Heráclito
08-04-2026, 07:07:17
La guerra que inició EEUU, acompasado por Israel en busca del petróleo iraní, no ha tenido el resultado esperado. Trump confiaba en que, al igual que Venezuela, si eliminaba a su líder, el sucesor o sucesores se avendrían a los términos de EEUU y como en el caso de Venezuela, se convertirían en una colonia suya a la que le podrían imponer condiciones como el levantamiento de las sanciones a cambio del control de su petróleo.
No sucedió así. El gobierno iraní no es caudillista y el asesinato de su líder, aunque lo golpea muy fuerte, no resquebraja la autoridad islámica en lo político pues cada provincia tiene su propia autonomía y está preparada con las autoridades locales a resistir frente a un invasor. En lo económico, tiene el sostén de China y el poder chantajista de Ormuz. En lo militar, la guardia revolucionaria tiene el control total de la población en barrios y ciudades. En lo religioso, pese a las grandes protestas, tiene una amplia franja de la población que sigue los dictados islámicos.
Es cierto, su aparato militar ha sufrido grandes pérdidas y ha perdido su capacidad de respuesta en una guerra a gran escala, pero Irán no busca un enfrentamiento de iguales, le apuesta al desgaste y tiene con qué. Si bien los misiles han sido gastados en gran parte, aunque aún tienen un número importante en instalaciones subterráneas, los drones baratos y producidos en serie, causan un gran daño, pero más allá de eso, aterrorizan a la población de Israel, obligan a gastar grandes sumas de dinero en su interceptación y provocan respuestas airadas de sectores de la población israelí y estadounidense.
Trump no consiguió lo que que deseaba: el petróleo. Tampoco funcionaron sus amenazas de borrar del mapa a Irán, lo que provocaría el rechazo mundial por el sufrimiento de la población civil, Parece que se le olvidó el desastre de Afganistán. Este alto al fuego es una manera de aliviar las tensiones políticas dentro de EEUU y procurar algunas ventajas menores en una negociación que, por ahora, solo busca ralentizar los efectos negativos en la economía mundial con el cierre de Ormuz.
No está claro que va a pasar después de estas dos semanas, pero es difícil que se reanude la guerra por el costo económico, político y social que conlleva tanto para EEU como para Israel. Quizás haya prórrogas y compromisos secundarios como el freno al programa nuclear iraní y el levantamiento gradual de las sanciones, apoyado por las naciones árabes que son las directamente perjudicadas con esta guerra. Trump salvará el pellejo y lo hará ver como una gran victoria, pero la factura se la pasarán las elecciones de mitad de período en las que se ve como probable que pierda el control de la Cámara de representantes.
Panorama sombrío para Irán (la reconstrucción) y para EEUU (la impopularidad de Trump a cambio de nada) y la de Israel por la persistencia de la amenaza iraní que no pudo solucionar, apenas aplazarla, siendo una ganancia marginal los duros golpes que le ha propinado a Hesbolah en el Líbano.
Para contrastar, les dejo este artículo salido en X, optimista como pocos.
Para que entiendas qué fue lo que pactaron Estados Unidos e Irán y no te vayas con las fintas de la desinformación.
1. Se acordó un alto al fuego de dos semanas para dar espacio a una negociación que comenzará el próximo viernes en Islamadab, Pakistán.
2. ATENCIÓN: Estados Unidos NO HA ACEPTADO las exigencias de Irán, ni Irán ha aceptado las exigencias de Estados Unidos. Sólo se acordó que estas serán el punto de partida para las negociaciones.
3. Las exigencias estadounidenses están expresadas en 15 puntos que, en resumen, se tratan de lo siguiente:
A) El cierre definitivo del proyecto militar nuclear iraní
B) El cierre definitivo del proyecto balístico iraní
C) La cancelación total del apoyo financiero a Hezbollá, Hamas, las milicias chiítas de Irak y los houthies.
D) La apertura inmediata e incondicional del Estrecho de Ormuz.
F) El fin de las agresiones contra Israel.
4. Las exigencias iraníes están expresadas en 10 puntos que, en resumen, se tratan de lo siguiente:
A) El Estrecho de Ormuz se abrirá paulatinamente pero quedará bajo control total de Irán, que además cobrará un peaje de 2 millones de dólares por barco (la mitad de las ganancias serán para Omán).
