Heráclito
27-10-2025, 07:23:06
Éxito del Pacto, Cepeda a primera vuelta y más claves de la consulta
por Juanita León, Daniel Pacheco y Edgar Quintero Herrera
hace 9 horas
https://i0.wp.com/www.lasillavacia.com/wp-content/uploads/2025/10/Cepeda_Ganador_PH-1.jpg?resize=706%2C530&ssl=1
El senador Iván Cepeda dio su discurso de victoria en la sede del Polo Democrático en Bogotá. Foto: Campaña Cepeda
Fue una buena jornada para la izquierda y para el presidente Gustavo Petro. Las elecciones nacionales de la consulta interna del Pacto son el primer medidor real del ciclo electoral de 2026. Muestran a un sector político fuerte y cohesionado, a pesar de sus propias peleas internas y los líos en el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Estas son las claves de la jornada electoral del 26 de octubre:
1. La consulta fue un éxito para la izquierda
Con casi todas las mesas escrutadas, 2,7 millones de personas participaron en la consulta presidencial del Pacto en 2025. La barrera psicológica de esta elección la pusieron los Consejos Municipales de Juventud (CMJ), con 1,5 millones de votos. Fue superada por mucho. Según la reportería previa que había hecho La Silla entre expertos y cuadros de la izquierda, superar la barrera de los 2 millones de votos era un resultado bueno.
Se trata de un éxito para la izquierda, y para la decisión política de Petro, quien actuó como dirigente de la izquierda desde la Presidencia, y fue quien obligó a la cúpula política del Pacto a ir a las elecciones cuando ellos pensaban bajarse. Es un éxito también para el sistema político, donde la democracia interna en los partidos se usa poco y la izquierda muestra sus virtudes.
Anticipar los resultados era difícil. El proceso de la consulta fue una novela de reveses jurídicos y políticos. Internamente, tiraban números hacia abajo. Representantes como David Racero y Gabriel Becerra, ambos precandidatos, lanzaron el cálculo de que un millón de votos era un resultado decoroso.
Otros resultados anteriores permiten dimensionar el logro de la izquierda. La consulta interna del Partido Liberal en 2017 se quedó en 740 mil votos, aunque en esa ocasión no había competencia de candidatos al Congreso. Eso en la consulta del Pacto creó el incentivo para que grupos políticos movieran toda su estructura, a diferencia de la contienda liberal.
La última consulta de este tipo en la izquierda refleja el crecimiento importante de este sector político en los últimos 25 años. Fue del Polo en el 2009, con Petro y Carlos Gaviria Díaz en el tarjetón, y sacó 450 mil votos.
Siendo un buen resultado, hay otras cifras que lo ponen en contexto. Está ligeramente por debajo de lo que obtuvo la lista del Pacto al Senado en 2022, que puso 20 senadores, la bancada más grande, con 2,8 millones de votos. Y un poco más de la mitad de la votación que sacó Petro en la consulta del 2022, en la votación de marzo junto con el Congreso.
2. Aun ganando, la izquierda mina la credibilidad del sistema electoral
Ni siquiera un triunfo electoral sirvió para aplacar los mensajes de desconfianza, basados en problemas menores, que lanzó el Pacto Histórico y el presidente Petro. La crítica principal fue el número de mesas que puso la Registraduría, alrededor de 20 mil. “En honor a la verdad, los puestos de votación fueron acordados con ellos”, dijo el registrador Hernán Penagos, quien fue el blanco recurrente de las críticas.
En efecto, como consulta interna de partidos, la dirigencia del Pacto Histórico tuvo un rol en las mesas de organización de las elecciones, junto al ministro del Interior, el de Defensa, la Procuraduría y la Registraduría. Al final, la decisión fue instalar las 20 mil mesas, el doble de las que se dispusieron para la consulta del Partido Liberal en 2017.
