Heráclito
10-12-2025, 21:51:49
Lo han hecho tan bien como hampones que ya están con posibilidades de coronarse como el gobierno más corrupto de la historia.
Robos, chuzadas, y fugas: misterios oscuros en la Casa de Nariño de Petro
por Juan David Perez Martinez y Daniel Pacheco
hace 5 horas
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De izquierda a derecha, Carlos Ramón, Armando Benedetti, Angie Rodríguez y Laura Sarabia.
Se acumulan los cabos sueltos que dejan funcionarios del primer círculo de Casa de Nariño. Los misterios involucran tres de las cuatro cabezas que han dirigido el Dapre, y a otros funcionarios que logran acercarse al presidente, Gustavo Petro. Los salones de palacio no son solo fríos, como dice el presidente, también son peligrosos.
Estos son cinco episodios aún cubiertos por el misterio:
El robo a Angie Rodríguez: ¿quién se metió a la casa de los papás de la directora del Dapre?
El pasado 21 de septiembre, un grupo de personas entró ilegalmente a la casa de los papás de Angie Rodríguez, ubicada en el barrio Los Molinos del Sur, en Rafael Uribe Uribe, una localidad popular en Bogotá que colinda con la cárcel La Picota.
Ocurrió a las 2 de la mañana, e ingresaron con una escalera por el segundo de la casa. No entraron a robar sus pertenencias, como denunció la directora del Dapre. No se perdieron joyas, aparatos electrónicos ni objetos de valor. Solo esculcaron por una hora hasta que encontraron una bolsa azul que, dice Rodríguez, contenía información delicada.
“No fue delincuencia común y tendrían inteligencia”, apuntó Angie, como todos la llaman. A La Silla le aseguró que fue un “ataque político”. Y según las características de los daños a su casa, que quedó destruida por dentro, añade que estaría en la búsqueda de documentos “relacionados con mis funciones en los cargos que he sido designada por el presidente de la República, Gustavo Petro”.
Uno de esos cargos a los que aludió es la gerencia del Fondo de Adaptación que asumió el mes pasado, una institución con un jugoso presupuesto, 87 cargos —la mayoría de libre nombramiento y remoción— y armado a la medida para hacer campaña. Como reveló La Silla, en la entidad fue contratado como subgerente John Londoño, yerno de la presidenta del partido político ASI, Berenice Bedoya. Londoño, según contó El Espectador, entregó más de una docena de puestos a políticos cercanos a la ASI antes de ser removido.
Según una fuente que conoce internamente la entidad, Angie es fundamental para el juego clientelar del ministro del Interior, Armando Benedetti, uno de sus escuderos, quien se ha llevado al fondo fichas políticas de la ASI y el Partido de La U, y a quien también tomó por sorpresa que el presidente Gustavo Petro le pidiera a Angie la renuncia. Al final, su intención pareció imponerse a la del presidente Petro, que la mantuvo en el cargo.
Todavía es un misterio quién dio la orden para entrar a la casa de Rodríguez. Pero lo que es aún más raro es el momento de la revelación, que ocurrió apenas un día después de que Petro le pidiera la renuncia a Angie, el 3 de diciembre, como si fuera un as bajo la manga. Eso iba a ocurrir, inicialmente, el 24 de noviembre, según le contó Angie a La Silla.
Con la denuncia, en todo caso, Angie logró que un grupo de funcionarios del Dapre enviara una carta respaldándola en su cargo, y que el presidente la ratificara en su puesto.
El ascenso de Wilmar Mejía en la DNI: ¿Cómo llegó un licenciado en educación física a la cúpula de la DNI y al oído de Petro?
Wilmar Mejía apareció en el radar de la opinión pública luego de que Noticias Caracol revelara la información contenida en los computadores de alias “Calarcá”, el jefe del Estado Mayor de Bloques y Frentes (Embf), una disidencia de las Farc. Según la investigación del noticiero, Mejía, en medio del poder que se le otorgó desde que asumió el cargo de director de Inteligencia Estratégica de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), se encargó de depurar oficiales de inteligencia de Policía y Ejército.
Además, a Mejía lo señalan de ser una presunta ficha cercana al gobierno que les presentó disidentes —quienes lo llaman “El Chulo”— a oficiales de la fuerza pública.
Antes de llegar al gobierno, Mejía trabajó como jefe de talento humano en una empresa de seguridad, participó brevemente en política en 2015 y aspiró a la Cámara por el Partido Liberal en Antioquia en 2018, pero se quemó: consiguió 1.417 votos.
Ese mismo año apoyó a Gustavo Petro cuando buscó la presidencia. Se tomó una foto con el hoy presidente y su hijo investigado por corrupción, Nicolás. En 2022, conoció al exdirector de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo (Ungrd), Olmedo López, una pieza central del caso de corrupción de la Ungrd, y apoyó la campaña presidencial de Petro en Medellín.
Según lo que le dijo a La Silla, publicó un trino a favor del presidente que posteriormente le mostraron. Luego Petro lo invitó a una reunión y el mismo Mejía se ofreció para ser el representante de Petro en el CSU, cargo por el que, según dice, lo nombraron en marzo de 2024.
