Heráclito
25-02-2026, 07:17:49
Roy es la gran incógnita, pero creo que Cepeda va a segunda vuelta. En el centro a ninguno de los dos (Fajardo y Claudia) les alcanza. En la derecha, es posible que Paloma Valencia pase a segunda vuelta, pero Abelardo está muy fuerte. Veremos cómo se mueven las maquinarias y el voto de opinión.
Los escenarios de las consultas
por Juanita León
hace 6 horas
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El domingo 8 de marzo se deciden las consultas interpartidistas, pero no solo eso. También se juega el futuro de los tres punteros que no participan —Abelardo de la Espriella, Iván Cepeda y Sergio Fajardo—. Cuántos votos logre cada consulta y quién la gane (y con qué margen) será un termómetro de viabilidad tanto para los que están como para los que no están en el tarjetón. “Es un campeonato de repechaje”, dice el analista Héctor Riveros.
En 2022, cuando Gustavo Petro se catapultó a la Presidencia, votaron en las consultas 12.251.669 personas: el 31,5% del censo. En 2018, cuando Iván Duque fue la sorpresa y se convirtió en el candidato de la derecha, participaron 9.656.436: el 26,5% del censo. Si esos antecedentes sirven de guía, y esta vez participa alrededor del 25% de los habilitados, podrían votar 10 millones de colombianos.
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Algunos analistas creen que la votación será menor porque los tres punteros no están en el tarjetón y, además, tanto Cepeda (como Petro) como Abelardo han llamado a sus seguidores a no marcarlo. Pero hay precedentes comparables: en 2018 no participaron los partidos tradicionales y en 2022 no participó el Centro Democrático. Y esta vez, habrá un solo tarjetón de consultas.
Asumiendo el escenario más pesimista —que solo voten 8 millones de colombianos de los 21 millones que se espera participen en las legislativas—, estos serían los escenarios:
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El Frente por la Vida
En la consulta de centro-izquierda, llamada Frente por la Vida, participan el exministro de Petro y exsenador santista Roy Barreras; el exalcalde de Medellín Daniel Quintero; y tres candidatos con bajo reconocimiento público: Héctor Elías Pineda, Edison Lucio Torres y Martha Viviana Bernal.
Internamente, el pulso real es entre Barreras y Quintero. La última vez que Roy se dejó contar —al Senado en 2018, por voto preferente en La U— sacó 112.695 votos. En las dos elecciones anteriores había rondado los 80 mil. Para esta contienda, sin embargo, su partido (Fuerza de la Paz) lleva una lista al Congreso con candidatos de clanes políticos con votos amarrados. Y, en las elecciones locales, ese partido —recién creado— logró: diez gobernaciones en coalición; 80 alcaldías (10 en solitario, 13 como aval principal de coalición y 70 en coaliciones); cuatro diputados; y 155 concejales. Es una estructura que puede darle el empujón suficiente para ganar la consulta.
Quintero, por su parte, no ha competido en una contienda nacional, salvo en la consulta del Pacto Histórico, donde sacó 150 mil votos pese a haberse retirado de manera extemporánea antes de la votación. Su fortín probado es Medellín: fue elegido alcalde en 2019 con 303.420 votos.
Pero el verdadero reto de esta consulta no es solo escoger candidato: es mostrar tamaño. La consulta del Pacto Histórico de octubre del año pasado obtuvo 2.364.911 votos válidos. Y la consulta de 2022 que ganó Petro tuvo 5.818.375 votos. Si el Frente por la Vida logra cerrar una brecha de tres millones —acercándose a esa cifra—, el ganador tendría con qué forzar una negociación con Iván Cepeda.
Esa negociación, sin embargo, no es fácil. Por ley, quien gana una consulta debe llegar a primera vuelta. Si se retira, tiene que pagar los costos en los que incurrió la Registraduría para celebrar la consulta. Y, más importante aún, no puede apoyar a otro candidato.
Si el Frente por la Vida supera los 3 o 4 millones de votos —y esa votación aparece no sólo en los bastiones tradicionales de la izquierda (Pacífico, Cauca, Nariño) sino también en lugares donde Cepeda no fue tan fuerte, como Bogotá, podría incluso poner a Petro a dudar sobre detrás de cuál de sus dos candidatos poner el respaldo.
La Consulta de las Soluciones
En esta consulta de centro compiten la exalcaldesa Claudia López y Leonardo Huerta, un abogado desconocido a nivel nacional.
López tiene todo para ganar. En 2014, cuando llegó al Senado por primera vez, sacó 81 mil votos; y en 2019 llegó a la Alcaldía de Bogotá con 1.108.541 votos. En el ponderador de encuestas de La Silla marca 3,3% y desde abril de 2025 no supera el 5%. Su desafío es usar la consulta para volverse lo suficientemente viable como para disputarle a Sergio Fajardo el liderazgo del centro.
Fajardo lleva más de un año como tercero, con entre 6% y 9% de intención de voto en las encuestas. En votos, eso equivale a alrededor de 1.200.000 (si votan 21 millones). Por eso, Claudia necesitaría sacar más de un millón para seguir en la pelea y más de dos millones para ganar el “momentum” necesario para desplazar a Fajardo en las próximas mediciones.
Pero, sobre todo, es clave que el volúmen de esa consulta no sea tan inferior a la de la izquierda y la derecha que el centro quede anulado.
La Gran Consulta
Esta consulta fue el hecho político de principios de año: una unión inédita de nueve candidatos de centro-derecha y una convergencia que mezcla tanto exfuncionarios santistas como uribistas. La mayoría no supera el 3% de intención de voto en el ponderador de La Silla Vacía.