Para el procurador Eljach, “nada dio un sentido de alteración” de la jornada. “Hubo una tarea muy acertada de filigrana de la fuerza pública”, agregó. Según el registrador, organizar la elección costó alrededor de $200 mil millones.
A pesar de todo, llegaron las críticas. El presidente Petro minó de desconfianza la jornada: “La Registraduría aún no está preparada, ni en su software ni en su aparato administrativo para garantizar el voto libre del pueblo”, dijo en Twitter, en un mensaje en el que, en cambio, agradecía a Armando Benedetti, como Ministro del Interior, a la Procuraduría y a la Fuerza Pública. Iván Cepeda y Carolina Corcho también cuestionaron el número de mesas instaladas porque en algunos lugares hubo filas.
La preocupación que deja planteada esta reacción es que si incluso en la victoria este sector político está dispuesto a cuestionar la organización de las elecciones, su reacción puede ser mucho más severa si pierde.
3. El Frente Amplio (y Roy Barreras y Daniel Quintero) se desinflan
Dos grandes derrotados de esta jornada son el ex embajador Roy Barreras y el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero. Con más de 2 millones de votos que tiene sólidos Cepeda, asumiendo que suma los de Carolina Corcho, el senador del Polo se convierte de facto en el candidato del oficialismo.
Su nivel de votación vuelve la contienda del Frente Amplio en marzo un asunto de trámite, difícil para los demás candidatos, comenzando por Roy y Quintero. Tendrían que sacar más de 2 millones de votos, y eso es altamente improbable.
Con el impulso que le da esta consulta y con ese cace de entrada, la contienda del Frente Amplio se hará alrededor de Iván Cepeda.
Este resultado le resta posibilidades a Daniel Quintero de continuar sonando en estas elecciones, y deja a Petro sin una carta significativa para robarle votos en Antioquia a la derecha, uno de los motivos que había esgrimido el presidente para su apoyo decidido al exalcalde paisa.
En la campaña de Cepeda creen que son imbatibles frente a estos candidatos del Frente Amplio, pero siguen pensando que es necesario medirse contra ellos para demostrar que pueden crecer hacia el centro, la gran dificultad de Cepeda como candidato.
4. Cepeda es competitivo, pero es una incógnita para la primera vuelta
Con una campaña corta, el senador alineó al grueso de la bancada del Pacto Histórico y pudo respaldarse en las estructuras de izquierda más tradicionales. Nadie dudaba de que era el favorito en su bloque, y lo demostró con contundencia. Pero dentro del mismo petrismo no están seguros de si puede crecer en otros sectores para ganar su paso a segunda vuelta.
Cepeda no tiene dos de los principales atributos de Petro. Por un lado, una gran oratoria que le de popularidad y conexión con los votantes. En la campaña del Pacto, leyó todos sus discursos, no quiso meterse en el rol de candidato de plaza pública y tampoco le juega a la viralidad de las redes sociales. Y por otra parte, parece más reacio a las alianzas con la política tradicional que le dieron el impulso final a Petro.
Pero la principal desventaja de Cepeda es ideológica. Muchos sectores por fuera de la izquierda lo asocian con las ideas más radicales de la izquierda, incluida la justificación de la existencia de grupos alzados en armas. Es un estigma que le pesa, aunque el senador haya rechazado la violencia política a lo largo de su carrera. De hecho, figuras del Pacto como Dagoberto Quiroga se inclinaron por Carolina Corcho pensando en eso.
“Iván es una persona reconocida, pero Carolina tiene más frescura. Con ella, la izquierda puede crecer más en otros sectores porque no carga con las injustas estigmatizaciones que tiene él”, dijo el expresidente de la Colombia Humana.
Su equipo sabe muy bien de esa desventaja de cara al frente amplio de marzo. Según una persona de su primer círculo, ahora tienen que mostrar que Cepeda es un “moderado” que puede crecer hacia el centro. En sus discursos, el senador ha hablado con insistencia de un gran acuerdo nacional con el establecimiento política y económico. Esta vez con el “método” que Petro no tuvo para plantearlo.
