Heráclito
10-08-2025, 09:13:17
¿Sería una carta ganadora de Petro? Difícil saberlo, pero sería el mejor de los candidatos del Pacto Histórico capaz de ganarse votos del centro, aunque, como lo afirma la columnista, si no lo consigue, sería una estupenda cabeza de lista para el congreso evitando la debacle del Pacto Histórico porque llegaría con la aureola del único capaz de llevar a la cárcel a Uribe. ¿Angel justiciero? Lo cierto es que este es su cuarto de hora y mueve electorado.
Hagan sus apuestas.
Cepeda: ¿ángel o demonio?
¿El protagonismo alcanzado en el proceso de condena contra Álvaro Uribe contiene suficiente gasolina para que construya una candidatura presidencial?
María Isabel Rueda
Sobre esos dos conceptos gravita la opinión nacional. O sea, entre los que ven en Iván Cepeda a un “demonio” persecutor obsesivo durante 20 años de Álvaro Uribe y los que lo miran con reverencia, como un “ángel” a quien solo le interesa noblemente hacer justicia en el país.
Su personalidad resulta difícil de analizar. No es para nada locuaz ni comunicativo. Por el contrario, es circunspecto y en el Congreso no se caracteriza por su especial camaradería, donde incluso no ha sido particularmente activo, salvo por su papel en la comisión de paz, que se convirtió en casi su única causa parlamentaria.
A pesar de su bajo perfil, es bastante estratégico. Cual hormiguita se propuso esculcar las cárceles en busca de testigos sobre el presunto papel de Uribe en el mundo del paramilitarismo, en aquella época prácticamente como simple asesor de Piedad Córdoba.
Pues este es uno de los episodios en los que Cepeda es más contradictorio, porque su búsqueda se amplió a cárceles de los EE. UU. donde inevitablemente tuvo que apoyarse en contactos políticos. Hoy, sin embargo, culpa a los hijos de Uribe de que estén cometiendo “traición a la patria” por andar haciendo “cabildeo” entre congresistas y personalidades norteamericanas para que apoyen a su padre...
Cuando la demanda se volteó en contra del expresidente en la Corte Suprema fue cuando Uribe, ya preocupado porque perdía y perdía batallas contra Cepeda y su combo, resolvió pasarles por encima a sus abogados Lombana y Granados y dejar entrar en escena al funesto abogado Diego Cadena. Ese fue el comienzo de la debacle, que tuvo su raíz en que Uribe se propuso a toda costa ejercer su derecho a la defensa.
Y aquí radica la segunda gran contradicción. No todo el mundo entendió por qué si Cepeda ofrecía ayudas “humanitarias” a potenciales testigos contra Uribe en las cárceles, no se le impuso el mismo rasero a la hora de juzgar sus actuaciones que a Cadena, señalado de lo mismo.
Cepeda fue discreto, pero importantísimo coproductor de la paz de Santos con las Farc y luego lo ha sido de la paz total de Petro. Con el Eln intentó un papel protagónico, pero dada su cercanía con las Farc, no lo dejaron ni arrimar a la mesa de negociación.
Dato curioso: hoy no lo quieren en las filas santistas, porque a la paz total (y a su fracaso) le achacan la culpa de que se esté deshaciendo el acuerdo con las Farc. Petro se propuso ganarle la mano a Santos y hacer moñona, en lugar de construir la paz piedra por piedra, grupo por grupo, pero no en montonera y esto lo que se volvió fue una impune anarquía que ha hecho que la preocupación por la inseguridad vuelva a encabezar las inquietudes de los colombianos en las encuestas.
Ahora Cepeda se encuentra enfrentado a un dilema. ¿El protagonismo alcanzado en el proceso de condena contra Álvaro Uribe (y muy protagonista, porque la sentencia tiene 421 menciones del senador) contiene suficiente gasolina para que construya una candidatura presidencial?
"No todo el mundo entendió por qué si Cepeda ofrecía ayudas “humanitarias” a potenciales testigos contra Uribe en las cárceles, no se le impuso el mismo rasero a la hora de juzgar sus actuaciones que a Cadena, señalado de lo mismo"
Es dilema porque para él, por un lado, implica un gran riesgo. Es difícil, por no decir imposible, negar que el de Uribe es un juicio de grandes profundidades políticas más que jurídicas; y que ahora Cepeda termine explotándolo electoralmente empañaría su victoria, al caracterizarla como combustible de una gran ambición política más que como un profundo deseo de justicia, quizás inspirado por la motivación de hacerle un duelo a su padre, asesinado cuando militaba en la Unión Patriótica por oscuras fuerzas del Estado. Algo parecido aconteció con Humberto de la Calle, cuando lanzó su candidatura montado en el proceso de paz, después de haber jurado que, como su coordinador, no lo haría. Y luego participó con Cristo en una consulta que le costó al país 40.000 millones de pesos, para terminar finalmente en el Congreso, arrastrado por el partido Verde Oxígeno de Ingrid…
A favor de Cepeda juega que uniría a la izquierda, sin importar (al contrario, le puede ayudar) que haber derrotado a Uribe sea muchísimo más polarizador que, por ejemplo, la ambición electoral de un Gustavo Bolívar. Extraoficialmente se dice que por más unidad que inspire Cepeda, no caló la idea de que los actuales candidatos de Petro renunciaran por voluntad a sus propias candidaturas. Le mandaron a decir que antes de aclamarlo, más o menos, que “se gane la candidatura”. Entonces, si decide aceptar el camino electoral, inevitablemente tendrá que ir a una consulta interna.
Aunque lo de Cepeda podría resultar un gana gana. Pues si se impone en la consulta, bien para él. Pero si no, su gran protagonismo de estos días de una vez le garantiza que sería cabeza de lista para Senado.
En todo caso, ante una candidatura de Cepeda, el país tendrá su propio dilema: ¿los votos se irán a premiar al “ángel” o a castigar al “demonio”?
Fuente: El Tiempo
Rafa Bohórquez
10-08-2025, 09:17:49
Como decía mi abuelita "de las aguas mansas líbrame señor"