Paloma Valencia es la más opcionada porque, salvo ella y Juan Manuel Galán, ninguno de los otros cuenta con una estructura política clara detrás. Además, el Centro Democrático que la impulsa no solo lleva una lista cerrada fuerte al Senado —que incluye al expresidente Álvaro Uribe— sino que tiene una estructura de 13 senadores que en las últimas elecciones sumaron casi dos millones de votos y 42 alcaldes.
En 2018 —las últimas consultas en las que participó el Centro Democrático— la derecha sacó más de seis millones de votos. Esta Gran Consulta tiene dos retos: sacar más de cinco millones y, sobre todo, lograr que el voto de quienes pierdan se alinee detrás del ganador. Solo así podrán contrarrestar la fuerza de Abelardo de la Espriella, que en el ponderador de La Silla Vacía marca 25% de intención de voto, el equivalente a 5,5 millones de votos.
Doblar el tamaño de las consultas de Iván Cepeda y Roy le daría a la centro-derecha el momentum suficiente para tener esperanza de ganar la presidencia.
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Doblar el tamaño de las consultas de Iván Cepeda y Roy le daría a la centro-derecha el momentum suficiente para tener esperanza de ganar la presidencia.
Los resultados de las consultas no solo determinan la viabilidad del candidato de cada sector ideológico sino que tienen un impacto respecto a los punteros de todos los sectores.
Los escenarios para Iván Cepeda
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Iván Cepeda sacó 1.541.012 votos válidos y Carolina Corcho 679.155 en la consulta de octubre. Si Roy supera la suma de ambos, puede darse por bien servido: Cepeda dejaría de ser el “centro de gravedad” de la izquierda —o el “candidato natural de Petro”— y pasaría a ser, más bien, un jefe político con margen real para negociar.
“Si Roy crece en los sitios donde ganó el Pacto, eso vuelve a Roy viable”, dice Gonzalo Araújo, socio de la consultora estratégica Orza, sobre todo porque podría intentar ganarse el guiño de Gustavo Petro.
Si Roy logra los tres millones de votos que ha dicho que tiene, no solo sería la sorpresa de la contienda: también tendría con qué seducir a las maquinarias de los partidos tradicionales, que no llevan candidato presidencial y conocen su trayectoria de político manzanillo y confían en su capacidad transaccional.
Incluso podría aspirar al apoyo de su exjefe Juan Manuel Santos y a votos del centro, que valoran su compromiso con el Acuerdo de Paz si Fajardo y Claudia López no despegan.
Un político de centro-izquierda, que está metido en las movidas del bloque, cree que “Roy no tiene la potencialidad de poner en riesgo a Iván” porque la izquierda está consolidada detrás del candidato del Pacto Histórico. “Pero un Roy crecido se le puede volver un problema en una negociación de coalición para segunda vuelta”. En las huestes de Cepeda, dice, sienten que no pueden repetir la experiencia de Petro con Benedetti, que “contaminó” a la izquierda.
Los escenarios para Sergio Fajardo
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Si Claudia López saca más de dos millones de votos, es probable que deje a Fajardo sin oxígeno. Ese es el riesgo que el candidato de Dignidad y Compromiso asumió al no ir a consultas, sobre todo si ese impulso se traduce en las encuestas de los días siguientes.
Menos claro es el impacto que tendrían sobre su candidatura un triunfo contundente de Roy Barreras o de Paloma Valencia. Por un lado, si la derecha o la izquierda quedan partidas en dos y la carrera hacia la primera vuelta se fragmenta, el umbral informal para pasar a segunda bajaría de manera importante. En un escenario así, alguien podría colarse con alrededor del 20% y, partiendo de un 9%, la remontada sería exigente pero no imposible.
Pero hay un riesgo en la otra dirección. Si Paloma Valencia y la Gran Consulta terminan siendo la revelación del 8 de marzo, es muy probable que Fajardo pierda la tercería. En particular, si el Frente por la Vida se queda corto y la Gran Consulta supera los cinco millones de votos, el voto anti-Petro podría concentrarse desde primera vuelta alrededor del ganador de esa consulta. A Fajardo le convendría más que los dos punteros sigan siendo De la Espriella y Cepeda porque su argumento a favor de una opción democrática liberal alejada de los extremos tiene más tracción que si la alternativa son Roy Barreras o un candidato de la Gran Consulta.
Los escenarios para Abelardo de la Espriella
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Abelardo de la Espriella necesita que vaya poca gente a votar por las consultas el 8 de marzo. Particularmente, que la Gran Consulta sea un fracaso. Pero si no lo es y Paloma saca más de 2,5 millones de votos, la consulta más de 5 y una foto de unidad al final de la contienda el candidato de Defensores de la Patria corre peligro.
“A juzgar por el pasado, los que han ganado sus consultas y han sacado la mayoría de votos han sido presidentes”, dice el analista Luis Guillermo Vélez. “Lo De la Espriella es un fenómeno más popular de lo que muchos piensan. Por eso, las encuestas van a ser definitivas después de la elección del 8 de marzo”.
Si las consultas le dan a Paloma el momentum que le dieron a Duque y se acerca a De la Espriella en las encuestas, Álvaro Uribe tendrá más capacidad (y voluntad) de traer al redil la base uribista que hoy está con el ‘Tigre’. Para eso, Valencia tiene el argumento de que todos sus colegas de consulta formarán su equipo de gobierno.
Si bien a Abelardo le convendría que un triunfo de Roy dividiera la izquierda, para él lo ideal sería que la campaña se polarizara entre él e Iván Cepeda.
Fuente: La Silla Vacía
Ivan se peda
26-02-2026, 15:35:31
Está bien peligroso que continúe la izquierda corrupta en el poder