 15:52:23
buenas tardes por aca actualizando el topic ;)
—Perdone, pero tenemos que registrar también ese cajón. ¿Tiene la llave? —el inspector señaló la cerradura vacía.
—Me la he comido —contestó el interpelado desafiante.
—¡Sargento, ábralo! —volviéndose hacia el sospechoso, recogió el guante—. Es usted la última persona que vio a Débora Ortiz antes de desaparecer. Rece por que no encontremos nada que sugiera una tragedia.
Un policía forzó el cajón. El detective inspeccionó su contenido: un par de pilas, tres botones de camisa, un carrete de fotos, una pluma estilográfica, dos tarjetas de crédito caducadas, un aspirador con Ventolín, un legajo de cuartillas borrosas y con tachones, y una caja roja en forma de corazón. Retiraron la tapa con cuidado, como si se tratara de un ataúd y esperaran encontrar un cadáver ahí dentro. Un rostro joven de mujer los sonreía desde una fotografía.
***
Débora. Lo atrapó con su sonrisa de eslabones blancos y la trenza eterna de ébano… y aquella cadena perpetua de besos con forma de boca que tatuó en su piel apergaminada de condenado a viejo. Débora. Su nombre le daba hambre y al mismo tiempo lo engullía entre sofocados jadeos y voces confundidas: Devórame, Débora me devora me devórame Débora me devórame…
Era poeta e infinitamente mayor que ella. Pero la conquistó con los versos de Neruda, Hidalgo y Carrera Andrade; y Débora se dejó adorar por aquel devoto de su belleza y juventud. En su altar de sábanas blancas, él recitaba poemas que provocaban la risa cantarina de su pequeña diosa… «Tu cuerpo es un jardín, masa de flores y juncos animados. Dominio del amor: en sus collados persigo los eternos resplandores». «Y yo era solo, y yo era triste, y yo era menos, y yo era yo sin ti». Guardó en un cajón todas sus poesías negras y tortuosas porque el amor de Débora le sugería luz, color y felicidad… algo que un ser oscuro como él nunca había conocido.
«Bella, mi bella, tu ser, tu luz, tu sombra, bella, todo eso es mío, bella, todo eso es mío, mía, cuando andas o reposas, cuando cantas o duermes, cuando sufres o sueñas, siempre, cuando estás cerca o lejos, siempre, era mía, mi bella, siempre.» Tanto la amaba que no vivía sino para recitarle versos encendidos, siempre de otros. Él ya no escribía. No podía escribir. La respiración de Débora en sus oídos era la marea que mecía el mar de su inspiración; la atraía hacia él y cuando estaba a punto de rozarlo… se le escapaba entre los besos que Débora le daba al despertarse. Acariciar a la mujer era profanar a la musa.
«Ola redonda y lisa: en tu cárcel de nardos devoran las hormigas mi piel de náufrago.» Su mente seguía encadenada a las letras de otros poetas mientras Débora lo hacía con brazos y piernas a su cuerpo. Se preguntó si realmente el Amor era tan cruel y opresor que no le permitiría pensar en otra cosa. La sonrisa luminosa de Débora aparecía brillante como una media luna entre sus oscuros deseos de libertad.
«Recién estoy completo como un redondo, como un mundo eterno.» Aquella sería la despedida. Aquella sería la última cena, a la luz de las velas; la última vez que le recitaría otros poemas que no fueran los suyos propios. Pasado un tiempo de no verla, de no tenerla, de no tocarla, los recuerdos y todo aquello que de ella tendría dentro de él brotarían en hermosos versos, en una primavera de creación como jamás se imaginó…
Aspirando hondo miró a Débora.
«Olor a verde limón, a naranja mandarina.»
La acarició como si fuera la primera vez, experimentado escalofríos por todo el cuerpo.
«La piel que te cubre con lujuria de raso, obstáculo exquisito entre mis dientes y tu carne.»
Soltó su eterna trenza de ébano despacio, muy despacio, inspirando con cada frufrido de los mechones una bocanada de libertad.
«Nuca: [...] pan redondo de una fiesta de albura.»
Descorchó una botella de vino tinto y escanció con maestría el líquido rojo rubí.
«Corazón de melón [...], del negro de un mejillón son tus ojos en su punto de sal.»
Se miró en ellos y se descubrió por primera vez, como si un nuevo y distinto yo que no conocía le esperara allí dentro. Se desconcertó por un momento. No sabía si aquel yo le pedía que lo sacara del abismo o, por el contrario, lo invitaba a fundirse con él. Se sonrieron mutuamente y las dudas se disiparon, como el humo de las velas.
Con la voz temblorosa por una pasión lujuriosa nunca antes experimentada recitó para su amada: «Tus senos, carne de anón».
Débora ya no lo miraba. Su voz sonaba como un eco lejano que iba ganando intensidad: devórame-Débora me devora-me-devóra-me… La lengua de su idolatrada se movía sensual y mullida entre la suya, retorcida como los pecados de una serpiente.
Y cantaba: «Labios de fresa [...], la pulpa de la fruta de la pasión.»
Los chupó como se chupan los jugosos gajos de las mandarinas; los mordió como se muerden los fresones grandes o las moras; y como éstas al gotear, le dejaron escabrosas venas hasta los codos que él lamió y saboreó a placer.
«Tu boca, fruta abierta al besar brinda perlas en un pocillo de miel y guindas. Panal es su boca, bebed ambrosía.»
Apuró el vino de su copa. Débora formaría parte de él para siempre jamás.
***
Bajo la fotografía que el inspector extrajo de la caja roja, en un nido de negros cabellos reposaban, como diminutos huevos, los dientes blancos que un día engarzaron la sonrisa de Débora.

! Master !
05-09-2010, 22:36:11
POSTEADOR ROTTEN

Soy criticado por la afición a la sangre, el morbo, la muerte
Señalado, juzgado pero solo te digo:
¿Es que acaso no corre sangre por tus venas?
¿Es nunca te has cortado un dedo y has chupado tu sangre?
Entonces no digas nada.

¿No es la muerte otra etapa de la vida?
¿Acaso las bellas rosas no se secan?
¿Acaso no comes carne para calmar tu hambre?
Entonces no digas nada.

¿Por qué me das miradas represivas?
¿Acaso son tus días soleados y llenos de dicha?
¿Acaso eres distinto, sin secretos ni vicios?
Entonces no digas nada.

¿Piensas que eres limpio y sano?
¿Acaso nunca te has preguntado cuál es tu naturaleza?
La mía es distinta a la tuya,
Amante de la existencia podrida
Soñador de besos fríos y caricias malditas
No te deseo nada malo mi amigo

Entonces no digas nada
Y guarda tus horrorosas críticas
Te volveré a ver…en un post…algún día.

- Mc.911 -
05-09-2010, 22:40:49
grande relato master 8)

le debu repu viejo--exelente :thumbup:

Thierry Henry
05-09-2010, 22:47:33
Buen escrito Master Miller.