De acuerdo con el relato de Mejía, comenzó a recibir información relacionada con corrupción y tráfico ilegal de armas, municiones y explosivos en la fuerza pública por pertenecer al CSU de la Universidad de Antioquia. Además, dice que en noviembre de 2023 una persona del gobierno le presentó al general Juan Miguel Huertas, mencionado en los archivos de “Calarcá”.
Su entrada a la DNI como director de Inteligencia Estratégica de la DNI se dio luego de la entrada de Carlos Ramón González, hoy prófugo de la justicia, a la dirección de la agencia, en febrero de 2024. Mejía fue nombrado entre marzo y abril de ese año, en el mismo período que comenzó a representar al presidente en el CSU.
A pesar de que el ingreso de ambos coincide, Mejía niega una relación previa con Carlos Ramón González. De acuerdo con su relato, entre su entrada a la DNI y su posterior ascenso como tercero al mando de la DNI pasó menos de un año, lo cual es inexplicable para una persona que, según afirma Mejía, no había trabajado con inteligencia ni era cercana a Petro desde antes de este gobierno. Aún es un misterio cómo logró influencia y su cercanía para llegar a ser considerado por muchos como el número uno de esa agencia y tener línea directa con Petro.
El aporte de “Papá Pitufo” y el rol de Benedetti: ¿Dónde está el video de la devolución de la plata?
Diego Marín, alias “Papá Pitufo”, conocido también como el “zar del contrabando”, le entregó, según una investigación de Cambio, 500 millones de pesos en efectivo a Xavier Vendrell, el catalán nacionalizado colombiano por orden de Petro, que iban directamente a la campaña presidente en 2022.
Augusto Rodríguez, el exdirector de la Unidad Nacional de Protección (UNP), actuó rápidamente cuando se enteró de que “Papá Pitufo” había entregado 500 millones de pesos en efectivo a Vendrell. En un solo día, Rodríguez, quien fue compañero del presidente en el M-19, se reunió con Petro para contarle y pedirle instrucciones. “Yo ordené personalmente que quien recibió dineros los devolviera inmediatamente y está visualmente comprobado”, dijo Petro en un trino, luego de la revelación.
La plata, según la instrucción de Petro, debía devolverse en un video. ¿Dónde está ese video? No se sabe. Lo que se sabe es que se grabó en formato selfie, debía mostrar a Vendrell desde el momento en que el catalán guardó la plata para devolverla, la entrega y la posterior salida de Vendrell sin ese dinero. Pero hasta ahora, no se ha hecho público.
En el primer consejo de ministros televisado, y luego de la revelación de Cambio sobre los presuntos dineros de “Papá Pitufo” en la campaña, Augusto Rodríguez dijo que Armando Benedetti, quien era entonces jefe de gabinete y mano derecha en la campaña de Petro, lo conocía y que lo había metido a la campaña. El exdirector de la UNP no precisó si Benedetti se acercó a Vendrell con “Papá Pitufo” o a la campaña.
Benedetti negó conocer a “Papá Pitufo” y denunció a Rodríguez por los delitos de injuria y calumnia agravados, y abuso de autoridad por omisión de denuncia. Si Benedetti se había, o no, relacionado con el zar del contrabando, ese es otro misterio. Hoy el ministro afirma que ha sido interceptado ilegalmente, según un asesor externo de seguridad que contrató, utilizando el software Pegasus. Además, ha denunciado seguimientos a su casa con drones y helicópteros.
Lo que sí es cierto es que Benedetti fue incluido con el presidente Petro en la Lista de la Ofac, del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, donde esa entidad mencionó unos audios filtrados en los que discute con Laura Sarabia sobre la financiación de la campaña. En esos audios, Benedetti afirmó que tenía información sobre posibles delitos cometidos en esa época, y dijo explícitamente que él ayudó a conseguir 15 mil millones por debajo de la mesa para la campaña.
El asilo de Carlos Ramón en Nicaragua: ¿Quién ordenó la ayuda desde la Cancillería?
Carlos Ramón, como es conocido en el mundo político, es un viejo conocido de Gustavo Petro. El exintegrante del M-19 y copresidente del Partido Alianza Verde fue la mano derecha del presidente, como director del Dapre, durante todo el desarrollo del esquema de corrupción de la Ungrd para comprar votos en el Congreso. Hoy está profugo de la justicia, y asilado en Nicaragua. Tiene una circular roja de la Interpol emitida por la Fiscalía, que lo requiere para que responda por presuntos hechos de corrupción.
¿Cómo llegó, vivió y se asiló Carlos Ramón en Nicaragua con la ayuda del gobierno? Ese es un misterio alrededor de uno de los funcionarios del primer círculo de Casa de Nariño que aún no se ha resuelto y que investiga la Procuraduría. González dejó la dirección del Dapre en febrero de 2024, cuando apenas se estaba empezando a destapar el caso de la Ungrd. Pasó a la cabeza de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), un movimiento extraño, pues no tenía experiencia en temas de seguridad. Duró apenas seis meses, antes de renunciar cuando ya había explotado el caso de corrupción que lo señalaba como el cerebro.