B) Israel debe detener sus ataques contra Hezbollá, y todos los aliados de Irán dejarán de ser presionados.
C) El alto al fuego no será por dos semanas, sino definitivo. Estados Unidos e Israel deben declarar el final definitivo de la guerra.
D) Estados Unidos e Israel deberán indemnizar a Irán por todo lo que fue destruido durante la guerra.
E) Estados Unidos deberá levantar todas las sanciones impuestas a Irán, sin excepción.
5. Como puede verse, son posiciones incompatibles, y por ello muchos analistas ven pocas probabilidades de que el alto al fuego se mantenga y los combates reinicien antes de que concluyan las dos semanas.
6. Pese a la retórica triunfalista, la realidad es que Irán llega muy mal posicionado a la negociación. Su fuerza aérea y su flota naval han sido totalmente destruidas; las instalaciones donde desarrollaba su programa nuclear han sido severamente dañadas, y probablemente la afectación sea irreversible; su programa balístico también ha sido profundamente afectado; industrias que eran de gran importancia económica y civil, pero también militar, como la del acero y la petroquímica, están casi destruidas por completo; el Líder Supremo Alí Khamenei y decenas de altos mandos del gobierno y de las Guardias Revolucionarias han sido eliminados (técnicamente, Irán ha perdido a su liderazgo; está funcionando a partir de liderazgos regionales que, de todos modos, también están siendo eliminados); miles de combatientes de las Guardias Revolucionarias y de las Fuerzas Basij eliminados. Estados Unidos, por el contrario, llega con cinco aviones destruidos y 13 soldados muertos. Israel, con 25 muertos (todos civiles) y daños materiales en construcciones civiles (ninguna de importancia estratégica).
7. Se ha filtrado que fue China quien presionó a Irán para que aceptar el alto al fuego momentáneo y, sobre todo, la apertura del Estrecho de Ormuz. Esto refuerza la suposición de que Irán es quien llega sometido a mayor presión.
8. De hecho, para juzgar la situación iraní sólo hay que tomar en cuenta una cosa: Desde un inicio era claro que Irán no tenía la capacidad militar para enfrentar a Estados Unidos e Israel, y todo lo que se ha visto en este mes y pico lo demuestra contundentemente. Su única arma verdadera era el Estrecho de Ormuz, ya que al cerrarlo podía provocar una crisis en el mercado del petróleo y sus derivados, lanzando los precios hacia niveles estratosféricos (se llegó a calcular la posibilidad del barril de petróleo entre 150 y 200 USD, una verdadera calamidad). Eso habría provocado una fuerte presión por parte de la comunidad internacional contra los Estados Unidos, para obligarlos a detener los ataques.
La debilidad iraní se hizo notar en que, desde hace tres semanas aproximadamente, comenzó a relajar la situación en el Estrecho. Primero dejó pasar los barcos chinos, luego los hindúes, luego los de otros países, finalmente los europeos. Los únicos que se mantuvieron prohibidos fueron los vinculados a Estados Unidos e Israel. Esa medida discriminatoria no afectó en nada a estos dos países, que no necesitan comprar petróleo en el mercado del Golfo Pérsico. Por el contrario: Diluyó el poder iraní, porque para que el Estrecho de Ormuz pudiese funcionar como una verdadera arma política, Irán tenía que mantenerlo CERRADO POR COMPLETO. Al debilitar el bloqueo y dejar que se incrementara el flujo poco a poco, el mercado comenzó a volver a la normalidad.
9. Con el anuncio del alto al fuego por dos semanas y la normalización paulatina del tráfico en Ormuz, los mercados internacionales han respirado y el precio del petróleo ha caído una vez más. Esto sólo beneficia a los Estados Unidos, que así se libera de una presión política (externa e interna).
10. Hay otro detalle en el que Estados Unidos sale ganando: Por la forma en la que se desarrollaron los acontecimientos, Estados Unidos llegará a la cumbre de Islamadab el próximo viernes como la cabeza de una coalición negociadora integrada también por Turquía, Qatar, Egipto y Arabia Saudita, por lo menos. En otras palabras, Irán tendrá que enfrentar no sólo a Estados Unidos, sino a todo el Medio Oriente. Del lado iraní no llega nadie más. Los ayatolas están solos en esto.