SEPTUM
06-09-2010, 00:05:04
excelentes palabras master! :thumbup:

MUMM.RA
07-09-2010, 12:16:47
Hasta los poemas pegan en zr, que chimba

!!DaviDMarS!!
08-09-2010, 19:56:30
http://j.imagehost.org/0061/title.jpg

http://h.imagehost.org/0141/Horror.gif

El título del post sonará pretencioso pero puedo dar fe de que yo que no me considero una persona facilmente asustadiza después de leer algunas de estas historias me quedé con un sentimiento de incomodidad bastante feo.
La estructura les puede parecer similar a las típicas leyendas urbanas que se suceden de generación en generación pero tienen componentes tecnológicos interesantes que le dan un poco de frescura al relato, o bien tienen algun giro de tuerca especial que los hace llamativos.
Las historias (en inglés originalmente) y las fotos, fueron sacadas de una página que se dedica a recopilar "Creepypasta". ¿Qué es?, bueno, supongo que todos conocerán el foro 4chan.org, un tablón de imagenes popular por sus polémicas y especialmente seductor por el completo anonimato que guardan sus posteadores.
En esta página existen varios subforos temáticos siendo /x/ el que se dedica a tratar temas sobrenaturales y siendo la "Creepypasta" (un juego de palabras derivado del "Copypasta" que a su vez deriva de "Copy & Paste", osea, copiar y pegar cosas de otros lados) el motor fundamental que lo hace especialmente atractivo.
Dos por tres se abre un tema que invita a los usuarios a postear "Creepypasta" y desde el anonimato distintas personas ponen historias de terror acompañadas de imagenes (no siempre) que intentan ambientar la historia o simplemente son terroríficas por si mismas.
De miles de "Creepypasta" que se suben por día, hay algunos que valen especialmente la pena y son esos los que me tomé el trabajo de traducir y compartir con ustedes acompañados de algunas de las mejores fotos que encontré en /x/.
Si les interesa visitarlo por su cuenta, les dejo el link al foro /x/ y a la página que recopila Creepypasta del que tomé las historias para traducir.

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Estás solo en tu casa y ves en las noticias que un asesino serial se escapó de la cárcel. Mirás para el costado, a través de la puerta de vidrio y ver un hombre parado en la nieve cuya apariencia es idéntica a la que el noticiero dió del asesino prófugo. Te está sonriendo.
Tragás saliva mientras levantás el teléfono y marcás "911". Mirás de nuevo para el vidrio y ves que el hombre está mas cerca de la puerta.
Dejás caer el tubo y un escalofrío te recorre el cuerpo. No hay huellas en la nieve.
Es su reflejo.

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En Berlín, después de la Segunda Guerra Mundial, había poco dinero, muy poca comida y todo el mundo estaba hambriento.
En aquel entonces la gente contaba la historia de una mujer que vió a un hombre ciego por cruzar la calle y se ofreció a ayudarlo. Ambos se pusieron a hablar y el hombre le pidió un favor: llevar una carta a la dirección escrita en el sobre. Como a la mujer le quedaba de pasada para su casa aceptó.

Cuando se disponía a llevar la carta volteó a preguntarle al ciego si había algo más que pudiera hacer por el pero el hombre se iba corriendo entre la multitud sin su bastón ni sus lentes oscuros. Sospechando del hombre, llevó la carta a la policía.

Cuando los policías fueron a la dirección que indicaba el sobre, se encontraron con una macabra escena: tres carniceros cortaban carne humana y se la vendían a la gente hambrienta.
¿Y que había en el sobre que le dió el hombre ciego a la mujer? Solamente una nota que decía: "Esta es la última que les mando por hoy"

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Cuando ingresás en un hospital, te ponen una pulsera verde en la muñeca con tu nombre. A los cadáveres, les colocan una igual, pero de color rojo.

Cuenta la historia que había un cirujano que trabajaba en el turno de la noche en un hospital. Luego de realizar una operación iba de camino al sótano en el ascensor donde solo había una persona. Mientras el ascensor bajaba, el cirujano cruzó un par de palabras con la mujer. En la planta baja, la puerta se abrió y cuando una mujer iba a subir, el cirujano presionó inmediatamente el botón para cerrar las puertas seguido del del último piso. Sorprendida, la otra mujer que estaba en el ascensor le preguntó al cirujano el porqué de su reacción.
El hombre dijo: "Esa era la mujer que acabo de operar y que falleció mientras lo hacía. ¿No vió la cinta roja que tenía en la muñeca?".
La mujer sonrió, levantó su brazo y preguntó: "¿Una como ésta?"

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Hace unos años, una pareja de padres decidió salir del pueblo una noche para celebrar su aniversario. Llamaron a su niñera de confianza. Cuando ésta llegó, los niños ya estaban durmiendo. Luego de un breve paseo por la casa, la niñera se sentó a mirar TV pero como la que estaba en la planta baja no tenía cable para evitar que los niños vieran mucha basura, la niñera llamó a los padres para preguntarles si podía mirar tele en su cuarto. Los padres le dijeron que si. Antes de cortar la niñera preguntó sin embargo, si podía tapar la estatua del ángel que estaba frente a la puerta del cuarto ya que le causaba mala impresión.
Se hizo el silencio por un momento y luego el padre dijo con voz temerosa: "Agarra a los niños y salí de la casa, vamos a llamar a la policía. No tenemos una estatua de un angel".

La policía encontró a la niñera y los dos niños muertos apenas llegaron e irrumpieron en la residencia. No encontraron la estatua del angel.

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"- Papá, tuve una pesadilla". Parpadeás adormecido y te incorporás en tus codos. El reloj marca las 3:23 de la madrugada. "-¿Querés venir a la cama y contarme que soñaste?". "- No papá".
Lo extraño de la situación hace que te despiertes del todo. Apenas distinguís las sombras en el cuarto y tu hija se te presenta como una silueta pálida en la oscuridad.
"- ¿Porqué no amor?", le preguntás dulcemente a tu hija. "Porque en el sueño cuando te contaba acerca del sueño, la cosa que está disfrazándose con la piel de mamá se levantaba y nos comía".
Por un segundo te sentís paralizado: no podés sacarle los ojos de encima a tu hija. Lentamente, sentís como la sábana a tu lado comienza a levantarse.

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Te hacés con una caja vieja. Adentro, hay varios frascos de vidrio llenos de polvo, cemento y piedritas. Los frascos están etiquetados con lugares y fechas como "Port Chicago 17/7/44", "Halifax 6/7/17" o "Guernica 17/7/36". Luego de buscar en internet descubrís que todas las fechas hacen referencia a grandes matanzas provocadas por explosivos.
A los pocos días te llega un paquete sin remitente a tu casa. Adentro, hay un frasco vacío etiquetado con tu ciudad y una fecha de la semana que viene.

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SEPTUM
08-09-2010, 20:41:01
se fajo OrochimaruSanin

le debo la repu viejo!! :thumbup:

MUMM.RA
09-09-2010, 18:40:02
Ahi le dejo su repu, interesante el aporte

ADOLF 卐 HITLER
09-09-2010, 20:11:35
La trinchera

Necrofilia
Tres tasmanianos charlando :
- A mi me gustan recien muertas, porque estan todavia calentitas.
- Yo las prefiero al cabo de un par de dias, cuando tienen el rigor mortis.
- Pues a mi me gustan mas al cabo de un mes, cuando las puedo penetrar por donde me de la gana...
Asesinato
Un enfermero llama a la policia denunciando que a la morgue del hospital ha llegado el cadaver de una mujer asesinada.
- A ver, muestrenos el cadaver.
- Esa es, mire la sangre en la entrepierna, la mataron clavandola hasta el fondo un punñal ahi arriba, ve como solo asoma el extremo del mango?
- Pero hombre de Dios, es que no ve que esta mujer tiene sangre porque murio menstruando, y que eso no es el mango de un puñal sino su clitoris ?
- Ah... es que como tenia un saborcillo metalico...

Necrofilia 2
Esto son dos maricas en un cementerio de animales profanando una de las tumbas; uno de ellos le esta dando por el culo al cadaver de un tío muerto de lepra. Cuando acaba, saca la polla del cuerpo en descomposicion, y el otro tio le dice:
- Oye, y por que te has puesto un condon ?
- Condon ? Que condon ?

Casco de moto
Le dice un amigo a otro:
-Me he comprado un casco que lo aguanta todo...
El otro coge un martillo de tirar paredes y le da en la cabeza con toda sus fuerzas. Al del casco le empieza a salir los sesos por la nariz y le dice el otro:
- Suenate los mocos que te voy a dar otra vez.
El brazo

Leproso
¿Que es un leproso tirandose de un rascacielos?
El tetris.