Una señal importante de su elegibilidad llegará cuando se levante la veda de las encuestas, se determine qué tanto logra sumar los porcentajes de otros candidatos de izquierda, y se destapen las cartas sobre su imagen negativa luego de esta victoria.
5. El Pacto podría conservar su bancada en el Congreso
El presidente Petro insistió en que, pese a toda la incertidumbre que rodeó el proceso, se hiciera la consulta que tenía dos patas: la de escoger el candidato presidencial del Pacto y la de definir el orden de la lista al Senado, que será cerrada. De ahí que los congresistas que aspiraban a reelegirse y otros que querían ocupar un puesto alto en la lista en marzo se emplearan hoy a fondo para sacar a su gente a votar.
Por eso, los más de 2,7 millones de votos que sacó la consulta al Congreso permite augurar que en la elección de marzo estén cerca de los 2,8 millones que sacaron en 2022 y que les permitió tener una bancada al Senado de 20 curules, la más grande del legislativo. Está la incógnita de si los grupos que no logran tener a su ficha entre los primeros 25 puestos y que igual pusieron votos ahora moverán a su gente en marzo. Pero igual si no lo hacen, siendo una elección más caliente el próximo año seguramente eso lo compensarán los espontáneos de izquierda que no votaron hoy.
Tener una representación robusta en el Congreso es una prioridad para el presidente Petro y el camino que ha escogido para mantenerse vigente en la política nacional después del 2026. Con la particularidad de que los que salgan elegidos tienen el compromiso de mover la idea de una Asamblea Constituyente. Con esa representación no tendrán una mayoría suficiente de entrada, pero sí un número suficiente para impulsar la idea.
6. Al movimiento social en Congreso se le suma más maquinaria e influencers
Uno de los fenómenos más interesantes del 2022 fue que de la mano de Petro el movimiento social llegó no solo a la Casa de Nariño sino al Congreso con la lista cerrada del Pacto Histórico.
Esta consulta interna para definir el orden de la lista al Senado trae varios cambios: el principal, que llegan varios influencers que tuvieron vitrina y contratos con el gobierno como Wally, Lalis en Bogotá, y Hernán Muriel en Antioquia.
También quedaron en buenos puestos candidatos impulsados por maquinarias poderosas como Pedro Flórez, ficha del contratista Euclides Torres, el más votado; Carmen Patricia Caicedo, hermana del exgobernador del Magdalena Carlos Caicedo; Laura Cristina Ahumada, esposa del alcalde de Barrancabermeja, suspendido por la Procuraduría por hacerle campaña a su pareja.
Se mantiene la representación de bases sociales con Wilson Arias, que viene del sindicalismo del Sena y fue clave en la reforma laboral; Carlos Alberto Benavides, que recoge base campesina e indígena de Nariño; el caso de Sandra Chindoy, periodista indígena que trabajó en RTVC; y los sectores animalistas como el que representa Esmeralda Hernández. Y aunque la izquierda clásica perdió espacio –los más representativos son Jahel Quiroga y Alirio Uribe— se sostuvo Aida Avella de la UP.
Entre los quemados más representativos están el exministro de Energía Andrés Camacho, líder del movimiento de las comunidades energéticas; Etna Argote, representante de la comunidad Lgbti e hija del exconcejal de Bogotá Álvaro Argote; y David Racero, que está entre el 9 y 10 puesto entre los hombres, lo cual lo deja muy abajo dado que van a llevar lista cremallera.
7. Los influencers lograron convertir sus seguidores en votos
Como está sucediendo en otras partes del mundo y ya había comenzado a verse en 2022, los influencers en redes sociales no solo tienen cada vez más influencia mediática sino también política.
De los seis influencers que estaban en la contienda, quedaron dos entre los principales puestos de la lista: Wally en la del Senado, Lalis en Bogotá y Hernán Muriel en Antioquia.