11. Por otra parte, queda abierta la posibilidad de que Estados Unidos sepa que las negociaciones no van a tener éxito y todo este aparatoso anuncio de una cumbre en Islamadab sólo haya sido una estrategia para ganar tiempo y terminar de acomodar sus tropas para una eventual invasión terrestre a los sitios estratégicos iraníes (Ormuz, por supuesto, y la isla de Karj). Incluso si ese no es el plan, la ventaja allí está. Si la guerra llega a reiniciarse, serán Estados Unidos e Israel los que mejor hayan aprovechado estos días para poner sus tropas y sus armas a punto.
12. ¿Hay probabilidades de que las negociaciones tengan éxito? Es decir, que Irán acepte las condiciones de los Estados Unidos, porque no hay modo de que el asunto se resuelva en sentido contrario.
Recuérdese que el liderazgo iraní ha quedado fracturado desde que Alí Khamenei fue eliminado. El bloque político, lidereado por el presidentes Mossoud Pezeshkian, es de línea más pragmática y más proclive a negociar en términos realistas, lo que implica la rendición de Irán. Pero el control de las armas lo tiene la Guardia Revolucionaria, que sigue en pie de guerra y está decidida a autoinmolarse si es necesario.
Hay indicios de que el poder de las Guardias cada vez es más débil, y el presidente Pezeshkian hizo una advertencia dramática hace casi una semana: La economía iraní podría colapsar en el transcurso de tres o cuatro semanas.
Las negociaciones en Pakistán comenzarán el próximo viernes, cuando la advertencia de Pezeshkian tenga una semana de haberse hecho. Eso significa que las dos semanas de plazo para negociar serán las mismas dos semanas que pondrán a Irán al borde del abismo económico, y eso puede ser un fuerte incentivo para que el ala política acepte rendirse.
Todo dependerá de que en este tiempo esa ala política logre tomar el control del país, dejando fuera de la jugada a las Guardias Revolucionarias.
Es difícil, pero no imposible.
Si la negociación no prospera, Estados Unidos e Israel retomarán los ataques y el principal objetivo será la captura de la isla de Karj (que ayer fue bombardeada severamente). De ahí salen el 90% de las exportaciones petroleras. Sin esa isla, el régimen está aniquilado.
CONCLUSIÓN
Pese al triunfalismo iraní desplegado en su propaganda, los hechos reales apuntan a que Irán se encuentra en una situación crítica en la que no tiene muchas opciones, mientras Estados Unidos e Israel tienen dos semanas más para afinar sus estrategias y poner al máximo nivel a sus tropas y a sus armas.
Fuente: Irving Gatell - irvingGatell
Heráclito
08-04-2026, 07:46:37
Para completar el análisis, aquí otra perspectiva, esta vez proveniente de la BBC:
El acuerdo de cese el fuego con Irán es una victoria temporal para Trump que podría tener un alto costo
https://ichef.bbci.co.uk/ace/ws/800/cpsprodpb/fb1e/live/3e20c1b0-32f0-11f1-99b6-23f4623af7b4.jpg.webp
Las amenazas de Trump han causado malestar dentro de su propio partido.
Anthony Zurcher
Corresponsal para Norteamérica, BBC News
8 abril 2026
Al final, la sensatez prevaleció, al menos por ahora.
A las 18:32, hora de Washington, el presidente Donald Trump publicó en sus redes sociales que Estados Unidos e Irán estaban "muy avanzados" en un acuerdo de paz "definitivo" y que había acordado a un alto el fuego de dos semanas para permitir que las negociaciones continuaran.
No fue exactamente a última hora, pero con la inminente fecha límite de Trump a las 20:00 (00:00 GMT del miércoles) para alcanzar un acuerdo, o de lo contrario Estados Unidos lanzaría ataques masivos contra la infraestructura energética y de transporte iraní, la situación se acercó bastante al límite.
Todo ahora depende de que Irán también suspenda las hostilidades y abra completamente el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo comercial, algo que afirma que hará.
Pero este tipo de progreso era incierto incluso el martes por la mañana, cuando Trump amenazó con la destrucción de la civilización iraní, "para que nunca más regrese".
Se desconoce si semejante amenaza de un presidente estadounidense presionó a Irán para que aceptara el tipo de alto el fuego que habían rechazado anteriormente. Lo que sí está claro es que la asombrosa e incendiaria declaración de Trump —tan solo dos días después de una exigencia similar, plagada de obscenidades en un mensaje en Truth Social— no tiene precedentes en la historia reciente de Estados Unidos.