Lo más malo
Lo más malo del mundo es darle una cuchilla de afeitar a un ciego y decirle que es una armónica
Adivinanza 5

Leproso 2
¿¿¿Que es un leproso en una piscina???
- Una pastilla efersbestente.
Mujer en la bañera
¿Qué hace una mujer en una bañera llena de sangre?
-Masturbarse con una batidora
Leproso 3
Un niño le dice a su mamá :
- Mamá se me cayó un pedazo de carne.
- Si mi hijito ahorita lo recojo.
- Mamá se me cayó otro pedacito de carne.
- Si hijo deja que se lo coma el perro.
- Mamá se me cayó otro . . .
- Ay, ya aparte de leproso, latoso.
Leproso 4
¿ Que hace un leproso tocando la guitarra?
- Carne Picada
Leproso 5
-Mama, cuando vamos a dejar de comer albondigas?
-Cuando a tu padre se le cure la lepra, hijo.
Leproso 6
Un paciente pregunta al doctor:
- ¿ Qué tengo ?
- Usted mi amigo tiene lepra.
El tipo le hace una señal obsena al doctor con el dedo anular y le dice:
- Tenga su lepra Doctor.
-Ppues tenga su dedo. Le contesta.
Solo 500 pts
Va de un tío que llega a un puticlub con sólo 500 pesetas. El encargado del puticlub le dice que por ese dinero puede tirarse a una tía que tienen en oferta así que le dice al tío que pase a una habitación oscura. El tio se mete en la habitación y al cabo de un buen rato sale y le dice al encargado:
- Oye, que la tia está hechando espuma por la boca.
El encargado mira a un camarero del puticlub y le dice:
-!Pepe, cambia a la muerta que ya está llena!
Adivinanza 11
- ¿Cual es la única parte que no se come de los vegetales?
- La silla de ruedas.
Baloncesto
- Suena el telefonillo de una casa:
- ¿quien es?
-¿Puede bajar Juanito a jugar al baloncesto?
Y dice la madre:" Pero que crueles sois, sabeis que no tiene ni brazos ni piernas"
- "si, pero bota de puta madre"
Abuelita
¡ABUELITA,ABUELITA¡,HEMOS COMPRADO UNA TELE NUEVA EN COLOR Y TU TE JODES QUE ERES CIEGA.
Abuela
Un niño llorando le dice a su madre: -Mama que la abuela se a muerto.
A lo que la madre dice: -Pues que putada porque todavía nos queda la mitad del abuelo en la nevera.

ADOLF 卐 HITLER
09-09-2010, 20:12:31
Adivinanza 14
¿Por qué en las peliculas cuando va a nacer un niño piden agua caliente?
Por si el bebe sale muerto para hacer caldo.
Adivinanza 15
¿Qué hacen 100 tetraplegicos en una piscina?
-Una sopa vegetal.
Santaclaus
¿Por qué Santaclaus , no les lleva regalos a los niños de Africa?
-Por que no comen bien!!
Superheroes
¿Como se llama ese superheroe americano que vuela y lleva una "s" en el pecho?
-Superman.
¿Y el que sube por las paredes?
-Spiderman
¿Y el q se estrella contra los edificios?
-Musul-man
Torres gemelas 3
¿Cual es el país con la tasa de natalidad mas alta?
- EEUU, porque sale gente hasta de debajo de las piedras
Lady Di 4
¿De qué color era el coche de Lady Di ?
-Negro estampado.
Torres gemelas 4
Se juega una partida de ajedrez entre estadounidenses y rusos. ¿Quien gana la partida?
Los rusos porque los estadounidenses no tienen torres.
Parapléjico 2
Está la madre con su hijo parapléjico y le dice:
- Hijo toma esta crema y al cabo de 20 minutos podrás caminar. Este responde:
- Uuuyyy que rico poder caminar.
- Si hijo si...
- ¿Pero te imaginas yo corriendo?
- Si hijo si...
- ¿Pero te imaginas que juege al futbo?l que guay seria.
- Si que guay seria...
(quedan 3 minutos) El niño sigue entusiasmado:
- Mamá en tres minutos voy a poder correr con los otros niños.
- Si hijo si. Correrás con los otros niños.
(20 segundos) El niño llora de alegría:
- Mira mami quedan 20 segundos estoy muy feliz porque voy a poder jugar, correr y hacer todo lo que hacen los niños....
(pasan los 20 segundos) Heeee!! Mamá ya pasaron los 20 segundos!! ¿por qué no puedo caminar?
Su madre le pone el brazo en el hombro y dice:" ¡¡¡FELIZ DIA DE LOS INOCENTES!!! ".

ADOLF 卐 HITLER
09-09-2010, 20:13:27
¿Que es asqueroso?
Tirar tus calzoncillos a la pared y que se queden pegados.
¿Que es mas asqueroso?
Que enpiecen a resbalar hacia abajo.
¿Que es mas asqueroso todavia?
Que intenten reptar hacia arriba.

¿Cual es la definicion de nauseabundo?
Encontrar un condon usado en el fondo del tarro de mallonesa.

Este chiste es mejor escenificarlo:
Un tio va andando por la calle, y de pronto no termina de poner un pie en el suelo, se agacha y observa lo que iba a pisar, lo
huele, unta un dedo y lo prueba y finalmente exclama:
- Es una mierda ! menos mal, casi la piso.

En el lejano oeste, un vaquero se acerca a un caballo y le mete la boca en su culo. Una viejecita vestida de negro se queda
horrorizada y le dice gritando escandalizada:
- Pero oiga, eso es asqueroso, por que lo hace ?
- Es que tengo los labios cortados.
- Y eso se los cura ?
- No, pero asi dejo de chuparmelos.

Van en un tren un yanqui, un ruso y un español, en estas que pasa una mosca volando y el ruso hace:
- Gruaapt, Putttttt.
Y le pega un escupitajo a la mosca que cae fulminada al suelo, y el ruso dice:
- Boris Demianenko, campeon de Rusia.
Al cabo de un rato pasa un mosquito volando y el yanqui:
- Gruaruarr, Piummmm.
Y le pega un escupitajo al mosquito que cae al suelo a plomo, y dice:
- Tom McKenzie, campeon de los Estados Unidos.
En ese instante pasa un abejorro super gordo y el espaÒol:
- Grraaarraarrrrraarrraaa, Patapuajjj.
Y le pega un zipiajo al yanqui en un ojo y dice:
- Vicente Perez, aficionado.

ADOLF 卐 HITLER
09-09-2010, 20:14:04
Dos tios llevan perdidos una semana en el desierto y ya no les queda agua ni alimentos. En esto que se encuentran el cadaver
de una rata. Uno de ellos se arroja sobre los despojos podridos y se los come. Al acabar, el otro le dice :
- Pero que has hecho desgraciado ? Pero tu sabes que te has comido ? Una rata ! Que asco ! Un asqueroso roedor !
Imaginate tu en que tipo de sitios pudo haber estado esta rata antes de morir ; en cloacas y cosas parecidas, su cadaver tenia
que estar lleno de virus. Vamos, de hecho no me extraÒaria nada que se hubiese muerto de Dios sabe que enfermedad. Y
ahora tu te comes esa cosa que ha estado expuesta al sol, a todo tipo de bichos, que olia mal....
En esto que el otro tio empieza a encontrarse mal y vomita lo poco que ha comido; el del discurso no se lo piensa dos veces,
se tira sobre el vomitado, y mientras empieza a comerselo dice :
- Eso, eso, calentito como a mi me gusta.
- Que tiene una vieja entre sus tetas que no tiene una joven ?
- El ombligo...

Un hombre va a comer a un restaurante barato y se sienta al lado de un viejo que esta quedandose dormido encima de un plato
de lentejas. Viendo que las lentejas tienen un aspecto estupendo, las pide, pero el caso es que el tiempo empieza a pasar sin
que se las lleven. Como este tio tiene un hambre que no ve, y las lentejas del viejo estan todavia calientes, decide comerselas y dejarle al viejo sus lentejas cuando le lleguen.
Total, que empieza a comer, y cuando esta acabando el plato ve un condon usado en el fondo. Incapaz de contenerse,
empieza a vomitar las lentejas en el mismo plato, y entonces el viejo de al lado se despierta, le mira, y le dice con cara de
comprension :
- A mi me paso lo mismo, yo tambien vomite al ver el condon...