“Wally”, Walter Alfonso Rodríguez Chaparro, con 568 mil seguidores en X, sacó 134 mil votos, la tercera votación más alta. “Lalis”, Laura Daniela Beltrán, con 317 mil seguidores en X, sacó 27 mil votos, la segunda votación más alta en Bogotá detrás de la otra influencer y actual representante a la Cámara, María Fernanda Carrascal. Y en Antioquia, el activista e influencer Hernán Muriel sacó más de 40 mil votos, doblando la votación de Alejandro Toro, el aliado de Daniel Quintero.
Matador, el polémico caricaturista y subcontratista de RTVC, sacó 24 mil votos, a pesar de tener 497 mil seguidores en X.
8. Un aviso sobre el efecto Trump en la campaña
En algunas contiendas electorales en el mundo, como Canadá, Corea del Sur y Australia, el factor Trump tuvo una incidencia electoral, beneficiando al candidato que se le oponía al presidente estadounidense.
Estas consultas se dieron justo dos días después de que el gobierno de Estados Unidos metiera a Gustavo Petro, su hijo y su esposa y al ministro del Interior en la lista Clinton. Una medida arbitraria dado que no hay ninguna evidencia de que el presidente colombiano tenga vínculos con el narcotráfico.
Esa decisión, más la absolución de Álvaro Uribe en la segunda instancia, movilizaron a la base petrista que fue convocada a la Plaza de Bolívar el viernes por parte del presidente, en un ejercicio que sirvió para calentar la consulta con la indignación de sus seguidores frente a la arbitrariedad del presidente gringo.
Hasta Petro pareció agradecerle: “Gracias a Trump se consolida el Pacto como la primera fuerza política de Colombia”, dijo en tono de celebración.
En los próximos meses, hay varias movidas de Washington que tendrán un impacto en Colombia. En particular, si hay una invasión en Venezuela como se prevé, si mete más funcionarios del gobierno en la Lista Clinton o si escala la confrontación con Petro.
9. La votación reflejó que el petrismo es más fuerte en la periferia que en las capitales
Aunque la votación de la consulta presidencial no está discriminada por regiones todavía, las votaciones para las cámaras son un buen indicador de la fuerza electoral de la izquierda a nivel regional.
El promedio de participación electoral fue 7%, que es alto para una elección relativamente fría. Mirada en detalle la votación a Cámara, arroja algunas conclusiones interesantes. La primera es que la fuerza del petrismo está sobre todo en la periferia (Amazonas, Putumayo, Cauca, Nariño y Chocó) y en la Costa Atlántica. En todos estos lugares, además, creció considerablemente la votación frente a Cámara en 2022.
Pero es muy débil en Antioquia y Eje Cafetero, donde la izquierda siempre lo ha sido. Lo que es una mala noticia para la izquierda, es la débil votación a la Cámara por Bogotá, que se redujo en un 53 por ciento frente a la votación en Cámara en 2022. Pasaron de 816 mil a 380 mil. Aunque no es la votación definitiva porque esta era solo para ordenar las listas sí es un indicador de la pérdida de fuerza de la izquierda en Bogotá, una plaza crucial para ganar la Presidencia, sobre todo si se tiene tan poca tracción en Antioquia. En Cundinamarca también bajó un 40 por ciento.
Es un resultado que ratifica la tendencia de la votación de los consejos de juventud y la de Gustavo Bolívar en las elecciones a la Alcaldía en 2023.
En las últimas tres elecciones presidenciales, Bogotá ha puesto el 13 por ciento de los votos totales y Antioquia y el Eje Cafetero el 17 por ciento. La izquierda pudo ganar en 2022 porque perdió en territorio paisa pero ganó en Bogotá. Si la izquierda no mejora su desempeño en estos dos lugares, tendría que arrasar en la Costa, que pone entre el 20 y el 22 por ciento de la votación total. Y allá tendrá que competir en marzo contra un candidato costeño como Abelardo de la Espriella.
Fuente: La Silla Vacía