Desde su posición en la CIA colombiana González, quien afirma que es inocente, organizó su huida a Nicaragua, un país que tiene un gobierno autoritario de izquierda liderado por Daniel Ortega. Ante la lentitud de la Fiscalía General para vincularlo directamente y frenar su escape, González salió del país en noviembre de 2024 y entró con ayuda del entonces embajador, León Freddy Muñoz, un excongresista de la Alianza Verde, el partido que dirigió González y que apoyó a Petro en la campaña. Esta ayuda quedó plasmada en el requerimiento de la Procuraduría preguntando por la solicitud de Muñoz al gobierno nicaragüense para agilizar la entrada de González al país y otorgarle residencia.
Luego, según el periodista Daniel Coronell, Carlos Ramón “vivió de gorra por meses” en la residencia de la embajada de Colombia, e incluso usó el carro oficial. Durante este tiempo no estaba prófugo, pues la Fiscalía no había definido su situación jurídica.
Lo que sí se estaba cocinando era una movida diplomática paralela que hace parte del misterio. En la embajada de Nicaragua en Panamá estaba escondido el expresidente de Panamá, Ricardo Martinelli, prófugo de una condena por corrupción en su país. En mayo de 2025, al mismo tiempo que la Fiscalía avanzaba con la imputación de González, Martinelli salió de la embajada de Nicaragua en Panamá y llegó a Colombia, donde el gobierno Petro le otorgó asilo político, una decisión polémica, pues se trataba de un expresidente condenado por haber participado en el entramado corrupto de Odebrech en Panamá. Unos meses después, en agosto, cuando la Fiscalía ya había imputado a González, Nicaragua le otorgó asilo en Managua.
Poco antes RCN había revelado que Óscar Muñoz, entonces embajador encargado tras la renuncia de Muñoz, había hecho un requerimiento al gobierno de Ortega para que renovara la residencia de Carlos Ramón en Nicaragua. La Cancillería, entonces en cabeza de Laura Sarabia, afirmó que había sido una movida no autorizada. Muñoz también negó haber influido en la gestión. El presidente Petro también negó haber dado la orden. Hoy es aún un misterio quien dio la orden al embajador encargado, un antiguo empleado en la UTL de Muñoz mientras era congresista. González sigue prófugo en Nicaragua.
El polígrafo a Marelbys: ¿Por qué un supuesto robo menor terminó en tragedia y varias condenas?
Marelbys Meza fue la niñera del hijo de Laura Sarabia, la exdirectora del Dapre y hoy embajadora de Colombia en el Reino Unido. A comienzos de 2023, cuando Sarabia era jefa de gabinete, ella informó a la seguridad de Palacio que le robaron de su casa un maletín con dólares dentro, que ella había acumulado de los viáticos como jefa de despacho de Petro.
En respuesta, los uniformados de Casa Militar le hicieron un polígrafo a Meza, según ella, a la fuerza, y la interceptaron ilegalmente. La prueba del polígrafo fue denunciada por la niñera en una entrevista en la revista Semana, dirigida en ese entonces por la hoy candidata Vicky Dávila. Semana, además, denunció posteriormente que en realidad era mucha plata, $3 mil millones, y que en realidad eran de Petro. Su denuncia se sustentaba en una fuente anónima, no tenía pruebas adicionales y nunca tuvo un desarrollo posterior.
Luego se supo que la niñera había trabajado antes con Armando Benedetti, y que había viajado varias veces en un charter desde Colombia a Venezuela, donde él era embajador.
Ese robo y los hechos posteriores dejan una estela de delitos y víctimas. Un coronel de la Policía que trabajaba en la seguridad de Palacio murió. Óscar Dávila trabajaba en un alto cargo en la seguridad, y según las primeras investigaciones hizo parte de la cadena de órdenes para hacer el polígrafo y ordenar las chuzadas. Mientras avanzaba la investigación, y tras haber pagado al abogado Miguel Ángel del Río para que lo defendiera, supuestamente se quitó la vida en su camioneta con un arma de fuego.
De las investigaciones que continuaron han salido cuatro policías condenados por haber ordenado interceptar a Meza y a otra niñera de Sarabia. Entre ellos hay un capitán, y según logró mostrar la Fiscalía, engañaron a un fiscal haciendo pasar a las dos niñeras como asociadas a un capo del Clan del Golfo para que las interceptara.
Al jefe de seguridad de Palacio de la época, el coronel Carlos Feria, le ha ido mejor. Su investigación sigue en curso, en medio de un debate sobre qué jurisdicción debe avanzar el caso, si la ordinaria o la militar. Mientras tanto, fue condecorado por el presidente Petro cuando ya estaba imputado por la Fiscalía y enviado a una agregaduría militar en Washington. Este año fue expulsado, luego de presión de congresistas republicanos al gobierno Trump.
Laura Sarabia ha sido interrogada, pero no ha sido vinculada formalmente a la investigación. Aún es un misterio cómo un robo de una cuantía supuestamente menor terminó en un entramado tan oscuro.
Fuente: La silla Vacía