- Que le dice el conde Dracula a su novia para despedirse ?
- Hasta el mes que viene.

- Cual es la diferencia entre la sangre menstrual y la arena ?
- Es imposible hacer gargaras con arena.

Un tio con un grano enorme en el culo va a ver a un doctor, porque no se puede sentar. El doctor le mira el grano, y con cara
de asco incontrolable le dice, a punto de vomitar:
- Bueh, esto es increible, que cosa mas repugnante, no, no le puedo ayudar, ande, larguese de aqui!
Total, que el tio se va a otro medico, y luego a otro, hasta que el ultimo doctor de la ciudad le dice que le da demasiado asco y que le deje en paz.
- Pero mire, es que ya no quedan mas medicos en esta ciudad, que puedo hacer ahora?
- Y que quiere que yo le haga!... bueno, ahora que lo dice, me acuerdo de un colega llamado Pepe Chupapus, dejo de ejercer
por falta de clientes, por que no va a verle ?
Total, que nuestro hombre va a ver al doctor Chupapus, que es un viejo asqueroso con la cara sudorosa llena de verrugas
repelentes, con cuatro pelos mal colocados y que le recibe en pijama y sin afeitarse.
- Buenas, venia a ver al doctor Chupapus.
- Si, soy yo. (Mientras lo dice, le echa el aliento al pobre hombre, que se queda bizco.)
- Vera es que tengo un grano en el culo, y ninguno de sus colegas me quiere ayudar, y...
- Pase, pase (mientras se come un moco con una mano y se rasca los huevos con la otra.)
El doctor Chupapus le mira el culo, analizando el grano, que es inmenso, verdoso, peludo, lobulado, sanguinolento, costroso,
sucio, purulento y esta lleno de gusanos enroscandose. Mientras lo examina hace ruidos nasales con aire pensativo. El pobre
paciente esta mareado por el olor de los sobacos de Chupapus, pero no acaba de desmayarse debido al dolor que le produce
el medico al hurgarle dentro del grano con sus retorcidos dedos. Finalmente, Chupapus le dice:
- Nah, esto se lo arreglo yo en un momento.
Entonces el medico se agacha, mientras las rodillas le crujen espantosamente, le pone la desdentada boca encima del grasiento
culo y empieza a chupar expertamente con fruicion del rebosante grano. Nuestro hombre rapidamente se siente aliviado, a
pesar de que empieza a rascarse a causa de las garrapatas que le esta contagiando el viejo. Al cabo de un rato ha sido tal el
movimiento de fluidos en el trasero del pobre hombre, que tiene una necesidad imperiosa de tirarse un pedo. Intenta evitarlo,
pero entonces el viejo cambia de postura para tener un acceso mas facil a las profundidades putrefactas del grano y le acaba
de meter la nariz en el culo, en ese momento el paciente ya no puede aguantar mas y suelta toda la carga gaseosa acumulada.
El medico se incorpora, con la cara cubierta de sangre, pus viscoso y mierda, y le dice amargamente:
- Sabe, gente como usted hace que este trabajo sea desagradable.

ADOLF 卐 HITLER
09-09-2010, 20:14:34
Coño Pepe, cuanto tiempo !
- Hombreee! Que es de tu vida?
- Pues ya ves, me he casado.
- Hombre, no sabia. Enhorabuena, oye.
- Gracias.
- Y que, tu mujer estara guena, no? Le echaras buenos polvos!
- Pues mira, la verdad es que eso no, porque es que tiene unas costras bastante gordas en el conejo, y aquello le sangra y le
supura tanto, y le huele tan putrefacto, que la verdad, no tengo yo estomago para eso...
- Caray, macho, que putada... Pero bueno, por lo menos unas buenas tetorras si que tendra, y se las chuparas bien a gusto, y
te hara cubanas...
- Pues mira, que quieres que te diga, eso tampoco, porque aparte de tenerlas super peludas -pelos gordos, negros y rizaos-
tiene unos quistes enormes, sobre todo alrededor de los pezones, que le da un aspecto bastante poco agradable. Es como un
acne agudo pero a lo bestia. Ademas tiene unos bichitos que hacen como galerias por debajo de la piel, y donde mas tiene es
ahi. Como comprenderas, pues no quiero que me contagie nada...
- Jodeeeer, que mala suerte, oye. Bueno, por lo menos una buena boca, con unos grandes labios para pegarte muerdos y
mamadas increibles... eso si, no ?
- Pues mira por donde, eso tampoco. Entre la piorrea que tiene, con las encias renegridas y sangrantes, los dientes medio
negros y roidos por la caries, la boca llena de llagas, los labios llenos de calenturas purulentas, un moqueo constante, un
alientazo que no huele a otra cosa que a mierda, y lo fea que es la tia, la verdad es que no le doy ni besos de buenas noches.
- Joder, tio, que ascazo. Pero dime, por que carajo te has casado con tal monstruo?
- Bueno, tu ya sabes que a mi me gusta mucho pescar...
- Si
- Pues es que a esta tia le salen gusanos por el culo asi de gordos.
(se hace el gesto obvio)

Un holandes (??) se encuentra con un amigo suyo en la calle :
- Oye, pues mira, acabo de comer en el restaurante de la esquina, y no sabes que porqueria de comida; todo recalentado,
seco, insipido, soso y mohoso, pura grasa rancia, y ademas lleno de pelos y moscas; el servicio, un asco, con los cuartos de
baÒo apestando el comedor; los platos, cubiertos y vasos estaban sucios y llenos de pegotes de comida seca; el vino, barato y
avinagrado, malisimo; todo grasiento, hasta la silla y la mesa, creo que la vinagrera tenia mas aceite que otra cosa; el yogur del
postre estaba caducado y tenia unas manchas amarillas que creo que debian ser colonias de bacterias; el cafe repugnante, y la
leche estaba cortada; los saleros vacios, oxidados y con los agujeros tapados; la botella de ketchup es de esas que se rellenan,
pero como nunca la lavan esta pringada de tomate hasta en el fondo, y tenia una costra tan dura arriba que no se podia ni
cerrar; el pan estaba duro, revenido y mojado en el fondo; la servilleta mugrosa y multicolor; el suelo lleno de papeles, colillas,
huesos y otras basuras, suerte que las cucarachas se encargan de limpiarlo; los palillos estaban medio podridos y se te rompian
entre los dientes; el cenicero apestaba a colilla quemada, y cuando pedi que me lo apartaran, al camarero se le cayo todo
dentro de mi plato; los camareros son novatos, antipaticos, lentos, cochinos y descuidados; pero lo peor de todo, lo que me ha
fastidiado la comida, es que las raciones son increiblemente pequeñas.
En un bar de carretera hay un marica con un poco de pluma, y la gente se empieza a descojonar de sus maneras. Primero va un negro, erupta y dice socarronamente:
- Huy, perdone !
Entonces un chino erupta tambien, pero a lo bestia :
- Buuuuuuoooooooooorrrrrrrrp !!!!
Sale un boxeador sonado descojonandose :
- Ja, ja, ja, a ver quien es todavia mas soez que esto ! Flaps !
Y esparce un bocado de tabaco sobre una pared. Entonces sale un judio, se saca un moco enorme de la nariz y lo restriega contra la pared.
Luego un filipino se acerca a la pared y empieza a mear sobre ella. Entonces aparece un drogadicto, que se pincha, se saca un poco de sangre, y luego con la jeringuilla se pone a hacer pintadas obscenas en la pared. A continuacion, un arabe empieza a chapotear en el pis, mientras un indio vomita en sus botas. Un hispano sale, se baja los pantalones y se caga mientras restriega el culo en toda la porqueria. La siguiente es una puta que se saca un tampon lleno de coagulos rojos y blancos, lo exprime salpicando la pared, lo frota por todas partes, y se lo vuelve a poner. Luego sale un pakistani que dice :
- Yo puedo ser todavia mas asqueroso !
Y para demostrarlo, se agacha y empieza a chupar del suelo y de la pared. Entonces se hace una pausa, y por un momento parece que ya nadie puede superar al pakistani, pero el marica se levanta y dice :
- Pues para que os entereis todos, yo puedo ir todavia mas lejos.
Y coge y le pega un beso a tornillo al pakistani.