E incluso si el alto el fuego de dos semanas resulta en una paz permanente, la guerra con Irán —y las recientes palabras de Trump— podrían haber alterado fundamentalmente la percepción que el resto del mundo tiene de Estados Unidos.
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Mujeres manifestándose en Teherán este martes.
"Esto no nos representa"
Una nación que alguna vez se erigió como una fuerza de estabilidad global ahora está sacudiendo los cimientos del orden internacional. Un presidente que aparentemente ha disfrutado quebrantando normas y tradiciones en la política interna ahora hace lo mismo en el escenario mundial.
Los demócratas condenaron rápidamente las palabras de Trump el martes, y algunos incluso llegaron a pedir su destitución.
"Es evidente que el presidente ha seguido deteriorándose y no está capacitado para liderar", escribió el congresista Joaquín Castro en X.
Chuck Schumer, el líder demócrata en el Senado de EE.UU., afirmó que cualquier republicano que no votara a favor de poner fin a la guerra contra Irán "será responsable de todas las consecuencias de lo que sea que esto signifique".
Si bien muchos en el propio partido de Trump respaldaron al presidente, el apoyo distó mucho del respaldo casi unánime del que suele gozar.
Austin Scott, congresista republicano de Georgia y miembro destacado del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, criticó duramente las amenazas de Trump sobre la muerte de una civilización.
"Los comentarios del presidente son contraproducentes", declaró a la BBC, "y no estoy de acuerdo con ellos".
El senador de Wisconsin, Ron Johnson, habitualmente leal a Trump, afirmó que sería un "enorme error" que Trump llevara a cabo su campaña de bombardeos. El congresista Nathaniel Moran, de Texas, escribió en redes sociales que no apoyaba "la destrucción de toda una civilización".
"Esto no nos representa", escribió, "y no es coherente con los principios que han guiado a Estados Unidos durante mucho tiempo".
La senadora Lisa Murkowski, de Alaska, quien se ha distanciado frecuentemente del presidente, fue igualmente directa, escribiendo que la amenaza del presidente "no puede justificarse como un intento de obtener ventaja en las negociaciones con Irán".
Sin embargo, es probable que la Casa Blanca responda que la ventaja funcionó.
En su publicación en Truth Social anunciando el alto el fuego, Trump afirmó que Estados Unidos había "cumplido y superado" todos sus objetivos militares.
No es una solución permanente
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La infraestructura en Irán ha resultado gravemente dañada por los ataques de EE.UU. e Israel.
El ejército iraní se ha visto significativamente debilitado. Si bien su régimen fundamentalista islámico aún se mantiene en el poder, muchos de sus máximos dirigentes han muerto en bombardeos.
Sin embargo, en la actualidad, muchos de los objetivos declarados por Estados Unidos siguen en entredicho. Se desconoce el destino del uranio enriquecido iraní, base de su programa nuclear. El país aún ejerce influencia sobre grupos regionales afines, como los rebeldes hutíes en Yemen.
E incluso si Irán abre completamente el estrecho de Ormuz, sin condicionar el paso de buques al pago de peajes u otras compensaciones, su capacidad para controlar este punto estratégico geopolítico es ahora más evidente que nunca.
En una declaración posterior al mensaje de alto el fuego de Trump, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Aragchi, afirmó que Irán detendría sus "operaciones defensivas" y permitiría el paso seguro por el estrecho de Ormuz "en coordinación con las fuerzas armadas iraníes". Añadió que Estados Unidos había aceptado el "marco general" del plan iraní de 10 puntos.
Ese plan incluye la retirada de las fuerzas militares estadounidenses de la región, el levantamiento de las sanciones económicas contra Irán, el pago de indemnizaciones por los daños de guerra y permitir que Teherán mantenga el control sobre Ormuz. Es difícil imaginar que Trump acepte alguna de esas condiciones, lo que indica que las próximas dos semanas de negociaciones podrían ser complicadas.
Por el momento, sin embargo, esto representa una victoria política para Trump. Lanzó una amenaza contundente y logró el resultado deseado. Pero el alto el fuego es un respiro, no una solución permanente.
El costo a largo plazo de las palabras y acciones del presidente, y de la guerra en general, aún no se ha evaluado por completo.
Fuente: BBC Mundo
INDIVIDUAL
08-04-2026, 07:46:43
Solo pérdidas
Eso si se gastaron un buen material de guerra en esto