Esto es el oeste. Un tio se ha perdido en el desierto y tira todo lo que lleva encima para poder andar mas ligero. Llega medio muerto de sed a un pueblo, pero no tiene ni un duro, asi que se va al salon y le dice al camarero con cara agonizante:
- Mire, no puedo pagarle, pero es que me estoy muriendo de sed y...
- Forastero, le dare todo el agua que quiera, pero tiene que demostrarme que esta realmente desesperado bebiendo de la escupidera.
El tio mira la escupidera y siente una arcada espantosa... esta llena hasta rebosar de escupitajos, tabaco mascado, polvo, ceniza, colillas, vomitado de borrachos, moscas muertas, pis de ratones, incluso hay una lagartija pudriendose en medio del cocido. Pero claro, mientras estaba perdido en el desierto tambien ha tirado su revolver, y se esta muriendo de sed, asi que empieza a beber de la escupidera.
Inmediatamente varios de los clientes salen del salon, y el camarero le dice:
- Pero que hace ? Dejelo ya, desgraciado !
Pero el tio no hace ni caso y sigue bebiendo. Los pocos clientes que quedan en el salon estan vomitando, mientras el camarero grita:
- Pare ! Le digo que pare !! Le doy todo el agua que quiera !!!
Pero el tio ni caso. Al final se traga todo el contenido de la escupidera, lagartija incluida, y la cantina se ha quedado vacia. El camarero le dice:
- Pero por que lo ha hecho ?
- Es que estaba todo pegado !

ADOLF 卐 HITLER
09-09-2010, 20:15:57
Dos exploradores llevan perdidos una semana en el desierto y ya no les queda agua ni alimentos. Andan deshidratados, con las lenguas pegajosas llenas de unas ampollas viscosas, y uno de ellos ya esta empezando a pensar en matar al otro para beber su sangre y comerselo. En esto que ven una especie de cueva, y se dirigen hacia ella para descansar un rato en el fresco; pero una vez que estan dentro, se dan cuenta de que es una tumba y ven una momia.
Tras cruzarse unas miradas de complicidad, uno de ellos se arroja sobre los despojos para comerselos. Aparta las pesadas telarañas y una capa de polvo con varios centimetros de grosor, y luego procede a arrancar las vendas; esta tarea resulta bastante dificil, porque estan todas pegadas entre si debido a que los fluidos de la descomposicion se apelmazaron entre las vendas y las han cementado. Suerte que tambien las vendas estan medio podridas y alguna serpiente ha hecho agujeros donde se puede meter la mano para agarrar firme.
Una vez que ha conseguido apartar las vendas, el olor que inunda la tumba es espantoso, pero este tio tiene demasiado hambre como para entretenerse con tonterias. Ve que queda bastante poca cosa de la momia, porque esta todo lleno de gusanos comiendose sus tripas. Empieza a remover entre los nauseabundos restos, y descubre que dentro del intestino de la momia hay una tenia, que tambien esta momificada y siendo devorada por los gusanos. Mientras busca algun bocado para comer, a la momia se le desprenden los brazos y la cabeza, que al golpear contra el suelo se rompe en dos y deja escapar un repugnante liquido verde, viscoso y apestoso del interior del craneo, en el que se revuelven unos cuantos gusanos. Finalmente, descubre que el unico trozo de momia en buenas condiciones es la entrepierna. No esta demasiado comida por los gusanos, e incluso tiene unos nutritivos huevos de cucaracha. La capa verdosa de moho se puede apartar con la mano. Tambien hay algun que otro escarabajo, pero estos le van a dar un poco de sabor a la cosa.
Despues empieza a comerse tranquilamente el culo, mientras mira recelosamente al otro explorador para que no le quite su comida. La carne tiene un sabor asqueroso, esta completemente seca y tiene una consistencia polvorienta de cuero viejo. Varios trozos se le desprenden al comer, pero los recoge del suelo para no dejar ni migas. Cuando esta lleno y ha acabado de comer, se sienta, erupta, y entonces el otro le dice :
- Pero que has hecho desgraciado ? Pero tu sabes que te has comido ?
Una momia ! Esa carne puede llevar aqui varios miles de años. Debes darte cuenta de que para conservarla durante tanto tiempo debieron atiborrarle de conservantes y Dios sabe que guarradas, algunas de ellas probablemente toxicas e incluso cancerigenas. Es posible que eso fuese bueno para una momia, pero te imaginas lo que te puede hacer a ti ? Probablemente empezaras a criar tenias mutantes. Imaginate la cantidad de bichos que pueden haber estado por aqui, ya has visto los gusanos y los escarabajos, pero es que tambien deben pasar ratas de vez en cuando, que se mean entre las vendas. Ademas, te has fijado que la capa de polvo que apartaste al principio era mierda de murcielagos ? Es que no puedo creerlo, despues de esto seras capaz de volver a tu casa y besar a tu esposa ? Con esa boca que has utilizado para descapullar una polla podrida, arrancandola el prepucio de cuajo, y con esa lengua, con la que has saboreado las vesiculas seminales fosilizadas de alguien de quien no sabes ni a cuanta gente dio por culo.
El que se ha comido la momia empieza a tener arcadas, y entonces el otro remata su tarea :
- Aparte de que no tiene ningun tipo de garantia sanitaria. Imaginate que este tio se hubiese muerto de alguna enfermedad venerea. Y tu te has tragado todos los virus momificados, junto con el tejido corrupto de una polla infectada y purulenta. Y ahi estas, tan contento, intentando no recordar lo repugnantes que son los chancros de la sifilis. Aunque yo particularmente apostaria por la lepra o algun tipo de gangrena genital, ya has visto con que facilidad se le desprendieron los huevos. Con un poco de suerte empezaras a pudrirte vivo por el intestino y lo descubriremos a tiempo cuando cagues el cadaver de tu primera tenia.
Esto ya es demasiado, asi que el explorador que se ha comido los restos de la momia se da la vuelta y empieza a vomitar encima de los huesos polvorientos de una cabra que algun animal devoro en la tumba. Obviamente, estando tan deshidratado, el material regurgitado es particularmente viscoso y pegajoso. Cuando ha acabado de sorber y escupir los trozos de vomitado que se le han quedado atascados en las narices, el otro se lanza sobre el vomitado, diciendo :
- Eso, eso, calentito, como a mi me gusta.

ADOLF 卐 HITLER
09-09-2010, 20:16:43
Un leproso entra corriendo en la consulta :
- Doctor, doctor, se me ha caido la polla !
- Vaya ! Ha traido el miembro ?
- Si, aqui la tengo.
- Rapido, hay que ponerla con hielo... pero... esto no es... esto parece un cigarrillo !
- Hostias ! Entonces me he fumado mi polla cuando venia en el autobus !

En un bar, un tio le dice a otro :
- Si me lavo la polla me la chupas ?
- Que dices ? Ni hablar !
- Ah, gloton, te gustan sucias, eh?

Una pareja esta besandose en el asiento trasero de un coche ; la chica dice :
- Oye, creo que me he tragado tu chicle.
- No, si lo que pasa es que estoy acatarrado.
Una chica a otra:
- Ayer me comi una polla como una mazorca.
- De grande?
- No, de granos.

Al dispensario donde los estudiantes de medicina hacen practicas, llega un tio con un ataque al corazon:
- Mi corazon, mi corazon...
- Tranquilo hombre - le dice el ATS - que enseguida viene un medico y le atiende.
En estas que llega uno de primero y pregunta:
- Es este el del corazon?
- Si doctor, si.
Saca dos agujas y chass chass, se las clava en los ojos, a lo que el ATS dice:
- Pero oiga, que era el corazon lo que le dolia.
- Ojos que no ven....

JUST JUANÏTA
09-09-2010, 21:00:46
me quedó hermoso el vestido, sin embargo el escote deja ver las marcas de los mordiscos en el pecho y la espalda… mis piernas se ven preciosas y los tacones me quedan perfectos. Preparo la comida muy a tiempo… sueles ser puntual, el reloj marca las 8:02 y siento abrir la puerta… te veo entrar con un dulce vino tinto en una mano y una mujer alta y hermosa en la otra…
los celos se me notan en la cara; -sólo cociné para dos te digo al oído cuando me saludas-, -sólo comeremos dos- me respondes.

Me la presentas es una mujer espectacular con una piel blanca, delgada de rasgos delicados y voz suave, la invitas a sentarse en la sala me pides a mi también que me siente y sirves vino para los tres. Me presentas como tu novia y le dices a ella que vivimos juntos y que siempre nos ha interesado un trío… que queremos probar atándonos y vendándonos los ojos (no sé cómo seguirte el juego pero lo intento)

la mujer acepta y nos dirigimos a tu habitación ella saca de su bolso unas esposas pero tú le dices que mejor con cuerdas… me pides que te ate y así lo hago luego te hacemos todo tipo de cosas y la mujer me enseña un par de trucos. Cuando te vienes en nuestros rostros te desato y amarro a la mujer de manos y pies…
comienzo a besarla y tu la amordazas y la golpeas.

Yo asustada me siento en la cama me preguntas que tan finos son los nudos y son realmente fuertes la mujer está indefensa, amordazada y con cara de terror. Me dices que soy libre de hacer lo que quiera que ese cuerpo es mío que es tu regalo por haberte cumplido la fantasía y en ese momento mi instinto sádico y asesino se despiertan corro cual niña pequeña a la habitación de la mesa metálica ahí tienes todo tipo de elementos de tortura… cojo lo que me encuentro y regreso…
estás sentado en un sofá tomándote mi vino y observando;

comienzo por enterrarle agujas entre las uñas y en las axilas, lo vi una vez en una película japonesa y siempre quise hacerlo el dolor de la mujer se le nota en los ojos y las cuerdas están tensionadas.
Tomo un escalpelo y escribo mi nombre en su espalda uhmmmm que delicia como la sangre se desliza por su trasero firme le doy un par de palmadas y te miro pidiéndote aprobación para seguir me levantas la copa en señal de salud! Y continúo la estrangulo un rato y disfruto como se brotan las venas del cuello pero no la mato no sería tan divertido si ella no sufre además debo disfrutar mi regalo. Le chupo las tetas, se las muerdo, se las perforo y le dejo las agujas atravesadas… luego las halo y le rasgo los pezones y sigue saliendo sangre ahora se cae a goteras al piso dónde antes había un charco de mi propia sangre… me veo las manos rojas y me siento muy excitada…

la comienzo a masturbar le meto los dedos hasta el fondo y se siente muy bien ella llora, te levantas del sillón me preguntas que si me ha gustado mi regalo y te doy un beso en la boca (aún me duelen los labios) te quitas la ropa y me desvistes a mi mientras la mujer continúa observando atrerrada, llorando e intentando gritar, cogemos en la cama y luego te paras y te la coges a ella, yo solo observo… me levanto y le meto los dedos en la vagina mientras te la tiras por detrás pero no es suficiente asi que recuerdo algo…. “ABRE SEXOS EN TU PIEL” El marqués de sade es un éxito voy por un cuchillo de cocina y se lo entierro en una pierna y luego meto mis dedos en ese hueco que placer… se lo entierro en el abdomen y hago lo mismo en cada orificio tengo una sensación nueva y te invito a que la penetres por todos estos nuevos sexos que tiene, me miras con una sonrisa de cómplice y aceptas mi invitación le perforo las piernas, las nalgas, los senos llenos de silicona, los cachetes y por último el cuello metiendo mis dedos por todos los huecos y disfrutando mi regalo con vos…

la mujer muere y yo tengo mucha hambre; me cargas y me llevas a la mesa, no sentamos desnudos y ensangrentados a comer… buen provecho.

MUMM.RA
09-09-2010, 21:21:23
No se por que me siento taan identificado con el texto de j.juanita.

Buen aporte-

SEPTUM
09-09-2010, 21:51:36
ke chimba de relato juanita!!! :K:K:K

Santiago C.
10-09-2010, 20:38:37
El primero de la lista.

Durante años Armando fue el primero de la lista. Desde bien pequeño siempre le había tocado el primero de la lista en un colegio de una ciudad al norte de España.

Los trágicos sucesos que tuvo que vivir en primera persona marcaría para toda su vida la conducta de este chavalillo. Su madre, su padre, su hermana, su abuelo y su abuela fallecieran cuando Armando contaba con tan solo 4 años, en un accidente aéreo sin que sus cuerpos pudieran ser rescatados del océano.

Armando vivía obsesionado con la sangre y las muertes. Mientras otros niños de su edad pasaban las tardes estudiando o mirando dibujos televisivos, Armando se dedicaba a mirar películas de terror y pequeñas excursiones al campo en busca de animales muertos para realizarles su propia "necropsia" en el viejo desbán de su hogar.

Armando despues de los trágicos sucesos fue adoptado por una familia. Su padre adoptivo le pegaba y le hacía pasar una mala infancia. Todas estas situaciones fueron creando a un monstruo, a un asesino.

Con 18 años Armando ingresó en el cuerpo militar para hacer la "mili", le tocó en el primer batallón. Este batallón estaba configurado por unas listas de hombres cuyos apellidos iban de la A a la D.

Armando siempre fue el primero de la lista, pero en esta ocasión bajó al puesto número 14. Esto hizo que con el paso de los días Armando se fuera trastornando hasta idear un plan, una matanza. Iría asesinando a todos los compañeros para conseguir así ser el primero de la lista.

Asesinó brutalmente a todos sus compañeros. Así, al número 13 lo agarró por los pelos y le destrozó la cabeza a golpes contra la pared de los lavabos.

Al número 12 le introdujo un puñal de 13 cm de largo por 4 de ancho por la boca, destrozandole la lengua, garganta y esófago, para acabar muriendo ahogadpo con su propia sangre.

Al número 11 lo atropelló con un "jeep" del cuartel repetidas veces hasta dejarlo completamente destrozado.

Al número 10 le seccionó la garganta con un corte seco.

Al número 9 lo introdujo vivo en la incineradora de residuos.

Al número 8 le arrancó el corazón mientras dormía con sus propias manos.

Al número 7 lo empujó a unos paneles de electricidad y se electrocutó hasta prenderse fuego.

Al número 6 le segó la cabeza con un hacha, la empaquetó y se la envío a la familia del asesinado.

Al número 5 le cortó las piernas y los brazos y lo tiró a un río que pasaba por el lugar para que muriera ahogado.

Al número 4 lo tiró desde una de las garitas del tejado, y para rematarlo le cortó la vena yugular.

Al número 3 le introdujo una varilla de acero por el cuello hasta la médula y lo dejó en estado de coma irreversible.

Al número 2 le ató de piernas y brazos en un bosque cercano, le introdujo una grana en la boca, tiró de la anilla y explosionó.

Al número 1 lo torturó de la siguiente manera hasta que falleció desangrado: Le fue cortando con un machete dedos, manos, brazos, desos de los pies, pies, piernas, orejas, pene, nariz, ojos y le sacó la piel en vida, falleciendo a los poco minutos.

Como había enterrado a uno y echado a un río a otro, el resto de los cuerpos los troceó y los fue enterrando por los jardines del cuartel.
Todas estas desapariciones provocaron un gran problema social, nadie tenía explicación para lo que estaba sucediendo.

Unos días mas tarde llega la noticia de que el compañero que estaba en coma había fallecido en el hospital. Se celebra un homenaje en el cuartel y mientras Armando limpia su arma accidentalmente se produce un disparo que le atraviesa la cabeza de lado a lado.

Desde ese día se cuenta que el espíritu de Armando vaga por el hoy abandonado cuartel vigilando que siempre sea el primero de la lista.

JUST JUANÏTA
10-09-2010, 21:33:16
excelente santi... como para contar en noche de campamento...

Don Alcapone
11-09-2010, 13:10:12
Tu debes de esparcir algo de Reputación a otros usuarios antes de darle otra vez a Šâחŧϊ Ĉẳł٧ø™.

buen texto pana (Y)

Tu debes de esparcir algo de Reputación a otros usuarios antes de darle otra vez a JUST JUANÏTA

xelente texto just :)

MUMM.RA
11-09-2010, 14:41:50
Que buenos textos ............

Don Alcapone
11-09-2010, 22:29:58
Buenas noches por acá actualizando el topic ;)

El chico se relaja al ver que se encuentra solo,
Se concentra en relajarse mientras escucha a Richard Wagner, cierra los ojos un momento para poder apreciar las modulaciones continuas. Abre los ojos un segundo después y lo único que alcanza a percibir, es un hacha que se estrella con su frente, dejando una gran herida entre sus ojos...

El no sabe que es lo que paso, solo puede sentir un dolor inmenso que recorre su columna vertebral, sus ojos tratan de enfocar imagen alguna, pero los nervios están dañados por lo que sus ojos se mueven brutalmente, semejantes a convulsiones.

Cada segundo de vida se convierte en un milenio de tormento, no sabe cuando terminara este tormento en el que hasta el aire se siente como cuchillas penetrando muy lentamente en su piel, rompiendo poco a poco los tejidos de su cuerpo.

El aire a empezado a faltar, poco a poco puede sentir como sus pulmones se contraen por la falta de oxigeno, trata de respirar…respira… inhala… exhala… respira… inhala… exhala… pero, nada funciona, las ordenes de su cerebro no llegan a sus pulmones, la desesperación empieza a hacerse mas grande, hasta l punto de provocarle nauseas, pero aun así su cuerpo entero no responde, es imposible mover siquiera un dedo... ahora...su dolor a terminado...el por fin dejo de existir...

Un tipo con traje negro y una bata blanca observa detenidamente el cuerpo y exclama: “sujeto No.3, arma...un hacha, el cuerpo no muestra señales de sufrimiento, la muerte fue casi inmediata...diagnostico de la prueba...

UNA MUERTE RAPIDA E INDOLORA"

SEPTUM
11-09-2010, 22:35:27
una muerte rapida e indolora"


ke ironia!!! :jijoju:

excelente relato alcapone ;)

shampoos
11-09-2010, 23:01:32
Acá les dejo uno propio

Entran dos hombres en una pieza y Juan, desesperado, empieza a desnudar a Luis Alfredo. Le rasga las vestiduras y lo deja completamente desnudo sobre la cama. Juan hierve en algo que no se puede ni describir y es entendible pues allí está Luis Alfredo, a su total merced.

Lo durmió y apenas estaba empezando a salir del sueño inducido. Se veía tonto, fragil, como un niño de 9 o 10 años. Luis se da cuenta que está amarrado a la cama, y de alguna loca manera, sólo natural en él, le gusta.

Juan, al otro lado, saca un alicate de su bolso, se acerca a Luis y le coge el dedo del medio de su mano derecha. Luis nada puede hacer mas que ver como Juan le arranca el dedo y se lo mete de una por el culo a Luis, quien a su vez brinca. La sangre le sale de su dedo y de su ano.

Juan, más enardecido al ver a Luis jadear de dolor, toma el alicate de nuevo y empieza a arrancar pedazos de cuerpo de Luis... un pedazo de pecho se va, un pedazo de nalga, un pedazo de testículo, un pedazo de cachete, un pedazo de oreja, etc.

Ver a Luis en esta situación prende fuego en los ojos de Juan, pero él no ha terminado de sufrir y nunca lo hará. Para Luis la cosa apenas comienza.

Juan toma un destornillador y lo calienta hasta quedar rojo que ilumina el cuarto. Y de un solo empujón lo introduce en el ano de Luis, lo saca rapidamente y luego roza suavemente el pene también, causando gritos que retumban allí y en los pastizales de tantas ciudades del país.

Ahora es una puntilla la que queda al rojo vivo. Y es una puntilla la que entra por la uretra de Luis, quedando su pene despedazado por el tirón fuerte de Juan. Allí muere una parte de la monstruosidad de Luis, pequeñisima si la comparamos con el dolor de Juan.

Ya, ya Juan se cansó... quiere darle fin a esta mierda que nació y que va a morir. Coge un palo y empieza a golpear la cabeza de Luis, la cual brota chorros de sange por todo su pecho. Juan empieza a enterrar la punta afilada en tantas partes del cuerpo de Luis como los cuerpos que el tocó. Pero Luis no muere, Juan sabe dónde matar de a poco.

Ahora es un machete lo que corta las piernas y los brazos de Luis, quien siente cerca su muerte... antes de ese orgasmo final, Juan le dice:

" Esto no es sólo por haber violado a mi hijo, sino a esos más de cien. Esto es por la dignidad humana. Esto es por venganza. Esto es porque te lo mereces. Esto es tan sólo porque así me sentiré bien, de haber hecho lo que nadie hizo."

Vuela la cabeza, entra la policía y Juan es capturado. Hoy en día mira tranquilamente al cielo desde la celda donde está encarcelado.

Don Alcapone
12-09-2010, 10:38:06
Acá les dejo uno propio
Huy pana ese relato está agrio man... pero buen relato

MUMM.RA
12-09-2010, 22:36:27
Que buen giro el que estan dando los relatos.... Excelente.....

Don Alcapone
20-09-2010, 13:50:16
Buenas Tardes Por acá actualizando el topic :)

Mis Nuevos Vecinos

Día 1
Han llegado nuevos vecinos, los Pérez, son la típica familia que espera a su primer hijo, jóvenes y cargados de esperanzas y con grandes visiones de futuro, pero ¿qué pensarán de mí si no me presento y simplemente me quedo mirándoles por la ventana? No, quiero que salga bien…
Día 2
Como bien sabéis ayer llegaron los Pérez, y sí, al final me presenté, hay que dar una buena imagen al vecindario.
Estuve hablando con ellos, me estuvieron contando a qué se dedicaban, tienen los dos 24 años y ella está embarazada de siete meses, me encanta esa familia.
Les invité a una fiesta que voy a hacer pasado mañana, estoy ansioso por que llegue ese fantástico momento.
Día 3
Mañana es mi ansiada fiesta exclusiva para los Pérez, ya lo tengo todo preparado, estarán llamando a mi puerta a las seis y media. No sé si de tanta emoción seré capaz de dormir.
Se me olvidó comprar lejía y bolsas de basura.
Día 4
Compré la lejía y las bolsas por la mañana, ya estoy más tranquilo, y que yo sepa no se me ha dejado ningún cabo suelto.
Vaya, acaba de sonar el timbre, son las seis y media, magnífico
Día 5
La fiesta de los Pérez fue una maravilla, y todo salió tal y como esperaba.
En cuanto llamaron les dije que la puerta estaba abierta, y que entrasen en el salón, estaba oscuro, sin un ápice de luz, como yo lo dejé, encendieron la luz, y justo en ese instante encontraron lo que sería la última habitación en la que entrarían; acto seguido les noqueé y cayeron instantáneamente al suelo, me imagino que es lo que pensarían al ver la majestuosa decoración de mi salón, aunque este término es muy relativo.
Antes de que se despertase el señor Pérez le había cortado todas sus extremidades, le cautericé las heridas para que no muriera desangrado, me encanta el olor a carne quemada mientras anochece. Por cierto, no hace falta que diga que la visión del señor Pérez sin ninguna extremidad es bastante cómica, siempre es una visión cómica.
Antes de despertar al señor Pérez, me puse a trabajar con su mujer, me molestaba demasiado el crío que están esperando, así que lo primero que hice fue abrirla en canal y sacar esa pequeña criatura, era la primera vez que hacía eso, me costó un poco, pero finalmente lo conseguí, aunque lástima que la señora Pérez no sobrevivió, me habría encantado ver su cara viéndome con su pequeña criatura, una pena el haberme perdido esa imagen. Después de esto le saque todos los órganos a la señora y se los colgué como si fuesen joyas, la verdad es que con esos complementos estaba muy guapa.
Acto seguido encaré al recientemente viudo, título que sostuvo durante poco tiempo, señor Pérez contra su mujer, y yo me puse detrás de ésta, le eché un poquito de agua en la cara para que se despertase, y no pude ver una imagen más graciosa que observar como el señor Pérez se ponía a llorar mientras intentaba levantarse de su silla para golpearme y verle caer y rodar por todo el salón, fue increíble, no me lo pasaba tan bien desde hacía bastante tiempo.
Al poco tiempo el señor Pérez se cansó de dar vueltas por el salón, utilizando el sentido literal de la palabra, de modo que le maté, ya estaba un poco agotado de la familia Pérez, que en paz descansen.
Ahora mismo me toca limpiar, menos mal que me acordé de la lejía, después tiraré la basura. Me aterra la incertidumbre, no sé que madera utilizar para su marco, quizás el pino, no, mejor la caoba, sí, sus rubias cabelleras crearán un estupendo contraste con el oscuro color caoba, y su querido niño lo enmarcaré íntegramente en madera de nogal.
La familia Pérez ha demostrado ser válida para estar en la colección de mi salón, ahora es aún mas majestuosa la decoración.
Y justo antes de que acabe el día, aparecen nuevos vecinos, ¿qué pensarán de mí si no me presento y simplemente me quedo mirándoles por la ventana? No, quiero que salga bien…

Eddie Vedder
20-09-2010, 14:30:36
+30 para todos los posteantes y comentantes en este topic, excelente, a los que no pude, se las quedo debiendo ;)

Santiago C.
20-09-2010, 18:53:06
Nadia


Nadia corre sin descanso en la oscuridad del callejón.
Es medianoche y está lejos aún de su casa.
Alguien la llamó unas cuadras atrás por su anterior nombre e instintivamente echó a correr.
Hacía años que nadie la llamaba así.
Era imposible que alguien la hubiera reconocido después de tanto tiempo, tantos kilos de más. Lo que más le costó fue eso, el cambio físico. Para engordar tuvo que dejar de correr los 4 km al día como hacía desde que tenía uso de razón. Cortarse el pelo (al rape) que siempre había llevado hasta la cintura. Empezó a usar túnicas cortas en lugar de los jeans de toda la vida. Pero la persona que fue había muerto, por lo que el cambio debía ser rotundo.
Mientras corría recordaba los hechos que la habían llevado a abandonar todo. Recordó a su padre, su hermano, su madre… sobre todo a su padre…encima de ella, sofocándola, penetrándola una y otra vez… recordó a su madre (cobarde) llamándola mentirosa… recordó a su hermano violándola también…y recordó el día que dijo BASTA.

Planeó todo con el más absoluto de los cuidados, nada podía quedar librado al azar. Cada uno tenía que sentir la pavura que sintió ella cada vez que la forzaron.
– Mamá siempre está en casa, así que ella no es problema, se dijo.

Se encargaría de ella en primer lugar. La encontró como siempre mirando las novelitas que tanto le gustaban en el canal 26. No fue difícil abrirle la garganta con el cuchillo que ella misma afilaba cada día. El horror en su mirada y las lágrimas que ya corrían por sus mejillas la hicieron sentir mejor.

El segundo iba a ser su hermano, Esteban. Cuando entró al comedor vio a su madre en un charco de sangre y sintió un ruido que no pudo identificar. Nadia lo sorprendió cortándolo por la cintura con la motosierra del abuelo. Lenta, muy lentamente. La sangre la bañó y salpicó las cortinas de voile blanco que su madre tanto cuidaba.

Le quedaba la presa más difícil: su padre. Era a quien más miedo tenía. Temía fallar a la primera y que él tuviera alguna oportunidad. Debía ser cautelosa y segura en el zarpazo.
La espera le estaba quitando el aplomo. Pensó que tal vez, esa noche como tantas otras, habría salido de putas y no regresaría a casa.
Su padre la despertó al llegar tomándola por los hombros y sacudiéndola con violencia.
– ¿Hija de mil putas, qué hiciste?
– No papi, yo no fui…
– ¿Cómo que no? ¿Quién entonces? ¿Porqué no me llamaste? ¿Llamaste a la policía?
– No, no llamé a nadie aún porque faltás vos para completar mi obra…
– ¿Qué? ¿Cómo decís?

Con la última sílaba caía ruidosamente de espaldas sobre la alfombra. Nadia se apresuró a atar sus pies y, apuntándolo con el único arma que encontró (una ballesta con puntas de acero de Esteban) le dijo que se sentara que lo iba a atar.
– JA JA JA, y…¿pensás matarme con eso boluda?

La primer punta se le clavó en la rodilla, el dolor hizo que su padre se doblara. – Sentate papi por favor.
Esta vez obedeció sin objeciones.
Nadia lo ató lo más firmemente que pudo con unos cables que encontró en el desván. Se sentó frente a su padre y casi sintió lástima por él. Se conservaba joven a sus 50 años, alto, atlético, delgado, siempre bronceado…
– Si no lo hago ahora, no lo hago, pensó.
– Nadia, querida, porqué no me desatás y charlamos. Podemos decir que a mamá y Estebi los mató un loco. Que llegamos juntos y los encontramos así…

Nadia se debatía entre creerle a ese hombre que nunca le había dicho la verdad y obedecer la sed de venganza que se había apoderado de ella.
Confió en su instinto y disparó una segunda punta clavando la mano derecha de su padre a la silla. Disparó otra y entre quejidos como nunca le había oído, la izquierda también quedó fija a la silla.
Su padre vomitó por el dolor. Nadia se agachó y girando y tirando le quitó la punta de la rodilla. Su víctima se desvaneció. Lo reanimó con sales, quería que viera dónde iba a acertarle la próxima. Un pie primero, el otro después. El dolor era insoportable. Vomitaba, se desvanecía y volvía en sí todo al mismo tiempo.
Otra punta fue a parar a la entrepierna, al hígado otra más, una más a la cabeza, entrando por el ojo derecho.
Y no volvió en sí.
Por fin se sintió libre y felíz por primera vez en sus 15 años de vida.

- Nadia, Naaadiaaaa…- la llamaban nuevamente por su antiguo nombre.
Abre sus vacíos ojos, lejanos, y la luz de la sala de paredes acolchonadas le lastima las retinas.
Ve al hombre vestido de blanco que la ha acompañado durante este último tiempo, lo mira sin verlo realmente, desde las profundidades de su ser. – Nadiaa, mirá quienes vinieron a visitarte…
Nadia gira la cabeza sin ganas, la baba chorreando de su mandíbula laxa…
– Hola hijita, ¿cómo estás? – la saluda su madre.
– Hola reina – le dice su padre.
Y Nadia, desde las profundidades de su ser grita y grita sin descanso:
– ¡Noooooo, yo los maté! ¡No puede ser! ¡Los maté!

Don Alcapone
20-09-2010, 19:01:55
muy buen texto calvo (Y)

MUMM.RA
20-09-2010, 19:47:01
Ahi le deje su repu calvo....